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miércoles, 27 de abril de 2022

UNO DE MIEDO.

 

Salí temprano; más temprano que lo acostumbrado. Con dirección a mi negocio. No eran tiempos de bonanza por lo que me dirigí a él un poco desganado. Llegué y abrí la puerta del edificio. Dirigiéndome posteriormente a la entrada interior, una vez ahí encendí las luces y procedí a quitar los candados de los pasadores. A continuación levanté la cortina de la entrada principal y después las de las vitrinas de exhibición. Inmediatamente seguí con el resto de la rutina que no tiene caso explicar aunque podría para fastidiarles pero no tengo esa intención más bien quiero continuar con lo que seguro sé sí puede interesales a ustedes.

Sentado en mi escritorio, mientras corregía mi primer libro llegaron algunos clientes a quienes atendí. Cuando los últimos se retiraban mi madre desesperada me gritó desde la puerta interior (quiero aclarar que mi negocio tiene frente a la calle una entrada y por la parte de atrás otra que da al área general del edificio; ésta es a la que le llamo puerta interior) a donde acudí para ver que se le ofrecía. Ella me dijo, preocupada y llorosa, que mi padre se había caído en la azotea y que al parecer era muy fuerte el golpe; ya que incluso lo hizo vomitar y desmayar. En el momento en que mi madre me lo decía, uno de los agentes de venta que acuden por rutina al negocio llegaba por la puerta principal, por lo que yo le dije a mi madre que en un momento subiría ayudarla. Actué así, pensando que mi madre exageraba, realmente no pensé que hubiera sido grave la caída ya que mi padre se había caído varias veces en los últimos años, sin embargo debo confesar que si me quede preocupado al grado de que se me notaba, tiempo después el vendedor me lo hizo saber.

Fui hacia donde se encontraba el agente iniciando nuestra rutina de compraventa. Mientras atendía a un cliente, que interrumpió nuestra junta, el agente se sentó en uno de los sillones que se encuentran en el área de venta. Desde ahí, tranquilo, observaba lo que yo hacía. Al retirarse el cliente. Paco, que es como se llama el agente, viéndome con misterio me dijo, al tiempo que levantaba un muñeco que se encontraba bajo el mostrador, que me habían hecho un embrujo; enseñándome el fetiche. Era un muñeco vestido de blanco, con ropa parecida a la de un enfermero, probablemente a un médico, con pelo pintado sobre su cabeza liza, donde parecía había perdido, por el uso que ya había recibido como juguete, el pelo que tuvo incrustado cuando nuevo. También, como parecía más muñeca que muñeco, la persona que lo abandonó, le habían dibujado, con bolígrafo, genitales masculinos. Lo tomé y acomodándole sus piernas articulares lo senté sobre el mostrador y me sonreí incrédulamente.

Nunca me ha espantado la brujería, no creo en ella. Continuamos paco y yo con la reunión comercial. Llegó mi hijo para asistirme, como lo acostumbra todos los días, justamente cuando el agente se retiraba. Éste último al salir del negocio me dijo que tuviera cuidado con las brujerías que no las tomara a la ligera, fue cuando le dije: pues a lo mejor debo hacerlo, mi madre me acaba de notificar que mi padre se cayó. El agente se puso pálido sin embargo con el gesto preocupado, me interrogó al respecto. Fue ahí donde me hizo saber que me veía preocupado y que el pensó que era por el muñeco. Se retiró y no lo vi sino que hasta el siguiente mes.

Subí a ver a mi padre y resultó que realmente su caída había sido grave ya que dos semanas después se confirmó que tenía una rotura de la cabeza del fémur que sólo sanaría con cirugía: incrustándole en su lugar una prótesis. Operación, que a la edad de mi padre o sea a los ochenta y seis años y para un individuo que ya sufrió tres infartos, puede ser muy complicada.

El muñeco estuvo sobre el mostrador mucho tiempo, mi padre fue operado salió con éxito de la operación, hasta un día en que mi esposa me preguntó que era lo que pensaba hacer con el muñeco, le dije, en tono de burla, sin conocimiento de causa, sólo fanfarroneando: “Para una brujería otra”, diciéndole también que si dejaba el muñeco sobre el mostrador la brujería se le revertiría al embrujador, si llegaba éste a entrar al negoció y veía que no me ocasionaba temor su embrujó. Mi esposa se rió y dijo: mejor le quito la ropa para lavarla; intenta quitarle las manchas de bolígrafo que tiene, para luego venderlo en “El Vejestorio”1. No pude quitar los genitales pintados; al menos no con alcohol ni aceite ni mucho menos con agua y jabón. Bueno ese día que se lavó la ropa y se limpio el muñeco. Mi padre murió, la causa realmente no se supo, no fue la fractura ya que de eso terminó curado con la cirugía y como no se hizo autopsia aceptamos la sugerencia de los médicos que fue por la edad, más bien los nervios que lo fueron debilitando hasta su muerte, nunca se supo a ciencia cierta el de porque los nervios.

Durante la convalecencia de mi padre yo escribí una narración a la que le puse como nombre “El Gato”; el nombre resultó debido a que según mí padre fue un gato la causa por la cual se cayó y fracturó.

Pues, continuando con la historia del misterio debo decir que a un día antes de cumplirse el mes desde la muerte de mi padre, alguien dejo un cachorro de gato dentro de una bolsa de Sam´s2, tirada en el arroyo de autos justo frente a mi negocio, durante el día escuché los maullidos sin determinar cual era el lugar preciso, fue hasta la hora de la comida que me di cuenta donde se encontraba, como no podía en ese momento levantarlo; lo que hice, fue tratar de ponerlo a salvo en la banqueta rejuntándolo a la pared del negocio.

Me pareció milagroso el que ningún auto lo hubiese atropellado, ya que incluso algunos autos se habían movido: entrando y saliendo de donde la bolsa se encontraba.

Así es que me fui a comer.

Al regresar noté que la bolsa seguía en donde la dejé sólo que no por mucho tiempo ya que unos escolares que venían, al ver la bolsa la patearon, resultando la protesta inmediata del gato y posteriormente de uno de los escolares, que seguidamente al ver que su compañero repetiría la acción le dijo: —no mames güey no ves que es un gatito. Ya no lo patearon, el joven que advirtió lo alzó dejándolo, después, junto a la pared de mi negocio. Entré, abrí y posteriormente me dirigí a donde se encontraba la bolsa para revisar el contenido; convenciéndome, con asombro, que era sólo un pequeño cachorro de gato asustado, muy joven; eso sí, a pesar de su terrible día, no tenía ningún daño físico, aparente; así es que opté por recogerlo momentáneamente con el afán de conseguirle una familia adoptiva.

Lo hidraté, le di alimentación energética, lo desparasité; por dentro y por fuera, y lo coloqué en una caja de cartón bien ventilada con un letrero que decía: busco familia que quiera un lindo gatito.

A pesar de la mala suerte de ese día, mejoró al siguiente, ya que sin ofrecerlo se lo llevaron. Digo que sin ofrecerlo, porque de quien hablaré no se percató de la caja ni del letrero. Llegó esa persona pidiendo veneno para ratones, comentando que en su pueblo los gatos eran escasos y quienes tenían los vendían. Se le ofreció, sin costo, el gatito; para ser llevado al campo como valioso animal de trabajo. Feliz él y su nuevo dueño partieron a la provincia.

Un mes después; el 30 de octubre, ya que había cerrado para ir a comer, alguien toca la puerta. Resultó ser mi amigo Joel Cortes, compungido porque su gatito siamés, que había sido golpeado por uno más grande, estaba agonizando. Advertido de que era inútil tratar de curarlo, me pidió que se quedara para evitar que su hijo presenciara la muerte del minino. Acepté y traté dentro de lo posible por curarlo. Cerca de las 21 hrs., el gato, al parecer mejoró incluso despertó del efecto del tranquilizante y me buscó lo alcé, acababa de llegar mi amigo Federico el veterinario a quien se lo mostré; lo estuvo acariciando, también lo auscultó con buen pronóstico, diciendo que no se veía tan grave, así que muy animado lo dejé en su caja donde ronroneando se durmió. Al día siguiente me encontré con la triste noticia de que estaba: duro, tieso, rígido, estirado, muerto.

Para el día 30 de noviembre por ahí de las 19 hrs. Una señora entra al negoció, ¡ya sé que adivinaron! Con un gato moribundo, mi temple se deshizo; en mi negocio es raro que lleven gatos enfermos es más común que vaya gente, molesta, pidiendo algo para matarlos3 y salen más molestas por que no les vendemos lo que buscan. Pero he a aquí otro gato y exactamente a treinta días ¡que pasa!, pues no tuve otra opción que pedirle a la señora que lo llevara con un médico, disculpándome que yo no era veterinario.

Después recapacitando me di cuenta que después de la muerte de mi padre: a la semana se murió un estimado amigo y compañero de juego, Juan Álvarez, al mes murieron los padres de otros dos buenos amigos: de Marco Manzanares y de Luís Manuel Parra, esa misma semana murió mi amigo Alonso, padre también, de mi amigo Carlos, luego muere repentinamente la esposa de mi amigo Alfonso ¿?. Pero eso no es todo hace una semana la perra mascota y cuidadora de la casa de mi hermana empezó a ponerse débil y triste terminó muriendo sin que ningún tratamiento médico la salvara sólo tenía diez años, son muchos para un perro, pero de estar visiblemente sana: en una semana murió, este caso no esperó los treinta días sólo quince ¿tendrá algo especial?

El colmo del maleficio llegó al año de la aparición de la muñeca fue cuando un pariente del agente de ventas, aquel que encontró la muñeca, me avisó que había fallecido de una extraña enfermedad que empezó hace precisamente un año y que al final terminó matándolo. El agente que encontró la muñeca pintada como hombre y vestida de médico, era un individuo sano de no más de cuarenta años.

Yo entiendo que todos los días muere gente y animales. Pero esta distribución espacial tan a modo parece dejar de estar siendo aleatoria; situación que me dejó pensando en la muñeca que dejaron en mi negocio. Sobre todo ahora que se aproxima el siguiente año. ¿La dejaron o llegó? La muerte, en género, es femenina, o sea, una muñeca fatídica, terriblemente funesta.

Ya estamos a un año más desde la aparición del muñeco(a); y ¿qué sucede?, mi hermana se cayó y tuvo una fractura como la que le sucedió a mi padre. Además también la tiró un gato, bueno no precisamente, pero así les dicen aquí a los ayudantes de los funcionarios. Aunque mi hermana dice que fue un desliz y el ayudante no es un gato más bien podría ser muñeco que sólo intento evitar la caída.

¿Empiezo a creer en la brujería? ¡No supercherías! Lo sucedido más bien son casualidades acomodadas a modo. Tal vez tengo necesidad de algo divino que consuele mi alma; creer que existe algo más allá de la muerte, soy humano y como tal dicen que el creer es parte de nuestra genética. Quizás. Pero más bien yo sólo creó que son casualidades. Nos estaremos viendo… ¡esperen un momento! creo escuchar un maullido en mi patio, aquí termino voy a ver que sucede.

Pero no puede ser, ahora es el mismo mes en que mi padre murió hace dos años, ¿y que sucede? sin síntomas especiales, Almita, nuestra querida amiga, casi hermana, sufre una enfermedad que requiere una operación donde le extirpan una camada de tumores del útero con un peso semejante al de un gato. ¿Quien tendrá ese muñeco y cual será el conjuro para neutralizar el hechizo?

Al parecer esto todavía no tiene fin, un cachorro de gato, negro para aumentar el misterio, se mudó a mi patio, era el que maullaba, ya lleva tres meses y sigue estando muy en su casa ni la presencia del perro lo anima a retirarse, al parecer el perro no lo ve, posiblemente por el color o quizás porque mi perro está viejo y probablemente tenga cataratas, sólo lo ventea y lo oye. Ya les contaré en otra ocasión lo que sucedió con este gato. ¿Más fatalismo?, quizás éste será el conjunto de todas las almas que vienen a esperar mi deceso. No me queda otra que esperar a que el gato viva muchos años por vida, y que de verdad tengan siete vidas.

2009.

1 El vejestorio es el negocio de mi padre.

2 Indico la marca para que el lector considere la calidad moral de algunos de los clientes de estas tiendas.

3 En mi negoció vendemos plaguicidas urbanos. Alguna gente considera plaga a los gatos sin embargo nosotros no y por lo mismo no les vendemos, molestos, nada que pueda servirles para matarlos.

martes, 5 de mayo de 2015

Gata.






