sábado, 4 de diciembre de 2021

La reunión 2021.

 



Noviembre del 2021. Ya se van a cumplir dos años de la amenaza del SARS-CoV-2, ya son más de cinco millones de muertes por la enfermedad. Este mal a obligado a la población a relajarse de las reuniones; así que, tan pronto como se vio que disminuyó el contagio, los compañeros de la secundaria; de Elsa mi esposa, decidieron hacer la reunión anual acostumbrada. La que por el mal se había suspendido el año pasado.

 

Decidí acompañarla, en esto que yo consideré un suicidio colectivo, exageración mía; pero prevista, ya que apareció una nueva ola de contagios en Europa y Asia por una cepa nueva del virus surgida en Sud África, nuestra reunión podría resultar una fuente de lo mismo. Con eso de que en el grupo hay algunos viajeros frecuentes.

Así pues, hice la transferencia del dinero valor de la cooperación acordada, embargado de la emoción que da reunirse con los amigos de antaño, estuve a la espera del día indicado.

 

Y llegó el día esperado, sábado a las tres de la tarde del 27 de Noviembre del 2021 (2,956 contagios confirmados). Las ventas del negocio de lo peor; así que acordamos con Elsa cerrar El Rancho a las tres. Después del ahí aventarnos al asunto. Lety Luna dispuso ir con nosotros, así que tan pronto llegó al negocio; lugar de reunión, nos montamos los tres con su respectivo bozal a una urban del servicio colectivo; y partimos a las instalaciones que en un tiempo fue el club de Leones, parece ser que sigue estando ahí mismo pero transformado. 

 

Entramos al edificio, el festejo sería en la parte baja, algo planeado como estacionamiento pero fue adaptado para reuniones, dos cosas para lo que la mayoría de la gente de Chilpancingo trabaja: el automóvil y las pachangas.

No fuimos los primeros, realmente fuimos de los últimos, ya estaba la mayor parte sentadas en las mesas que prepararon.

Más viejos y algunos más gordos; otros como yo, más flacos, además acompañado de una memoria senil que no ayuda a recordar los nombres, pues a jugar a las adivinanzas. Me dirigí hacia los que recordaba mejor para iniciar los saludos. Me fui al grupo donde estaba Arturo Cervantes y Juan Vázquez. Algunos ayudan, sobretodos aquellos que te miran como diciendo a que hora me saludas; otros tal vez esperan que no se te vaya a ocurrir acercárteles, mucho menos sentarte a su lado.

 

En lo que se puede llamar la cabecera del conjunto de mesas estaban los organizadores, supongo, Martha Garzón , Carlos Saavedra y Velia Luna.

Poco después llegaron los que tienen hueso; Antonio Helguera y Ángel Almazan cumpliendo con el protocolo; aquel, de que a las masas hacerlas esperar es lo mejor. También saludaron al llegar, ellos sí fueron mano por mano saludando a todos, bueno casi a todos. 

 

Domingo Adame con su linda y joven novia Claudia llegaron después que nosotros al igual que Edgardo Mercado; él ahora solapas. Domingo y su carisma, talento y bien tratar es recibido con ganas por toda la humanidad. También el Dr. Jorge Sandoval y esposa, Salvador Sevilla y esposa.

Pedro Julio Valdez Vilchis tambien estuvo, el cuarto poder no pudo quedar omiso.

Otros de los que se me pierden a la memoria los nombres Sambrano, Fernando, Bonilla,

Ya todos sentados, cada quien inició a sacar su bebida, ya probé las otras e insisto que prefiero mezcal, así que yo llevé mezcal. Pusieron vino de mesa y agua sobre los manteles para la comida: fiambre habían anunciado tenía tiempo que no lo comía y deseaba hartarme un plato. Me hizo mal; espero que sea un rato y también la única víctima.

Después de la comida, Martha pidió, ocurrencia intolerante, que se rezara un padre nuestro. Para que la amiga que se infartó el día anterior al festejo se mejorará. Esto al parecer es una forma de comunicarse con los médicos para convidarlos hacer su mejor esfuerzo. No llevé en mis estudios de comunicación y electrónica esta técnica. Gustavo Vázquez, después del padre, se siguió con el Ave María sintiéndose, quizás, vicario de la basílica. 

 

Después iniciaron los compañeros cantores su espectáculo, el sonido contratado no pudo ponerse a la altura de Gerardo Ortega, así que lo hizo excelente a capela. Un gran tipo Gerardo.

 

Después otros personajes cantaron: Lety Escobar y Carlos entre ellos.

La sección de fotografía de grupo no se hizo esperar y todos se abalanzaron a ocupar un lugar para salir en la foto. Carlos le pareció mejor lugar las piernas de Edgardo, confieso que estaban algo frías y duras las sillas.

No faltó la sección de fotos con los del poder; al fin amigos, donde el secretario y el diputado fueron los codiciados.

 

 

Ya después de algunos discursos incluso una promesa de propuesta para que Domingo reciba uno de los premios que acostumbra el Estado otorgar cada año.

Bailamos un rato, bueno los que estamos en condiciones.

Siguieron las despedidas; después de compartir unas copas .

 

En esto estábamos cuando llegó Tito Infante, pues nos saludamos pero como ya iba de salida, pues no convivimos con este personaje de Chilpancingo.

Hasta el próximo año con aquellos que todavía tengan la luz de la vida en sus ojos.

Felices fiestas.

 

sábado, 6 de noviembre de 2021

Magda.

 


Cuando me invitan a la presentación de un libro me siento bien, es muestra de que quien lo hace te reconoce como lector. Mejor me siento cuando quien lo hace es una persona amiga de la familia; y más aún, que sea un personaje importante para la sociedad con la que caminamos por este mundo.

Así pues, que resultó que la profesora Magda me invitó a la presentación del libro sobre su vida (Magda una vida de lealtad) aunque en el título no aparece su nombre como autor se puede decir que toda la información en él ella la proporcionó; casi toda, para no herir susceptibilidades. El autor es Carlos Cantú Lagunas; él no me invitó.

La relación con Magda es indirecta pero igual la estimo. Ella es originaria del mismo lugar que mi madre: Ometepec, que fue donde se conocieron (aunque mi madre decía que Magda había nacido en Puebla). Su marido era MVZ, al igual que mi padre, quien tuvo una farmacia veterinaria como la que ahora tengo yo.

Mi primer contacto con su persona, fue cuando ella era presidenta municipal. En este siglo se reforzó la relación, porque al igual que ella, mi esposa, madre y hermana, pertenecían al Patronato Pro cultura de Chilpancingo.

Así que me invitó y ¡caray! no me quedó de otra que asistir.

Llegamos al Museo Regional en cuyo patio se efectuaría el evento, lo digo en plural porque fui acompañado de mi esposa; la cual, igual, fue invitada.

Sorpresa, me abruman los recuerdos al mirar ese inmenso solar donde los días veinticuatro y treinta y uno de diciembre se acostumbraban los bailes populares, que recuerdos. Ahí, en ese mismo lugar, muchos de los que jóvenes movían el huacal bailando; ahora, algo más cascados, estaban llenando el patio para escuchar la presentación. Muchos de ellos son personajes importantes de la política, comunicadores y empresarios.

Apenas acababa de completar las gradas del lugar, cuando Elier el hijo de Magda me recibe con esa sonrisa que acostumbra llevar colgada al rostro para saludar. Caminamos buscando espacio para sentarnos, no puedo hablar de las demás sonrisas porque casi todos los invitados estaban con su respectivo bozal, así que algunos que me fueron a saludar difícilmente los reconocí, como el caso de Jorge León Robledo, pero mi querida esposa implacable identificadora de individuos, con solo mirar los ojos me fue indicando quienes eran. Así que, de los que me saludaron,  recuerdo  (y a los que no, pues ya saben también los estimo): Magda, Hector Contreras, Francisco Osorio, Noemí Trujillo Romero, José Luis Peralta Lobato, Maura Ortíz, Leticia Atilano, Malú Pastor y Almendra Pastor.

Nos sentamos, desde luego conservando la sana distancia: Volteé a ver para todos lados y me dije a mi mismo, caray como hay lectores en Chilpancingo. Pero inmediatamente llegó a mi mente otra presentaciones de personajes no tan populares donde no eran tantos los presentes. Así pues, me pareció más mitin político que presentación de libro. En el lugar estaban casi todos los expresidentes vivos; y sí que lo son, del municipio, incluyendo algunos interinos como Tulio Pérez Calvo, Jorge Humberto Arrieta Jiménez y Jesús Tejeda Vargas. Así que estaban, entre los que ví y otros que mencionaron: Florencio Salazar, Mario Moreno, Efrén Leyva, Magda desde luego y Jose Luis peralta. 


Estaba ensimismado en mi pensamiento, cuando a través del micrófono se escucharon unos quejidos, bueno algo parecido, era Iris Salmerón llenando de halagos a Magda. Al parecer estaba declamando algún poema. Bueno algo así.

La presentación la condujo magistralmente Lizeth Lopéz Curiel.

En el estrado estaba Carlos Cantú, Florencio Salazar, Magada, Leticia Atilano y la conductora.

Magda fue la que habló después de Iris, dedicando su participación para agradecer a todos los que hicieron posible el libro, eso dicho igual es parte integral del libro.

Siguió Florencio, con su voz de los locutores de antes, hablando como el lo sabe hacer, elegante con referencias bibliográficas y máximas, dando cátedra de la importancia histórica de los libros y el de porque no desaparecerán a pesar de que se pronostica que eso puede suceder.

Habló del contenido del libro pero más del autor a quien felicita. Dice que el libro no tiene un género literario en específico, pero los tiene todos.

Sigue en el micrófono  el autor: Carlos, quien agradece a Magda y después se dedica a enaltecer la Enciclopedia Guerrerense de la cual el fue colaborador. Del libro nada o poco dijo.

Sigue Leticia Atilano con una lectura abreviada del prólogo.

El poeta siempre presente: Felix Cruz salta al escenario para declamar otra poesía de su autoría ahora dedicada a Magda.

Pues bien el libro básicamente es un álbum fotográfico con algunos datos históricos de Magda, Algunas fotos de sus familiares, con excelente calidad de los materiales del encuadernado e impresión. Le agregaron algunos poemas de otra autoría. La temática se centra en la vida política de Magda el antes y el presente. Anexos de escritos dedicados o que hablan de Magda y multitud de fotos relacionadas con su vida pública.

