miércoles, 29 de marzo de 2023

Dermatitis.

 

Este año no lo inicié del todo bien, bueno tampoco mal, sólo que me inició un problema dérmico en la cabeza, curiosamente cerca del lugar donde me empezó el herpes hace unos seis años; en la parte alta izquierda.

En un inicio consideré que posiblemente fueran secuelas de aquel evento, pero los malestares y erupciones en la piel eran distintas. Ahora es como un sarpullido, pero se movía igual que el herpes, como entonces, de donde inició fue bajando hasta el límite del cuero cabelludo, pero ya no siguió como el herpes; este se fue por los límites del cuero cabelludo hacia la derecha luego subió y fue barriendo todo el cuero cabelludo después inicio a bajar del lado derecho por el frente de la oreja. El área de la patilla hasta el cachete. Igual, esporádicamente, existen eventos temporales en ambos codos y la rodilla izquierda, también en la parte alta de los glúteos, pegado a donde se unen.

Así el problema. No me tira el pelo, pero da una urticaria terrible, principalmente cuando se rasca uno, que lo hago porque de inicio siento como si algún pequeño insecto se moviera sobre mi piel. Lo que ocasiona el reflejo de rascar o hurgar por el invasor.

El rascado ocasiona una dermatitis de contacto que a la vez ocasiona otras molestias como son el ardor y dolor.

Pue bien cuando decidí acudir a un médico; ya que el mal no cuadraba con alguna dermatitis documentada, al menos en la bibliografía que tengo, resulta que aquella dermatóloga que me trató el herpes ahora sólo viene de visita a Chilpancingo, así que busque otra opción; pues la otra opción atiende sábados y domingos, no puede uno estar enfermo en días hábiles.

Al fin localice a un médico que estaba disponible, novecientos pesos la consulta; esperemos que los valga, pues no, desconociendo quien era yo me “ausculto” terriblemente como no queriendo ya sea por asco o porque ya tienen el protocolo acostumbrado para tratar a los pacientes; así pues, que diagnosticó seborrea, había leído que eso le da a los bebes y jóvenes, raro en personas mayores, así fue como llegué a ser un caso raro. El resultado fue, que me dio un escopetazo de medicamentos para problemas en general, no se dio cuenta de mi sonrisa burlona cuando me daba su explicación magistral de lo que me recetaba sin saber él que yo conocía sobre medicina, Gracias al cubre boca; ahora tan obligatorio hasta para que ausculten al enfermo, para nada aquella imagen del médico con un abatelenguas revisando al sufrido con la boca abierta,  ni la presión, menos la temperatura, ni el acostumbrado estetoscopio tan famoso en las representaciones gráficas de médicos. Tal vez los dermatólogos; o al menos este, consideran que la piel es un intruso que nos envolvió por casualidad. Ni me pesó para dosificar el medicamento.   Igual, yo no pude mirar su sonrisa sarcástica de cómo me iba a esquilmar con su tratamiento.

Este médico en el mismo consultorio tiene una farmacia, sin indicaciones que existe, es algo como narcomenudeo, pasa uno a consulta y al darte la receta él te sugiere que puedes comprar la medicina con la dama de la recepción.

Pues un paciente anterior salió, seguro pago los 900 al médico y de medicamentos fuero 3200.00 devaluados pesos.

No quiero pecar de simplista, pero los problemas dermatológicos son bastante complicados unos; mientras otros ni requieren atención, pero para saber eso se requiere preparación o haberlos sufridos durante tu larga vida. Lo que tengo; seguro no es seborrea, pero el diagnosticarlo así permite recetar champús y lociones para eso, que no precisamente lo curan; sino que siendo tolerante diré: podrían auxiliar a los hongos asociados al problema, que igual no le hacen mal al cuerpo; solo a la cartera.

En resumen, el tratamiento fue para una micosis incluyendo una loción corticoesteroide que es muy común usar en todas las dermatitis para aliviar la comezón, tanto del enfermo como la de las utilidades de las farmacéuticas.

Yo después de pagar los 900 pesos tuve de nuevo que acudir al veterinario; ya me  alivié.


jueves, 2 de marzo de 2023

Facebook la inquisición.

 


Saber la historia de África nos explica el por qué los países europeos y EUA son ricos. Este libro nos la cuenta de una manera amable y fluida. (esta nota fue vetada en Facebook)
“El oro de Ghana viene de más al sur, del Bambuk legendario, que está en Guinea, en el alto valle de Faleme. Es dudoso que Ghana haya controlado nunca el Bambuk; pero sus comerciantes iban allí a comprar polvo de oro «a hurtadillas». Colocaban en un lugar dado las barras de sal y después se retiraban. Durante su ausencia, los productores de oro depositaban al lado de la sal la cantidad de oro que ellos ofrecían a cambio y se retiraban a su vez. Vuelto el mercader, si aceptaba el cambio tomaba el oro y se iba. Si no, se retiraba de nuevo esperando que el vendedor de oro aumentara la oferta. En el mercado de Ghana, la sal se vendía, según los relatos árabes, por su peso en oro. Durante la Edad Media y hasta el descubrimiento de América, Ghana era el principal proveedor de oro del mundo mediterráneo. El cargamento de vuelta llevaba también esclavos. Las minas de sal de Taudeni, uno de los lugares más espantosos del mundo, eran explotadas por esclavos enviados allí sin esperanza de regreso. Este tráfico hacía de Ghana un país rico. Tenía entre los viajeros y los compiladores árabes de la época la reputación de un El dorado negro. Uno de ellos escribía: «en el país de Ghana, el oro crece en la arena como zanahorias. Se le arranca a la salida del sol». Ibn Haukal, que viajó por África occidental, escribió hacia el 977: «el rey de Ghana es el rey más rico de la tierra>>. Un siglo más tarde el compilador árabe El Bekri, que en realidad escribe desde España y sin haberla abandonado, fiándose de los relatos que ha recogido, cuenta que la ciudad de Ghana es una ciudad de casas de piedra; uno de los barrios está habitado por los musulmanes eruditos y comerciantes, que poseen jardines y que frecuentan doce mezquitas; otro está habitado por el rey y su corte, cerca de un bosque sagrado donde se celebran las ceremonias animistas. Alrededor de la ciudad, un pueblo de agricultores riega las tierras por medio de pozos construidos al efecto. “
Aquí se puede descargar el libro: