Foto
1
La
evidencia fotográfica fue hasta el siglo pasado un recurso de prueba
contundente, una foto se consideraba confiable para demostrar
algo, ahora con las nuevas tecnologías virtuales se podría
malinterpretar una foto y desconfiar por creer que puede ser un
arreglo virtual, pasa porque ya la mayoría de la población está
acostumbrada a este tipo de trucos, la red está plagada de imágenes
falsas mostrando lo que no es pero parece ser que lo es.
Los
montajes fotográficos se hacen desde que se inicio la fotografía
sólo que antes eran personas expertas quienes las hacían e igual
había expertos quienes podían discernir en caso de duda. El cine
nos muestra que desde su existencia nos han engañado con escenas
falsas para presentarnos películas impactantes.
Pero
aunque lo anterior mencionado sucede, en este caso les mostraré un
antes y después fotográfico de Chilpancingo, Guerrero, México, sin
acudir a trucos virtuales, espero que me la crean, pueden hacerlo con
toda confianza, así fue y así está.
La
primera foto (1) es una vista de finales de la década de los setenta
tomada en la avenida Miguel Alemán, después de un desfile de los
que aún se acostumbran, desde la acera frente a la construcción de
lo que en un tiempo fue el Cine Colonial. En la toma se puede mirar:
al fondo, la loma, loma bonita le decíamos, donde reside la colonia
Viguri; en sus inicios, aún se ven campos de cultivos entre las
escasas casas y algunos árboles naturales. Entonces en esta avenida
no se habían sembrado árboles en las banquetas; esta arteria fue
construida en la década de los cincuenta. Los árboles enormes que
se miran al lado derecho de la calle son unos eucaliptos
y casuarinas
que
se encontraban frente al Seguro Social; esos árboles pertenecían a
lo que en un tiempo fue la huerta del Lic. José Inocente Lugo.
Foto
2
Recientemente
(foto 2). La misma avenida en proceso de remozamiento, en ella ya es
la segunda ocasión que cortan los árboles existentes y la tercera
que siembran nuevos. Se pueden notar los pequeños Tabebuia
rosea
que sembraron en lugar de los ficus
talados. Se puede mirar el congestionamiento de autos; tecnología
muy aceptada por un pueblo que no produce ni sus calzones, el humo
matutino en este caso debido a la quema de pretemporada de los campos
donde se cultiva poco maíz y mucha amapola. Al fondo se mira la loma
mencionada antes; ya completamente cubierta de construcciones, el
paisaje también está cubierto por el amontonamiento del cableado
eléctrico, telefónico, cable de TV y quién sabe que otros usos.
Cualquiera que desconozca el lugar podría mal pensar que
Chilpancingo es un lugar de una actividad productiva bullente; no lo
es, básicamente todos vivimos de la burocracia y las remesas.
Los
árboles que se miran a media distancia ya no son los mismos de la
fotografía anterior, este básicamente es un hule
en el jardín de niños y unos tulipanes
de la india
en dos casas particulares una cuadra después.
Foto
3.
(Foto
3) Miguel Alemán hacia el sur entronca con la avenida Lázaro
Cárdenas, moderna y orgullo de gobernantes y pueblerinos, la foto
que se muestra es de los inicios de los ochenta era un
tranquilo lugar para caminar. Cuando la hicieron no plantaron árboles
nuevos, sólo setos y respetaron las jacarandas sembradas antes de
los cincuenta. Entonces sólo existían algunas construcciones a sus
lados. En esa época igualmente existía un transporte público
deficiente que atendía la ciudad en una sola ruta. Al parecer la
arteria fue hecha al igual que otras para promover la compra de
autos que a la larga mostró su éxito. Esto se dice porque en muchas
partes del mundo los fabricantes de autos proponían a los gobiernos
eso. Más en EUA; acompañado de otras acciones que quizás en otro
escrito platique después.
Foto
4.
La
avenida a sufrido varias remodelaciones y los árboles ficus, que se
miran en esta foto, fueron respetados en la última de ellas,
donde mejoraron los prados, pero como siempre después terminarán
siendo abandonados y destruidos. Las personas que sienten la ciudad
como propia realmente se emocionan con las remodelaciones, ignoran o
son parte de un gasto inútil, ya que la belleza de un lugar brota de
abajo así arriba y no como se hace ahora: gastando en sueños los
dineros del erario; tan necesarios para cosas básicas, de tal manera
que la población llegue a tener la cultura que permita embellecer
una ciudad y no destruirla como sucede ahora. La ciudad está
habitada en su mayoría por individuos que viven en la primera etapa
de necesidades; o sea, comer vestir y obtener un techo para dormir.
Donde conseguir lo necesario para la comida del día es su principal
preocupación, no respetan ninguna remodelación y las mismas las
llenan de basura, orines y excrementos, destruyen pedazo por pedazo
cada obra de embellecimiento que se realiza.
Aquí
en esta foto reciente (4) , aunque se ven más árboles
ahora ficus, también se ven los automóviles y el aumento de
construcciones.
Foto
5.
La
misma (foto 5) avenida Alemán ahora vista hacia el norte, esta
foto es de finales de los cincuenta, en esos días el futuros se
miraba promisorio no sólo en Chilpancingo sino que en muchas partes
del mundo, las familias invertían con la posibilidad de crearse sus
propios empleos, otros para adquirir la cascada de productos que la
tecnología iniciaba arrojar a las masas, una población de
apenas quince mil habitantes donde el auto era utilitario y no un
artículo de estatus, las calles prácticamente eran para caminar y
una sola arteria para cruzar la población con diferentes nombres en
su longitud. Que zigzagueaba en diferentes direcciones desde los
límites en el norte hasta los del sur.
Foto
6.
En
esta siguiente foto (6) se mira la avenida remodelada en su
actual momento. La principal diferencia es en el crecimiento vertical
de la ciudad. También se mira como el auto ya domina el lugar. Un
comercio local, que con dificultades; ocasionadas principalmente por
el acoso de autoridades voraces, crecía lentamente, ahora ha sido
sustituido por franquicias y grandes empresas de nivel mundial a
quienes el gobierno les facilitó la entrada. Curiosamente quienes
producían y más podían consumir fueron desplazados, muchos se
fueron del lugar y ahora está repleto de una población dependiente
de las dádivas oficiales. Algunos dueños de terrenos agropecuarios
se gastan el dinero que obtuvieron fraccionando los mismos.
Foto
7.
La
misma arteria en una foto (7) de principios de los noventa, con
mirada a la acera contraria de las fotos anteriores, fue tomada en
ocasión de un intento para revivir las danzas folclóricas de la
región, idea de Juan Sánchez Andraca. En ella los diablos de
entonces bailan al ritmo de una guitarra desafinada, una caja de
madera que la cierran y abren con pausas golpeando sus partes y la
quijada de una bestia que al golpearla hace vibrar la dentadura en
ella produciendo un sonido especial. Ahora las cosas son diferentes
los diablos secuestran, descuartizan y extorsionan. En esta foto se
pueden ver los frondosos álamos
españoles
que fueron el orgullo de muchos vecinos de Chilpancingo hasta que una
plaga (áfidos)
que succionaba la savia goteaba sustancias a los autos estacionados
bajo su sombra; algo que resultó imperdonable por los dueños
adictos a ese metal. Después los álamos fueron talados sin gloria
ni pena por un gobernante ignorante y ambicioso.
Foto
8.
La
foto (8) actual nos muestra la tercera siembra de árboles y la
anterior la primera.
Los
árboles no es algo por lo que la gran mayoría de la población se
preocupe, aquí los miran como algo que les recuerda su pasado rural
y por nada del mundo es algo a lo que ellos deseen regresar, así
pues que los talan inmisericordemente por cualquier pretexto:
que tiran basura, que sirven para que los ladrones se escondan, que
atraen rayos, que producen alergias, etc. Cualquier construcción
absurda es suficiente razón para talar árboles que tardaron más de
veinte años en crecer.
Foto
9.
(Foto
9) Los desfiles son la adoración de la población, cuando se hacen,
la misma gente bloquea toda la avenida donde será y por lo mismo el
desfile no luce, lo que demuestra, que no es lo que el desfile
muestra lo que llama la atención sino el ir a amontonarse a un lugar
público lo que agrada. Se sabe que las personas se sienten bien
junto a las multitudes sólo por el hecho de estar juntos.
Esta
foto de los inicios de los noventa, para festejar la independencia
mostrando la fuerza de represión, en ella misma se ve que fue
en el 1991, todavía era poca la población y también frondosos los
árboles de la primera siembra en las banquetas, cosa que algunas
personas criticaron; con razón, debido a que el árbol quitaba
espacio al peatón, pero a ese extraño quien le interesa, además
sembrar árboles y después talarlos resulta en un gran negocio para
quienes lo hacen. Hacer jardines, bulevares o parques era la
propuesta que nunca se tomó.
Foto
10.
(Foto
10) Ya en esta época se mira que los álamos tan frondosos no
interesaban, así que fueron sustituidos por ficus y los podan como
cubos, ¿donde habrán visto árboles cúbicos?, bueno las figuras
geométricas son más identificadas con la obra humana que con las
que realiza la naturaleza, tal vez así no se miren campiranos y
quienes detestan el campo acepten más la existencia de árboles en
la ciudad, la foto es patente de que los vehículos automotores
siguen a la alza y han sido gran orgullo de los Chilpancinguenses;
aunque aquí no se haga ni el tapizado de los asientos.
Esta
última avenida es relativamente nueva era una callejuela donde
entrar con autos era difícil, muchos de los dueños de casas
deseaban tener auto y acceso con él a sus propiedades, así que
permitieron incluso demoler parte de sus casas antiguas con tal de
que así sucediera.
Tener
patios con árboles fue hace muchos años una costumbre incluso un
gobernante (Rafael Catalán Calvo) quiso poner una disposición para
que cada vez que se construyera se considerara espacio para árboles.
Al parecer quienes siguieron a este gobierno lo hicieron al revés.
La
política de sembrar árboles en las calles básicamente lo hacen los
encargados del gobierno para obtener ganancias extras. Se gana
talándolos y también volviendo a sembrar. Toda la actividad es una
distracción para hacer creer a la población de que tienen vocación
ecológica, mientras que en la realidad ellos mismos permiten la tala
de selvas y bosque ancestrales. Probablemente se utilicen las
avenidas principales por ser mas visible para todos, la vocación que
tienen esos personajes de plantar árboles, dicen reforestar, sin ser
precisamente eso lo que realizan. Mientras allá en lo lejos la tala
es en grande; también es un gran negocio; sin que se mire, dado que
pocos o nadie anda por ahí, menos ahora con tanto terror.