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lunes, 23 de febrero de 2026

El engaño.

 


 

 

Quienes gobiernan el mundo viven instalados en una profunda contradicción, sostenida —muchas veces en silencio— por la mayoría de los seres humanos que terminan padeciendo sus consecuencias.

Por un lado, proclaman su preocupación por la humanidad. Crean organismos dedicados a la salud, anuncian campañas para erradicar enfermedades, impulsan investigaciones para producir medicinas y prometen mejorar los cultivos con nuevas tecnologías para que nadie muera de hambre. Sus discursos hablan de progreso, de cuidado y de un futuro compartido.

Pero la realidad que vivimos cuenta otra historia. Esos mismos poderes envían a sus propios hijos —y a los hijos de otros— a morir en guerras que no resuelven nada, salvo los intereses de unos cuantos. Las industrias que dicen mejorar la vida contaminan la tierra, el aire y el agua, y convierten el progreso en una forma lenta y sofisticada de muerte.

Así, el mundo se consume bajo el dominio de una especie que ha perdido el juicio moral: una especie que llama desarrollo a la destrucción de su propio hogar, que extermina formas de vida que durante siglos alimentaron y curaron a sus pueblos, y que olvida que no puede haber justicia, ni paz, ni futuro, mientras el bienestar de unos se construya sobre la ruina de todos.

sábado, 27 de junio de 2020

Sexta entrega


Curiosamente muchas personas que están cuarentenadas son fanáticos automovilistas; o sea, el auto es su transporte favorito. Igual existen otras que a todos lados quieren ir en transporte motorizado.

Pues bien, ahora resulta según una investigación en marcha. Que los autos y otros vehículos de motores de combustión también ayudan para que el COVID-19 sea más letal. Aquí una parte del artículo:


La investigadora Francesca Domini, de la Escuela T.H. Chan de Salud Pública de la Universidad de Harvard, alertó que las personas que han estado expuestas por décadas a una alta presencia de partículas PM2.5 en el aire, tienen un 8% más de probabilidades de morir como consecuencia de Covid-19.

El estudio -que aún está en proceso de revisión- expone que los condados de Estados Unidos con mayor presencia de partículas derivadas de la combustión de autos, refinerías y plantas energéticas, registran al mismo tiempo un mayor número de personas hospitalizadas y fallecidas, además de que requieren más recursos para atender a sus pacientes.

Los investigadores recopilaron datos de fallecimientos registrados en más de 3 mil condados de Estados Unidos, que representan un 98% de la población de aquel país.

Beatriz Cárdenas, asesora en calidad del aire de WRI México y doctora en ingeniería ambiental, coincide en la necesidad de revisar los impactos de las partículas PM2.5, pero también de otros contaminantes como el ozono y el óxido de azufre.


En lo particular pienso que alguien quiere llevar agua a su molino, sería interesante encontrar una explicación detallada de como el virus se monta en esas partículas, para que las mismas lo lleven a lo más profundo de los pulmones.


Por otro lado los cubre bocas se volvieron un boom de moda; así que lo que menos les importa a quienes los usan es cual es la función del mismo; sólo les preocupa cumplir con la regulación y hacerlo coquetamente, así pues que los hay hasta de marca y con sofisticadas elaboraciones de colores, estampados y materiales de tecnología de punta.

Desde luego que en un mundo que no sabe como zafarse del consumismo; por un lado algunos y por otro lado, aquellos que de todo quieren sacar tajada, surgen argucias para vender millones de cubre bocas proponiendo un diseño más convincente. Así pues que les platicaré del último grito de la moda que encontré:

Según Chandan Sen, director del Centro de Medicina e Ingeniería Regenerativa de Indiana en la Universidad de Indiana, las personas pueden transferir partículas infecciosas a sus manos si tocan el frente de una máscara durante el uso o cuando se quitan las batas u otro EPP. Él y sus colegas han estado desarrollando una forma de hacer que esas partículas y otros agentes infecciosos sean inofensivos. El equipo investiga materiales "electroquímicos" que de forma inalámbrica "generan campos eléctricos a través de la superficie de la tela", dice Sen. Esos campos pueden alterar el comportamiento de bacterias o virus en la tela.

"La belleza de esta [tecnología] es el diseño inherentemente simple", dice. El material de poliéster está impreso con puntos alternos de plata y zinc que se asemejan a los lunares. Tienen uno o dos milímetros de ancho y están separados un milímetro de distancia. Cuando el material electro farmacéutico está seco, funciona como un tejido ordinario. Pero si se humedece, digamos, con saliva, vapor de una gota tosida u otros fluidos corporales, los iones en el líquido desencadenan una reacción electroquímica. La plata y el zinc generan un campo eléctrico débil que elimina los patógenos en la superficie.


Como pudieron leer toda la ciencia al servicio de la mercadotecnia.


Aquí las fuentes y más información.






https://www.scientificamerican.com/article/electrified-fabric-could-zap-the-coronavirus-on-masks-and-clothing/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=today-in-science&utm_content=link&utm_term=2020-06-24_featured-this-week&spMailingID=67200233&spUserID=OTMyMDYzOTk3MDgS1&spJobID=1903880154&spReportId=MTkwMzg4MDE1NAS2
 https://www.scientificamerican.com/article/electrified-fabric-could-zap-the-coronavirus-on-masks-and-clothing/?utm_source=newsletter&utm_medium=email&utm_campaign=tech&utm_content=link&utm_term=2020-06-30_featured-this-week&spMailingID=67252439&spUserID=OTMyMDYzOTk3MDgS1&spJobID=1904560283&spReportId=MTkwNDU2MDI4MwS2
 https://www.milenio.com/estilo/compania-vietnam-crea-cubrebocas-olor-cafe?fbclid=IwAR1w-Sz_fFvPo-cY0Jc7-EmKguHz__nCiGSUOsXBmobBOH3ZrbvCKQTTHJw