Carece de vida familiar, salvo algo de los ascendientes, poco o nada muestra el libro. Tal vez para el autor los hijos, el cónyuge no son temas importantes en la vida de alguien que entregó su vida al público que la rodeaba fuera de casa. Salvo la mención en los agradecimientos; que son de Magda. En cuanto a la vida pública se explaya; por el contrario, la vida privada queda muy privada; guardada para el chisme de las masas.

Al final nos obsequiaron el libro, yo acostumbro comprarlo al inicio, pero en este caso no lo pusieron a la venta.

También hubo vino y bocadillos; desde luego amontonamientos en este segundo año de la pandemia, a ver que sucede.








viernes, 22 de octubre de 2021

De vaqueros.

 

 

 Termino de ajustar el cincho hecho de cuero y crin de caballo con argollas de hierro,  de poner después el freno de fierro sobre los asientos del hocico de la yegua, le acomodo la crin de la frente a la bestia alazán. Pongo el pie izquierdo en el estribo me impulso con el otro y me montó en la silla. Jalo hacia la derecha el freno y golpeo con los talones los ijares para que la yegua inicie su marcha.

Salgo de la casa grande para dirigirme al encierro que se localiza en un bordo del inmenso llano. Enfilo por el camino a galope cruzando el pequeño pueblo; poblado con construcciones de redondos al estilo africano. La gente, la mayoría de origen africano, caminaban a un lado ensimismados en su rutina diaria: mujeres delgadas, con sus jarrones de barro; equilibrados sobre su cabeza, que iban y venían del chorro, un manantial que surtía de agua limpia a la pequeña población del lugar. Otras cargaban palanganas, hechas de cascara de calabaza, repletas de nanches que habían recolectado en las grietas del llano, otras llevaban a cuestas la ropa que lavaron.

Seguí incitando a la yegua para que galopara. Salí del pueblo, desde ahí ya se miraba el bordo. Donde en una casa de adobe, con techumbre de tejas de barro recocido sostenida por vigas de palo de zopilote; con puertas y dinteles de la misma madera, se dividía en tres habitaciones, donde en cada una de ellas vivía un vaquero con su mujer e hijos.

Llego a galope, desensillo, luego me dirijo al encierro; un inmenso coral de palos entrecruzados, donde los vaqueros se encontraban ordeñando. Los becerros apartados en otro corral pequeño de donde se sacaban uno por uno para que identificaba a su madre, se ataba a ella y era después ordeñada por el vaquero.

En la casa, las mujeres colaban la leche cuajada de la ordeña del día anterior, una de ellas la salaba y molía en el metate mientras otra la recogía, llenando un aro circular la apelmazaba dentro de él para darle forma a los quesos frescos que acomodaba envolviéndolos con hojas de plátano, después los venderían en el pueblo.

Un vaquero que ordeñaba gritó a los demás: --llegó el nieto de Don Germán. Voltearon los otros suspendiendo su actividad. Uno de ellos terminó la ordeña de la vaca en turno se dirigió con el balde de leche hacía donde me encontraba, le digo:

--Tienen que escoger los becerros destetados y juntarlos para tenerlos listos en la tarde, vienen por ellos el comprador para llevarlos a engordar a Veracruz.

Tenía escasos diez años, luego de entregar el recado, me iba a la casa del bordo donde me entretenía con los hijos de los vaqueros, las señoras me daban leche en una jícara donde le poníamos tortillas cortadas en pequeños trozos. Luego con el mayor de los hijos nos íbamos al encierro a jugar con los becerros.

Después de la ordeña acompañaba a los vaqueros en la búsqueda de los becerros destetados para arriarlos al corral, también a las vacas recién paridas para herrar a los becerros recién nacidos. Nos movíamos a caballo hasta un lugar en el paso de Soto.

Ahí era uno encierro que se tenía que desyerbar a machete, todos nos bajábamos de las cabalgadura, les quitábamos el freno para que pudieran pastorear. Luego sacábamos nuestros machetes, nos poníamos a chapodar, antes cortaba una rama en forma de gancho, de algún arbusto, que servía para jalar la hierba y darle el tajo con el machete. Yo sólo me hacía pendejo, ya que el machete que me daba mi abuelo no cortaba ni madres. O yo no sabía como hacerle.


Terminando la chapodada; o ya entrada el hambre, acomodados bajo de una gigantesca parota comíamos cada quien lo que llevaba para el caso. Yo llevaba lo que mi abuelo le preparaban para mi en la fonda: tacos de chirmole de puerco, picoso; que los cambiaba por los tacos de queso fresco que llevaban los vaqueros, ellos preferían los de puerco. La comida acompañada con agua del manantial que llevamos en el bule.

Terminando de comer, los vaqueros se preparaban pequeños cigarros con hojas de tabaco, que para el caso llevaban, en ocasiones me convidaban. Eran pequeños puros de tabaco natural orgánico. Eso no lo sabían, ya que entonces todo era así.

