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martes, 12 de noviembre de 2013

Reformas al desnudo.

Pintura de Miles Johnston

Es increíble lo que sucede en México, los que gobiernan hablan de los beneficios de las reformas que están aprobando, incluso en contra de cualquier razonamiento que demuestra inconsistencias. Cualquier individuo con cinco dedos de frente puede evaluar el futuro que nos espera con las reformas.
La tan mencionada evaluación a maestros de la reforma educativa no es nueva en México; tanto en la manera de aplicar, a quienes aprobar y los motivos de hacerla. Les contaré algo que quizás no sepan:
En 1996 se aprobó una norma (NOM-022-ZOO-1995) en el sector agropecuario que obliga, a las empresas que fabriquen y comercialicen químicos, medicamentos y alimentos de uso animal, a tener un responsable MVZ autorizado, esta autorización no es otra cosa que la de que el médico con patente para ejercer como tal tiene que calificarse a través de un examen que impone la SAGARPA para poder cumplir con el requisito, examen que pregunta poco relacionado con la profesión de médico y sí mucho con la de un abogado. Así es que si un negocio que lleva años operando no logra conseguir, al costo, dicho profesional se tendrá que ver en la triste necesidad de cerrar el changarro y dedicarse alguna otra actividad menos certificada a pesar de que ser comerciante no tiene requisito de profesión. Al menos no en el estado de Guerrero y en esto de profesiones la constitución deja a los estados la decisión. Cuando se hizo esta reforma, el gremio afectado no hizo ningún reclamo y si lo hicieron fue tan pusilánime que no hubo quórum para evitar la imposición de una norma que viola al menos tres artículos constitucionales. La que afecta a los maestro y que será parteaguas para fastidiar después a todo profesional; ahora tiene, al menos en un grupo, algo de oposición, aunque los de las cadenas de televisión se encargan de desprestigiar por razones que a los dueños de los medios incumbe y desde luego beneficia.
Ahora hablemos un momento de la otra reforma que se nos viene encima y que han estado cubriendo en las noticias con cortinas de humo fantasiosas al grado tal que están dispuestos a sacrificar su bastión de sometimiento que es la selección “Nacional” de futbol. Pues bien esto de permitir a particulares participar en los beneficios de la extracción de los hidrocarburos, sobre todo que no es posible que estén hablando de nacionales, ya que somos más los empresario pobres que los  ricos que pudieran participar  en este asunto donde los grandes capitales son necesarios; al menos que lo estén haciendo para los millonarios mexicanos actuales; que puede ser pero que sin embargo en nada ayudan al país. Pues bien quiero decirles que toda la riqueza mineral del subsuelo, que entra en los mismos artículos constitucionales, ya está dada a los particulares o sea que sin hacer cambios constitucionales la han ido entregando a ellos, pero eso no es lo curioso sino que lo interesante de este asunto son los beneficios, sí los beneficios de los que hablan con respecto a los hidrocarburos, aquellos que nos traerán para el gran progreso de la nación; nunca han llegado con los minerales; todas las ganancias terminan enriqueciendo al país de donde es originaria la empresa que los explotan en México a cambio solamente le quedan al país unos cuantos pesos de los salarios, que si bien les pueden parecer altos a quienes los reciben, son miserables en relación a sus homólogos en el país de la empresa explotadora. Y también algo debe quedar en las embarradas de manos que le dan las mineras a los del gobierno en turno para que se haga de la vista gorda en todo lo legal.


Con respecto a su tan alabada reforma fiscal, nada diferente sucederá a favor de los mexicanos, éstas tiene un tufo recaudatorio y de persecución que me tengo que cubrir la nariz con mascara antigás para no sentirlo, esas reformas ya estaban en el sexenio de Salinas y muchos fuimos víctimas inocentes de ellas, ya que a partir de cualquier omisión se convierte uno en criminal, están hechas para quitar lo poco que gana los pequeños empresarios, a manera de quebrarlos y dejar que grandes consorcios absorban esos ingresos. Cuando los funcionarios quieren comprar yates o en el caso de Salinas comprar una televisora o a telmex, le quitan a los causantes su dinero para tener los millones necesarios dirán whith a little help of my friends , así es, como la canción de los sesenta.
En alguna ocasión escuché alguien que dijo: que tenemos los gobiernos que nos merecemos, si hablamos de todos en conjunto yo creo que sí, va haber algunas víctimas que no lo merecen, daños colaterales, pero la población mexicana se está haciendo al modo de sus gobernantes, también están siendo marrulleros, desobligados, incapaces, dependientes, abusivos, inútiles, algunos hasta criminales, etc.  Quizás esperan en algún momento ser gobernantes y se preparan, siendo como ellos, para así hacer buen papel a su favor, al igual que aquellos. Por lo pronto ya las reformas casi se aprueban, apenas lleva un año en el poder el actual gobierno y ya tiene preparado gran parte del fundamento legal para esclavizar a la población de México, se puede decir que ya la dictadura está cimentada.
La reforma laboral fue con la que se persignaron, como con las otras, diciendo que era justo lo que le faltaba a los mexicanos para salir de su miseria. Sí como no; quizás viva para ver exactamente lo contrario, así es el idioma de los políticos, se entiende siempre lo adverso de lo que dicen. Por otro lado la población, tranquilamente espera, algunos incluso oponiéndose a quienes reclaman, les interesa la riqueza ofrecida para saciar su vicio de consumo.