Quisiera platicarles de mi vida, es probable que a pocos les interese porque sólo soy una gata arrabalera afromexicana, negra para los legos, y por lo mismo mi pedigrí no queda ubicado en su inventario de valores materiales. Pero como veo que no tienen nada que hacer en su puesto de trabajo burocrático, en donde el que mejor lo hace es aquel que sabe a la perfección como hacer nada, así pues, prestando por un momento su atención, mientras les platico de mi vida estarán haciendo muy bien su especialidad.


Empezaré con el día en que llegué a la casa que me cobijó... Fue una noche fría de la que apenas recuerdo algunos detalles: me metieron en una caja de cartón corrugado tan oscuro que sólo miraba las paredes de la caja y sentía como me zangoloteaban para todas partes con el movimiento, dirán que cómo es que miraba si estaba oscuro; bueno, eso es algo que los gatos podemos hacer gracias a beneficios que nos dio la naturaleza. Rápido me sacaron y antes de que yo recapacitara sobre el suceso ya me encontraba en la selva, bueno con el tiempo me dí cuenta que no era una selva sino que tan sólo un pequeño pero cómodo jardín, ubicado en una colonia céntrica del poblado de donde soy.


Así que aproveché la noche para reconocer el lugar, me dí cuenta que mi vida peligraba ya que en este lugar vivía un viejo perro, después noté que el pobre sólo me veía cuando me movía así fue que al atacarme yo solamente me detenía y me echaba. También noté que en el lugar sobraba la comida viva, miré que existían una gran variedad de reptiles y oí algunos polluelos piar por ahí.


Al parecer los pobladores del lugar ya me esperaban, este espacio estaba super, tenía una caja de arena inmensa como desierto donde podía con toda calma defecar. Había también lugares increíbles donde dormir; así que un día lo hacía bajo el naranjo y otro bajo el limón o encima del guayabo. Ahora que menciono lo del guayabo me adelantaré un poco en el tiempo para comentarles sobre lo bien que me trataban los gatos de los alrededores, tengo una increíble corte de amantes, bellos algunos y otros no tanto pero que son unas fieras con eso de hacer el amor, además de ser unos románticos empedernidos. Así pues que cada mes hacemos unos reventones sexuales increíbles.


Cada día que pasaba, el perro envejecía al grado que ya ni me pelaba así fue que podía dormitar a un lado de él sin que lo notara cuando las noches eran frías. En un inesperado momento desperté con la novedad de que ya había otro perro más en mi casa, bueno la que adopté, llegó un cachorro de can, al que no me quedó otro remedio más que darle la bienvenida, ya que al parecer yo era la hembra animal única de este lugar, el muy igualado inmediatamente cogió confianza y dormía en mi regazo así fue como terminamos siendo grandes compañeros del lugar los dos, pero él no tanto de mis amantes a los que correteaba sin descanso. Por su inmadurez se imaginaba que me querían causar daño o me lo causaban cuando me oía maullar en mis sesiones de sexo.


Realmente vivo muy bien en este lugar de ahí que no me da por pasear por otros rumbos ni mucho menos regresar con quienes me abandonaron. Los humanos del lugar viven intrigados del porqué no me embarazo, no saben que soy estéril de nacimiento, pero eso sí me encanta el sexo, mis calores regresan cada mes. además no está en mis planes amamantar y cuidar crías.


Aunque tengo bastante comida viva, por cierto el otro día me comí un suculento ratón, la ñora del lugar me trata con amor, me acaricia y me da pescado de lata y galletitas chatarra. También me arregla una mullida cama en un lugar seguro donde no me llueva, pero que siempre está llena de ácaros y parásitos. Además de que el lugar me permite tener una magnífica vista del lugar, yo prefiero el jardín ya sea sobre la fresca hierba o en una buena rama de un árbol recibiendo la brisa.


Ya estoy algo vieja y tengo un problema en el hocico que de momentos me da molestias, pero cuando llega la noche de sexo se me olvida y todo es placer. Más, si lo acompaño de una buena cacería de aves con el cachorro, que ya ahora es un perro algo más grande que yo. Es fascinante atrapar gorriones en vuelo después desplumar y comer su suave y dulce carne lamiendo su exquisita sangre.