Después de un rato nos metíamos al río a bañarnos. En ocasiones cruzábamos el río a caballo para ir por plátanos; en una plantación que estaba del otro lado, ahí me enseñaron hacer con una hoja de plátano doblada un instrumento musical al que se le soplaba y sonaba como trompetilla para hacer música. Esa vez me regresé haciendo música desde el río hasta el pueblo. Me callaban los vaqueros, pero no les hacía caso, yo era el patrón.

Pero no eran unas dulces palomas que se sometían a la jerarquía, en el camino un día nos encontramos una vaca parida; así que había que lazar al becerro. Como yo ese día llegué presumiendo que me habían comprado mi reata de lazar, me dieron la encomienda de lazar el becerro. Desde el caballo así lo hice, cuando el becerro sintió el lazo se dio el jalón y me quemó la mano con la reata. Los vaqueros ya mero se orinaban de la risa mientras yo me sobaba la mano quemada.

Ya de regreso al bordo, cabalgábamos a una de las pequeñas cañadas donde se formaba una poza, ahí fue el primer lugar donde vi camarones vivos. Íbamos para darle un buen baño a los caballos, a ellos les encantaba que los mojáramos y restregáramos con zacate, yo disfrutaba darme chapuzones en el agua tibia de la poza.


Para mi eran días maravillosos, cuando montaba la yegua me sentía el Llanero Solitario, son parte de los recuerdos que me mantienen con ánimo en la vida.




jueves, 21 de octubre de 2021

No todo es lo que parece.

 


Cuando se habla del FOBAPROA, por lo general se enfocan a la liquidación que se hizo con los bancos y sobretodo a la deuda que debe el pueblo de México a ellos.1


Pero la realidad del daño, surge desde la creación del mismo FOBAPROA por Salinas; y posteriormente, a la venta de los bancos, nacionalizados por decreto que hizo Lopéz Portillo2, a los amigos de Salinas.3

Sigue con el error de diciembre de Zedillo, después la actualización del monto adeudado de los créditos que los bancos ofrecieron a sus clientes. Esa actualización, se hizo a tal nivel, que en casos de hipotecas, que ya casi estaban liquidadas; el faltante creció a un precio mayor al que se podía recuperar con la hipoteca. 

Después, casualmente, los bancos nacionalizados a mexicanos se venden a extranjeros. 


Reservas, dice Salinas al terminar su periodo: 17,242 millones de dólares 4

Reservas, dice Zedillo al iniciar el suyo: 6, 073 millones de dolares5.

¿Donde quedó la diferencia?


La inflación se utiliza, para tener a quien tirarle la culpa(hombre de paja), nunca aceptan que la misma es causa de quienes manejan las finanzas del estado. Lo peor, que con la inflación le roban sus ahorros a la población.

martes, 5 de octubre de 2021

La educación en la cotidianidad.

 


Uno de las razones por la que me siento a gusto en mi actividad económica, es por el hecho de estar interactuando con individuos de diferentes clases sociales, géneros, edades, preparación y nacionalidades.

O sea que mi vida es una convivencia cosmopolita.

Debido a eso, he notado que en cuanto al conocimiento todos somos ignorantes en algo, pero eso podría sonar como aquel descubrimiento del hilo negro.

Lo dije por que mi experiencia con toda esa población, gracias a mi pasión por la observación y documentación; he notado, quitando algunas excepciones, que cuando alguien ignora algo y le es necesario saberlo para solucionar el problema que le aqueja, no tiene la paciencia para escuchar la enseñanza que se le otorga gratis. Prefieren quedarse en la ignominia de la ignorancia que aprender lo que sucede en su entorno para salir del mal, escuchando esa enseñanza de su interlocutor. Desconozco si se ha estudiado el fenómeno y si está documentado.

Es tan real que he conocido persona que por más de veinte años, cada que van a comprar hacen las mismas preguntas de lo que ignoran y que nunca han querido aprender a resolver. La solución inmediata, fácil de preferencia aunque no acabe con el problema de raíz, es suficiente.

Así pues, que en muchos casos la solución inmediata no es otra cosa que una manera de hacer perpetuo el problema. Esto favorece a quien hace riquezas mientras ese problema exista.



miércoles, 15 de septiembre de 2021

Sobre quitar y poner espantapajaros.



 Desde tiempos ancestrales, los conquistadores, por regla general, destruían los monumentos de los conquistados; en pocas palabras, intentaban borrar cualquier vestigio cultural que pudiera ayudar a renacer al enemigo vencido. Todas esas destrucciones son la razón por la que existe la disciplina de arqueología.

Aquí en América, los conquistadores españoles hicieron lo mismo con todo lo que ofendiera la cultura Ibérica; así que, hasta las bibliotecas de los americanos, con todo el contenido, fueron destruidas, hechos pedazos todos los monumento; incluso cualquier ídolo, fuera donde fuera por insignificante que fuera, los inquisidores los destruían y colocaban en su lugar una cruz. Símbolo inequívoco de su presencia y poder.

Por inercia o imitación supina, hasta la fecha podemos darnos cuenta en los tiempos en que vivimos; ya sea en otros lugar del mundo o en el pequeño espacio donde estamos; cómo, quienes gobiernan, quitan monumentos y construyen nuevos de acuerdo a sus “ideales” o tal vez sólo por alguna idea pendeja. No hace mucho en los principales medios se vio como el “pueblo de Irak” derrumbaba el monumento de Saddam Hussein en Bagdad. .1 La Venus de Milo2 fue encontrada enterrada en el campo, ¿cómo es posible que monumento de tanta belleza allá terminado así?.