miércoles, 5 de mayo de 2010

Un caso. (Llamémoslo A)

Les voy a contar algo importante y curioso. Hace algún tiempo para ser precisos por el año de 1988 yo era comerciante de plaguicidas agrícolas, un negocio que desde 1957 empezó fundado por mis padres; a quienes yo se los compré.
Basta de historia, a lo que iba:
Cada gobierno tiene un grupo a quienes apoya y de quienes recibe apoyo. Pues en esos años que menciono estos grupos eran los agricultores, quienes se quejaban de que los plaguicidas aumentaban los costos de producción de su actividad. Esta queja, resultado de que el gobierno quería aumentar la producción agrícola y al mismo tiempo satisfacer a la población con productos alimenticios de mejor costo, requería atención inmediata. Pues bien, dentro del gabinete de este gobierno, a alguien se le ocurrió que mandando a control de precios a los plaguicidas sería la panacea de la enfermedad. Como se acostumbraba entonces para simular que los precios se mantenían estables. Obviamente los grandes consorcios transnacionales, fabricantes de los plaguicidas, no serían quienes apechugarían en cuestión de costos de producción y como es costumbre se hicieron una con los gobernantes. Resultando que se controlaba el precio al público pero no el precio al distribuidor lo que resultó que llegó un momento en que ambos precios eran el mismo y además que los fabricantes se las arreglaron para que ellos pudieran aumentar, legalmente desde luego, algo que llamaban: cargó por situación; cargo que, aunque usted no lo crea, no era acumulable al precio público. Pues que sucedió que a mí no me convenía vender algo que era ya un riesgo a mi persona y a mis ayudantes, además de que no le ganaba, incluso perdiendo en este dichoso costo de situación.
Quiero también decirles que al gobierno se le empezó también a ocurrir pedirle requisitos como responsable técnico a quienes los vendían lo que aumentaba el costo de venta, Los fabricantes, muy monos, nos pedían que aguantáramos que al fin eran productos gancho y que gracias a estos venderíamos los otros, mejor que si no los tuviéramos; ja ja je je. En esté momento me quede entre las siguientes alternativas:
1. Venderlos al precio conveniente dando mochada a los inspectores, como después hicieron quienes continuaron con el giro. Si voy a ser delincuente, prefiero buscarme algo más lucrativo y seguro.
2. Seguir la recomendación de los fabricantes, rezándole a la Lupita. Creyendo, que ellos, realmente piensan en nosotros, que también los pobres son víctimas de un gobierno injusto; y que teniendo sus productos de gancho seguiría siendo un gran negocio. Jo jo ji ji.
3. Mandar al diablo, tanto a los fabricantes, como al gobierno con sus reglamentos, dedicándome a otro giro comercial sujeto a menos reglamentación y con mejor utilidad.
El consumidor final terminó temporalmente afectado con mí salida del comercio, sin darse cuenta que él mismo ocasionó todo el problema, Siempre parece ser que es así. La población exige sin conocimiento de causa, un gobierno incompetente y perverso que busca beneficiarse a expensas de la petición ciudadana. Resultando: Un daño, retroalimentado por ignorancia, a toda la población. Cuando digo que temporalmente es por que como yo ellos hicieron su parte para resolver su problema. Así es como funciona el mundo los grandes problemas los ocasionan los gobiernos, los ciudadanos comunes resuelven sus pequeños problemas como pueden y seguimos existiendo.
Con el beneficio de que los milagrosos plaguicidas de entonces ahora son los demonios de la contaminación. Lo mismo resultará con muchos otros productos que salen de nuestra maravillosa tecnología y de nuestras populares y necias necesidades.
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