Pues bien ya les platiqué parte de mi vida, espero que les haya servido siquiera para no hacer nada durante el tiempo que la leyeron.



lunes, 15 de septiembre de 2014

¿Gorriones?


Pintura virtual a partir de una foto de Shmidli Urs

Los vi volando en la primavera, me emocionó su hábil vuelo y el dulce canto del macho llamando a la hembra. Estas aves llegan al jardín y todavía no entiendo por qué lo siguen haciendo año con año, a pesar de lo trágico que resulta a veces su estancia en él.

Llegan y se aparean sin inhibiciones, para ellos eso de aparearse es algo tan natural como volar y comer; así que después de unos buenos atracones sexuales, vuelos acrobáticos y melodiosos cantos, se dedican a recolectar fibras para construir sus nidos, no les importa el origen de la fibra; básicamente, al mirarlos escogerlas, nos damos cuenta que lo que buscan es que los materiales sean resistentes, tanto que las estiran, las sacuden y desechan, las escogen meticulosamente y luego vuelan hasta la más alta pero cubierta rama de uno de los árboles o buscan un hueco en los tejados de los alrededores donde con ayuda de su instinto construyen el particular nido.

Durante esta actividad sexual las aves se alimentan de los insectos del jardín, los granos de las hierbas que crecen en él y le roban al perro y la gata su alimento, me imagino que ellas ignoran a quién le pertenece, ellas consideran que es producto de la naturaleza y por lo tanto pertenece a todos los seres vivos del planeta.

Ya terminado el cortejo, el acto y la construcción del nido, la hembra procede a depositar sus huevos en el bien preparado ponedero, capaz de soportar las ventiscas y lluvias de finales de la primavera. Nunca he calculado el tiempo que dura todo el cortejo y empollamiento hasta que sucede lo siguiente. Entre tremendo escándalo de las aves, no solo de los padres sino que de toda una parvada de la misma especie, un pequeño polluelo es empujado del árbol para volar actividad que se nota inmediatamente no lo sabe hacer, pero que con valor lo intenta una y otra vez hasta lograrlo, todo el tiempo vigilado y animado por las aves adultas. No le sucede a todo los polluelos terminar el adiestramiento, la suerte de algunos es diferente; ya que al acecho está la gata y el perro; que cada año victimizan a varios polluelos que aún bajo la agresiva resistencia de los adultos de la parvada, que con su pico los atacan sin temor, las bestias en ocasiones logran atraparlos, para después en un juego sangriento entre ambos carnívoros los destrozan, hemos podido rescatar algunos de las garras de la gata o del hocico del perro, pero siempre terminamos encontrando descuartizados algunos.

Hubo una ocasión que me tocó ver como todas las aves se le fueron encima a picotazos a la gata, obligando a saltar dos pisos huyendo aterrada. Pero tanto la gata como el perro viven en una situación en la que ignoran sentimientos ajenos y donde su vida está enfocada en la reproducción y la comida.

Así pues la población local de esta desgastada comunidad está llegando a parecerse a este escenario salvaje, donde los que gobiernan y los criminales esperan victimizar, a su manera, al resto de la población; la qué comiendo, cantando y reproduciendo solamente espera sufrir las consecuencias.






Caricatura de Darío.













miércoles, 20 de agosto de 2014

Aristogatos.







Una vez que los aristogatos del imperio aprobaron las reformas y leyes secundarias energéticas no nos queda otra que tratar de ser optimistas; así pues, para que no digan que no soy optimista aquí van algunas consideraciones.
Sabemos que quien aprobará los contratos, con aquellas empresas que quieran hacer explotaciones de energía en México, será nada más ni nada menos, en este sexenio, uno de los mayores aristogatos: el secretario de hacienda, conociendo lo corrupto que es, porque todos saben, imagino, que fue él el coordinador de la campaña política del aristogato mayor o sea el jefe del ejecutivo actual, por lo que también conocemos de qué manera tan corrupta ganaron las elecciones, si bien le quieren llamar así para no decirle que se las robaron, entonces tenemos que entender que él y los suyos ya tienen planeado como hacerse de parte del dinero que estas reformas generen.
Una vez puestos al tanto veamos el optimismo.
Quienes recibirán una gran ventaja de estas reformas serán quienes inviertan en el giro, de ahí que no dudo que los contratos se le aprobarán, me lo imagino también, condicionando a quienes los reciban hacerlos socios empresariales, esto se ve mal pero ya no importan las formas, al menos se quedará algo más de dinero en México, por lo pronto en un principio, aunque podría no ser así si esos señores piden les pongan las utilidades en cuentas de bancos en paraísos fiscales, pero esto último es pesimista.