Durante el periodo de un presidente nacional X, se perdieron todas las estatuas que se encontraban a los lados del Paseo de la Reforma una de las avenidas más importantes de la Ciudad de México, antes ya habían quitado a un rey español montado en un bello caballo y lo movieron frente al edificio de correos. 


 Aquí en este inmenso pueblo, capital del estado de Guerrero, en la avenida Insurgentes han quitado y puesto monumentos al gusto del gobierno en turno, igual a sucedido en las plazas, alamedas y glorietas, avenidas, calzadas del lugar.

 


Como memoria dentro del tiempo y espacio que yo he vivido, en Insurgentes sólo estaba José Ma. Morelos, lo quitaron y lo movieron a la plaza central, al tiempo que quitaron de ahí a Nicolás Bravo y lo mandaron a Chichihualco y demolieron su casona para hacer luego una plaza, que seguido usan para protestar disidentes de la manera de gobernar, incluso; en una estado laico, también lo usan para dar misa. En la liga está una reseña de cambios a la plaza:

(https://g0lg0ri0.blogspot.com/2013/08/plaza-central-de-chilpancingo). 


 El busto de Vicente Guerrero, frente al edificio de la Universidad, lo quitaron, parece ser que se fue a Tixtla, luego pusieron dos jinetes en insurgentes, donde Vicente Guerrero era uno y el otro Nicolás Bravo; pero la soberbia priista no pudo quedarse con las ganas para poner también en la entrada de dicha avenida a Donaldo Colosio; que igual pudo ser el pato Donald.

Pusieron el nombre a un bulevar; incluyendo su monumento al gobernador Alejandro, para nada Magno; parecería exageración pero se hizo. Mucho después pusieron una pequeña estatua de Cuauhtemoc en la avenida que lleva el nombre Miguel Alemán uno de los presidentes más ladrones que hubo antes de los neoliberales. Ésta se puso nada más como para darle coba a las organizaciones indígenas, Ya que en nada enaltece al personaje que luchó hasta al final en la conquista. Incluso antes pusieron un monumento a una avispa en un lugar más amplio y de mucho mayor tamaño, sin darle méritos a ésta ya que igual era un adefesio.

Había un busto de Venustiano Carranza, en un edificio del centro que por un tiempo fue ayuntamiento, lo quitaron y lo fueron a poner a la barranca de Pezuapa, luego no se donde quedó, tal vez sea uno de los múltiples bustos que ahí están; incluyendo el de mi tío Juan R. Escudero, sin nombres todos ellos. Pero igual habían quitado las esculturas de Víctor Manuel Contreras del palacio del viejo edificio del Gobierno del estado; que después, a petición popular, regresaron. Aunque no como estaban originalmente.

 

En la Alameda Granados Maldonado ha habido un manoseo increíble de monumentos, cambiaron el de los niños héroes; un pequeño obelisco, por algo que solamente algunos entienden que es eso. La bella escultura a la madre la fueron arrinconar al patio del Dif. Agregaron bustos de diferentes personajes a los que les han robado y vuelto a poner sus nombres. También en este lugar pusieron un monumento a los caídos del sesenta, un hecho bochornoso de los gobernantes criminales de Guerrero, después lo han ido moviendo como queriéndolo desaparecer. No pues, recordar que los gobiernos pos revolucionarios del PRI han sido asesinos, no es conveniente que se monumentalice, dirán. 

 


En la calle de Zapata pusieron un pequeño busto a Emiliano Zapata, después de un gran tiempo que un grupo de seguidores del revolucionario lo estuvo solicitando, para colmo de las cosas en esa misma arteria pusieron un tigre de cuerpo completo, personaje pop del baile del tlacololero, del tamaño de una persona.

 

Había una escultura en cantera rosa, muy interesante, dentro del edificio que ahora es el museo, esa la pasaron a una plazuela fuera del centro, luego por capricho de otro gobernante las hicieron perdidizas y pusieron en su lugar el monumento a las cucharas, lo mismo que hicieron con Vicente Guerrero, el jinete de la Av. insurgentes, lo mandaron al patio del palacio de gobierno; que ahora se encuentra fuera del centro histórico; en su lugar pusieron una escultura, que algunos dicen es al cagón.

 


Pero hay casos curiosos como la glorieta en la avenida Lázaro Cárdenas donde pusieron la estatua de ese celebre presidente frente a su antecesor Plutarco Elías Calles. Parece como que va iniciar el primer round en un combate de box.

 

 

En esa misma avenida, hace mucho tiempo, construyeron un gran monumento, al parecer sería para Juárez, pero sólo quienes hicieron todo el garabateo en el lugar, sabrán que es ahora, la chusma le llama glorieta de las banderas.

 


Así pues el movedero y perdedera de monumentos; más para quedarse con algo del dinero que cuesta ese borlote, que por algún acto patriótico; entonces, pocos o nadie decía cosa alguna o sólo ponía en los medios una nota de relleno. Ahora que está gobernando un presidente interesado en devolver al pueblo lo que es del pueblo, todos o casi todos, los comunicadores que antes mamaban del presupuesto, se quejan porque quitaron al genovés en faldita que estaba frente a un edificio, un hotel que al parecer es del dueño de una televisora. Tal vez consideraban la glorieta como parte de la propiedad del hotel y les molesta que les quiten lo que consideran propio, aunque no lo sea. Tal como hicieron los gobiernos anteriores con los recursos nacionales. Del pueblo pues.

Se me olvidó el busto de Álvarez que también lo han traído como calzón de ...


 


1https://www.bbc.com/mundo/media-36726262

2https://es.wikipedia.org/wiki/Venus_de_Milo

sábado, 11 de septiembre de 2021

Mi testimonio de Avandaro.

 

 


 Era aún muy temprano cuando alguien tocó al departamento, estaba yo solo; no recuerdo porque, abrí; era el Chivo, que sin decirle pasa se metió, para él el departamento era su segundo hogar, seguido se la vivía ahí.

Era el año de 1971, tenía poco más de dos años que yo había llegado a vivir a la Ciudad de México para efectuar mis estudios. En ese momento cursaba el primer semestre de mi carrera de ingeniería en la ESIME, en las instalaciones de la calle de Allende, un viejo convento.

No me causó sorpresa que el Chivo estuviera ahí, no era la primer vez; ya que era sábado y por lo común hacíamos reventón. Pero si, el que fuera tan temprano.

¿Que onda?

vístete vamos a la tocada en Avandaro.

¿Qué tocada?

¿Que no sabes? Van a tocar grupos de rock allá en Valle de Bravo.

¿donde queda eso?

A un lado de Toluca, vámonos.

Cabrón, yo no tengo dinero.

Yo tampoco, pero antes pasamos al taller y juntamos unos fierros.

Quiero aclarar que entonces poco me atraía la música en cualquier genero la oía en la radio, como fondo musical cuando dibujaba o para bailar en las fiestas pero no tenía cultura sobre los grupos que la tocaban.

El Chivo tenía un taller de radio técnico en Tacuba, era de su papá pero ahí operaban todos los hermanos para reparar lo que las víctimas llevaban.

Así que me vestí como acostumbraba todos los días y salimos del departamento, después de tomarnos un licuado que preparé, ese sería mi comida del día. Nos dirigimos a Tacuba, al taller.

Ya ahí el Chivo se puso a revisar un radio que había dejado el dueño de la pollería, para suerte de ambos, solo tenía un falso contacto en la entrada de alimentación, que inmediatamente soldó Enrique (El Chivo). Luego nos pusimos en marcha para llevárselo al pollero y cobrar, así fue, le cobró cien morlacos, algo así como la cuarta parte de lo que me enviaban mis padres de mesada, era un radio de transistores de los que terminaron costando una miseria, con esos cien pesos en proporción, luego, bien se pudo comprar tres, entonces eran artículos caros de importación.

Bueno con esto nos alcanza— dijo Enrique

Que bueno— le contesté.

De ahí fuimos a casa de Enrique, disque a cambiarse dijo.

así estás bien—le dije

no mames, es un festival de rock, hay que ir chingón.

¿Cómo?

Ya verás.

Así que nos metimos a la vecindad donde vivía, un edificio viejo de esos como muchos hay en Tacuba, corredores amplios y rincones misteriosos, con habitaciones por todas partes.

Antes quiero advertirles que el padre del Chivo era ingeniero militar de transmisiones. O sea, el estudio en el colegio militar y en la escuela militar de transmisiones.

Pues ya dentro de la casa, me dirigió a un ropero enorme donde había casacas de cadete; abrigos de lana, de esos que se miran en las películas de la segunda guerra mundial, que portan los soldados que están de guardia, de color verde seco, entallados y largos hasta los tobillos.

Me dio una casaca de cadete y me ordenó: —ponte ésta y coge un abrigo porque en ese lugar hiela. Pues así le hice. El debe saber, yo nunca había estado en ese lugar.

Así que ya ajuarados salimos de la vecindad.

Subimos al transporte público rumbo a la central camionera para tomar el bus que va a Toluca. Nos embarcamos en el primero que salió y tenía lugar, cuando llegamos a Toluca ahí trasbordamos a un pollero que iba rumbo a valle de bravo. Esta era una carretera angosta pero con unos paisajes de ensueño.

Es corta la distancia, pero a unos tres kilómetros del pueblo ya no había paso, delante del camión había una fila de vehículos que se perdía de vista a lo largo.

Así que los pasajeros, desesperados porque el vehículo no se movía, le preguntaron al chófer cual era problema. Solamente contestó que hasta ahí llegaba. Lugo propuso, que el que quisiera caminar al pueblo que se bajara; el que no, pues regresaría a Toluca.

Ni madres dijo Enrique, ya estamos aquí, así que nos bajamos e iniciamos a pedalear.

Caminamos a un lado de la multitud de vehículos que estaban en el camino, algunos ya descompuestos sobre calentados. No se realmente el punto preciso donde nos bajamos del camión, pero si sé que fue antes de ver el hermoso lago, que después me entere que era una presa.

Puse el mapa al principio de este documento, para dar una idea que tanto tuvimos que caminar, mencionaba que Enrique llegó temprano a mi departamento y pues después de la larga caminata llegamos, anocheciendo, en la oscuridad al lugar del evento.