Así pues si consideramos que esos señores recibirán grandes capitales, bien podrán ellos con sus brillantes ideas invertirlo en México en empresas que mejoren la calidad de vida de la población, no dudo que lo hagan, sobre todo ahora que sabemos que ellos están muy molestos que los señalen como traidores; bueno, al menos uno de ellos lo ha demostrado, de ahí que para no usar ese mote, yo les digo aristogatos. Así pues, como no son traidores según lo afirman, entonces como patriotas invertirán su tajada, comisiones, utilidades o mochada, como mejor suene para ellos, en México. ¿No les asombra mi optimismo?

viernes, 2 de marzo de 2012

Solitario.



Hoy es primero de marzo, uno cómo cualquier otro jueves del calendario, me desperté  temprano: solo; nadie en mi cama, nadie en toda la casa, hasta los perros estaban escondidos, ¿la gata? quien sabe sobre que árbol se encontraba. La calle parecía desierta, esa fue la sensación al darle mi primera mirada; la segunda, no cambió la percepción; así que me metí a la casa, después de echarle agua a las plantas de maceta, ¡no! para nada nucleares, esas la contaminan; hasta ellas parecían distantes, como si no estuvieran ahí, probablemente les faltaba el agua y como no hablan nada me dijeron. Me metí a la casa, solo, muy solo. Caray nunca me había sentido tan solo, bueno, me dije: será la edad, así que sin darle mucha importancia me puse en uno de mis mil usos: plomero; e instalé el escusado nuevo del cuarto viejo que se encuentra en el parte anterior de la casa. Después regresé a la casa, en la biblioteca prendí la lap top, se oye mejor la lap,  solo la prendí, esperando que Windows hiciera todo eso que tiene que hacer para dejarme trabajar. Me dije solo, Napoleon Solo: The man from UNCLE , ese señor siempre andaba solo con él, como puede alguien estar solo y acompañado a la vez, ese así lo hacía, claro un agente de UNCLE puede hacer lo imposible. No, no es el de Misión imposible, la soledad está afectando tu memoria, ¿la soledad? se realista, la edad. Bueno ultimadamente que importa, ya terminó Windows, iniciemos nuestra rutina cibernética. Además ese Solo andaba siempre con el que tenía su nombre como trabalenguas.
Abrí Thunderbird, para revisar correos, ¡nada!, caramba, solo hasta en el correo, aprovecharé para redactar algunos pedidos, bien, hecho. Ahora envíalos, ¡zaz!, no existe wifi, ¡shit! ¡asshole!, son las palabras más usadas en el cine americano. Ya regresó, son mágicas.
Dale clic a la crucecita e iniciemos  Firefox, ahora facebook, nada que onda que evento importante hay que nadie está en el facebook, de todos modos pondré algo, ya sé el video oriental del faro, ahí está. Nada. Nadie, me voy al twitter, nada, aquí en el twitter nunca encuentro nada, ¿que onda? Messenger, acaso existe todavía, nadie, bueno, navegaré un rato, eres el único haragán que no trabaja a estas horas, aquí es esta hora pero existen lugares en el mundo que es hora de relax. Revisaré el blog, haber si hay audiencia, nada, ¡solo!, caramba miles de millones de usuarios de la red y soy el único que está en ella, ya sé, no es eso, ya está pasando, cada quien está atendiendo su blog y nadie los lee: por qué están escribiendo. Así es que ahora somos millones de escritores y cero lectores, ¿todos los que leíamos ahora escribimos y no quedó nadie para leer? ¡Mamila!, eso no es posible. ¿Entonces que pasa? ni foros ni comentarios ni nadie donde pueda uno interactuar. Ni publicidad en el mail. Ni en LinkedIn que siempre mandaban un montón de avisos.  
Ya sé, me queda una cosa,  haré un solito, ¿ha tu edad? eso déjaselo a los adolescentes, ¿por qué? también tengo testosterona, espera, apaga la webcam no vaya a estar prendido el Jimdo y salgas en la red haciendo tus cochinadas, ¿cochinadas? serán cochinadas para ti, máquina castrada que ni eso puedes hacer. Bien, mejor te apago para evitar riesgos, ahora sí ¿pongo música? Demasiado romántico, así, sin música. Empezamos: uno, dos, tres; cha, cha, cha;   uno, dos, tres; cha, cha, cha, no existe mejor relax que un solito de chachachá para la soledad. Uno, dos, tres; chachachátoma chocolate, paga lo que debes…