Era un amontonamiento de personas increíble, nunca había visto tanta gente reunida en un lugar, aún en lo oscuro se miraba inmenso. Entramos al área del concierto por el lado izquierdo del escenario, mirando desde el escenario. Y fuimos caminando bajo una leve llovizna hasta llegar al centro del amontonamiento.

Tuvimos suerte, ya que en donde nos paramos estaba una familia, bueno los vástagos; o sea, hermanos y hermanas, ellos llevaron una casa de campaña que nos permitía en parte esquivar la llovizna. Les llamó la atención nuestra ropa y por lo mismo fuimos parte del espectáculo privado de esas personas; también de otras alrededor que incluso nos tomaron fotos, nunca vi las fotos. Tal vez, si se salvaron, luego se conviertan en memes. Ahí pasamos la noche, mientras los grupos, a unos cien metros, se desvivían tocando para complacer a la audiencia.

Ya comentaba que no tenía cultura musical en esos tiempos, así que para mi la diversión estaba en la plática con las personas con las que convivíamos, cansado de la larga caminata me senté en el lodoso suelo, y para no estorbar me salí del tendido y me acosté sobre una superficie con pasto y lodo, bajo la insistente lluvia.

Así fue que me quedé dormido bajo la lluvia. Que buenos son esos abrigos militares para estos climas, no les pasa ni el agua ni el frío, dormí como bebe, a pesar del escándalo de la muchedumbre y de la música, todo eso y el cansancio me arrullaron. Ya desperté al amanecer del día siguiente entre el mitote que ocurría en diferentes escenarios del lugar. Lo que sucedió: se escuchaba ruido y desde lejos se miraba mucho movimiento, gente desnuda que pasaban de un lugar a otro por encima de todos; lo que fue, hasta después lo supe en los diarios. De los grupos que tocaron, lo se porque he leído en algunas crónicas del evento. En el perímetro del lugar había soldados. Me pareció curioso que cuando alguien pedía mota, lo mandaban con ellos. Y sí, ellos se la vendía, debo recordarles que entonces no estaba penalizada.

El reventón siguió toda la mañana, no recuerdo si almorzamos algo o comimos, si orinamos y cagamos, lo que se es que ya en la tarde iniciamos el camino de vuelta, eramos una multitud la que caminaba; entre ellos algunos completamente drogados y desnudos. Como en las películas, mis recuerdos no se centran en las necesidades básica, solo en la acción o los momentos interesantes.

Pasamos el pueblo, para ver si había transporte; ilusos, no había, seguía el bloqueo de autos. El lugar lo recuerdo como romántico; típico mexicano, pero solo pasamos por él. Recuerdo que fuimos a una miscelánea que estaba en el centro del pueblo; junto a un jardín con kiosco. Saliendo del pueblo en una bajada se mira el lago; en un playón se estaban bañando muchos chavos desnudos. Seguimos hasta donde terminaba la fila de autos, que al parecer habían pernoctado ahí, tal vez con miedo a que les robaran algo al vehículo.

No había manera de conseguir transporte ya para entonces de casualidad en la mole humana nos encontramos a Vicente; un amigo también asiduo a los reventones del departamento, con el caminamos un rato. Andando por la carretera, rumbo a Toluca, se detuvo junto a nosotros un auto con muchachos y chavas, dijeron: cabe uno más, el buen chivo y Vicente dijeron que fuera yo quien me subiera, así lo hice, claro está que después del: mejor tú, no que tú, etc.. Pero me subí cuando vi que el que manejaba se desesperaba. Grandes personas los del auto, toluqueños, agradables persona, fueron platicando entre ellos todas las peripecias que se acordaban del evento, no recuerdo nada. Salvo que iba entre dos de las chicas. No puedo negar que iba yo entusiasmado, sabía que eso había sido algo diferente a lo que ocurría en nuestro México de entonces. Sobretodo teniendo tan cerca la masacre de Tlatelolco.

Habíamos quedado de esperar en la terminal de camiones, los del aventón me dejaron justo frente al estadio de futbol del Toluca, Nunca más supe algo de ellos. De ahí no se como hice para llegar a la terminal; tal vez como dice el dicho aquel: preguntando se llega a Roma.

En la terminal sin dinero, con mi atuendo extravagante, la gente se me quedaba mirando. Contar lo siguiente me apena, me encontré con alguien conocido; quien fue el que me prestó para el bus, ya que se hacía tarde y solo quedaban dos corridas más para la Ciudad de México y todavía no compraba el boleto, así que ya con el dinero prestado compré el boleto y me regresé a México. No sabía que camión tomar en la terminal,  tomé uno que decía Chapultepec. Me dije: si me deja por ahí, ya se como me las arreglo. Así fue, al día siguiente me habló el Chivo, me dijo que el acababa de llegar a su casa, el clienta lo vi días después y resulta que él se juntó con un grupo de los que fumaban marihuana y estuvieron de viaje dos días en el bosque. Feliz me lo contaba.