lunes, 23 de enero de 2012

Un día de arte.



Fue mi día de arte, se me ocurrió, fotoshopear una foto de la red, la cual convertí en lo siguiente:
  
El tema es: “agregue fruta a su dieta”, principalmente las mexicanas.
La foto pueden imprimirla y disfrutarla; terminándola de colorear.

Posteriormente llegué a You Tube y me encuentro el siguiente dibujo animado:


Genial, los dibujos son verdaderamente fantásticos, el tema clásico del egoísmo, probablemente se refieren a lo que aquí llamamos narcisismo, trágico, pero interesante animación. La narración clara, aunque por los comentarios parece ser que la animación es francesa, debe oírse increíble en francés, aunque le entendería muy poco.

Después  mi gata me pidió que le pusiera este vídeo: 
El Gato Triste.

Dizque para alegrarse, ya que sigue media agüitadona con los sucesos que ya les conté en otro momento;  el caso fue, que una vez que terminó de verlo quedó peor.
Para la siguiente mejor le pongo el Gato Félix. Lo recuerdan, era fantástico, sobre todo cuando andaba con sus agujeros portátiles, si que tenían imaginación los moneros.


lunes, 2 de enero de 2012

Nota Roja



Anoche, por ahí de las dos de la madrugada, frente a mi casa aquí en el centro de Ciudad Bravos, regresó la violencia. Ni la policía federal, ni el plan de seguridad tan mencionado y promocionado, pudo evitar los hechos sangrientos suscitados justo enfrente de mi domicilio. Ahora, no fue un empaquetado desconocido a quien ejecutaron, si no que a alguien más conocido y familiar.
No tenía ni un instante que me había metido a la cama. Como acostumbro me puse mis audífonos del ipod que me obsequió uno de mis hijos, para escuchar la música que me gusta, en eso estaba; está vez oyendo música de blues, precisamente en ese momento: they call it stormy Monday; con Eric Clapton, cuando entre la penumbra sentí el movimiento nervioso de mi esposa junto a la ventana. No queriéndome perder ni un minuto de la melodía no puse mucha atención y sencillamente continué disfrutando la rola, siguieron otras melodías hasta que después me di cuenta que mi mujer regresó a la cama. Algo adormilado ya, decidí dejar los audífonos y me dormí.
Al día siguiente me enteré, que la agitación de mi esposa fue por qué un grupo de vándalos atrapó al novio de Gárgola y entre los tres los zarandearon como trapo viejo hasta dejarlo muerto, el pobre por su sobrepeso no logró escaparse de estos criminales, que sin miedo ni respeto a nadie cometen sus crímenes de manera impune y cotidiana, pobre gordo; quien habría de imaginar que un gato tan pacífico, con un parecido increíble a Garfiel, habría  de terminar destrozado en las mandíbulas de tres canes criminales. Tuve mucho sentimiento, me dolió su pérdida, pero en estas épocas de guerra contra el crimen, aquí en México, se ven las peores atrocidades. Mis dos perros no pudieron hacer nada debido a que no han aprendido abrir el portón, por lo que no les quedó más remedio, cómo a mí, que consolar a la gárgola, mi gatita negra, le diré afromexicana, para que no se moleste. El cuerpo del gordo no lo hemos encontrado por lo que suponemos que después aparecerá, en alguna de las calles principales, desmembrado; con un narcomensaje.