No se que saque de esta aventura. Sé que causó preocupación en quienes tenían el poder entonces1. Que de ahí surgieron algunos grupos de rock que posteriormente crearon lo que ahora se llama rock mexicano. También hubo muchos mitos sobre lo que sucedió y no esos días. Las masas son las masas, ¡cuidado!, nunca se sabe que resultará. Para mi fue un reventón como muchos que a esa edad se acostumbra o se acostumbraba en mi época. El lugar fue especial y creo que fue lo que más me gusto de todo el asunto. Después volví acompañado con mi novia la que ahora era mi esposa y otros amigos. Tengo mejores recuerdo de esa ocasión que de cuando fue el festival. Pero me queda el orgullo de decir que estuve en ese festival. Así como también digo con orgullo que fui portador del fuego olímpico cuando fueron las olimpiadas en México. Tal vez son parte formativa de cada quien esos eventos.

1    https://es.wikipedia.org/wiki/Festival_de_Av%C3%A1ndaro#La_encuerada_de_Av%C3%A1ndaro

sábado, 28 de agosto de 2021

Regreso a clases.

 



Ya estamos a casi dos años del inicio de la pandemia de Covid_19. En un mundo donde todo se movía a velocidades increíbles, donde el transporte público cada año era más rápido, donde los mejores automóviles se miraban de acuerdo a la velocidad que podían alcanzar, el mejor internet el más rápido.

De repente a todos esos impulsivos ciudadanos se les pidió estacionarse. Es insoportable para muchos, pero aún más para los más jóvenes que miran por las redes que existe un mundo amplio y que ellos están entre cuatro paredes.

Se intenta retar a la peste y se indica que para calmar los males posibles en la psique de esos jóvenes, los mismos cambien sus cuatro paredes domésticas por las otras cuatro del aula; acompañados de sus condiscípulos.

Las madres modernas antes desentendidas de sus hijos y deseosas de llevarlos a una prisión temporal para tener tiempo para sus múltiples ocupaciones, ahora cambiaron su visión y desean que sus hijos queden encerrados con ellas argumentando la amenaza del mal de moda.

Pero ¿realmente es un solo mal el que amenaza a dichos miembros de la raza humana?, veamos:

Nada más de las amenazas que la misma especie a creado:


  • Cada 23 segundos fallece una persona en todo el mundo por un accidente de tráfico, que ocasiona 1,35 millones de víctimas mortales al año y es la principal causa de muerte de niños y jóvenes de 15 a 29 años.

  • La contaminación del aire generada por la quema de combustibles fósiles como carbón y petróleo causó al menos 8,7 millones de muertes a nivel global en 2018, según un nuevo estudio.



Enfermedades olvidadas debido a la pandemia; o al absurdo modo de vida.


  • La fiebre tifoidea es identificada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como un problema serio de salud pública, con 16 a 33 millones de casos estimados en el mundo cada año, promediando los 22 millones, causando 216,000 muertes. Su incidencia es mayor en niños en edad escolar y adultos jóvenes.

  • En el mundo hay 400 millones de personas con una infección crónica por virus de la hepatitis B o de la hepatitis C, una cifra más de 10 veces superior a los infectados por el VIH. Se calcula que en 2013 fallecieron 1,45 millones de personas en el mundo, frente a menos de un millón en 1990.



Y podía escribir un libro hablando de las amenazas de muerte a las que estamos sujetos irremediablemente todos los día y que al igual que esta peste se ha demostrado que toda la ciencia moderna no puede evitar.


La tan esperada vacuna, el aislamiento y los esfuerzos de multitud de personas no han podido contener el mal: y pues, alguien tiene que preparar todo aquello que es necesario para que la vida de esta especie camine entre esa selva de amenazas. Así como seguir preparando a aquellos que tendrán que continuar mejorando este espacio de vida.

Ya el virus nos desnudó mostrando que ni somos capaces para luchar contra él, ni siquiera lo suficiente unidos para llevar modos y métodos en esa dirección.

Se recalcó que los más vulnerables eran los adultos mayores, pues fueron los primeros en ser vacunados precisamente para poder reanudar actividades, pero al parecer la pandemia se está volviendo un gran negocio y existen intereses para que esto siga como al principio.

Así pues que lo único que nos queda es enfrentarlo de la manera primitiva, dejando que el equipo con el que nos dotó la naturaleza haga su función de protección.

 

 https://es.wikipedia.org/wiki/Fiebre_tifoidea#Epidemiolog%C3%ADa

 https://es.wikipedia.org/wiki/Hepatitis#Epidemiolog%C3%ADa

https://www.google.com/search?client=firefox-b-d&q=muertes+por+contaminaci%C3%B3n+en+el+mundo

https://www.google.com/search?q=muertos+en+accidentes+de+automovil+2018+mundial&client=firefox-b-d&ei=YnEqYbyVFImyqtsP6tmT6AE&oq=muertos+en+accidentes+de+automovil+2018+mundial&gs_lcp=Cgdnd3Mtd2l6EAM6BwgAEEcQsAM6CAghEBYQHRAeOgUIIRCgAToECCEQFToHCCEQChCgAUoECEEYAFCrV1ihZGD9ZmgBcAJ4AIAB-QGIAdcIkgEFMC43LjGYAQCgAQHIAQjAAQE&sclient=gws-wiz&ved=0ahUKEwi8zuqEntTyAhUJmWoFHersBB0Q4dUDCA0&uact=5