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lunes, 13 de agosto de 2012

¿Mejor no saber?



Leí en el Sol de Chilpancingo una nota, “Según yo Con tanto que le invertí”, firmada por Paty Blue, calculo que de mi edad o algo mayor, por el contenido de la nota.
Con una prosa clara que te invita a terminar de leer el artículo, describe su sufrimiento escolar con los quebrados, el algebra, la trigonometría  y la caligrafía; que nos enseñaron en nuestro tiempo de escolares.
Aunque no estoy precisamente de acuerdo con Paty en cuanto a la inutilidad de haber aprendido lo anterior o haber intentado aprenderlo, sí lo estoy, en cuanto a que pienso que más de la mitad de la población que fue a la escuela no debió haber ido, lo que  hubiera llevado a un ahorro en el presupuesto increíblemente millonario, el cual, si nuestro gobierno no fuera corrupto, pudo haber invertido en cosas mejores para esa mitad desinteresada en  la educación.
No se requiere ser sociólogo ni antropólogo para darse cuenta que la población ni escribe, ni lee; por lo que no tiene razón haberles tratado de enseñarles eso, mucho menos utilizan las materias que Paty menciona. En cuanto a la caligrafía menos, ya que ni escriben, incluso yo que sí escribo, la utilizo en ocasiones para hacer tarjetas de felicitación, pero ahora con los fonts tan bellos de las computadoras prefiero imprimirlas.
Yo quizás esté entre los ingenieros que más matemáticas estudiaron, de las cuales, algunas sigo utilizando, otras ni las aprendí y menos las utilizo, pero creo que si las hubiera aprendido y usado cotidianamente me ayudarían inmensamente a facilitarme lo que hago.
Dice un dicho “el que nada sabe nada teme”, así con las matemáticas, quien las desconoce no tiene nada que temer pero tampoco tiene mucho que hacer.
Hace un tiempo leí un libro sobre algo que se llama la Ley de Parkinson, entre las cosas que menciona es cómo quienes laboran en la burocracia siempre están muy ocupados incluso aquellos que no hacen nada.
Así entre los ciudadanos del mundo quienes no saben de quebrados, algebra y trigonometría, viven parasitando a quienes si lo saben, y no se me pongan roñosos, porque millones utilizan autos, celulares, tienen casas, que son objetos que requieren un alto grado de conocimiento de las materias en cuestión, tanto para hacerlas como para comprarlas. Pero en la vida cotidiana las cosas son como en la burocracia, algunos son quienes sacan el trabajo pero todos cobran como si participaran en hacerlo. No todos aquellos que tienen dinero para pagar los beneficios de la tecnología, realmente merecen tener el dinero y la tecnología, pero como miembros de una sociedad civilizada, debemos aceptar que aún siendo así, los incapaces merecen vivir; y quienes pensamos y trabajamos deberemos seguir cargando con los lisiados e idiotas.
Magnífico artículo Paty Blue.

viernes, 11 de mayo de 2012

Alquimia.



Recuerdo muy bien aquellas clases de civismo en la secundaria, no se me olvida el coraje que hacíamos cuando el Licenciado  Arturo Solís, que era quién nos daba la materia, nos obligaba a aprendernos las garantías individuales establecidas en la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos. No se me olvida, porque guardé mi constitución y desde entonces, según suceden las cosas, regreso a ella para leerla. Recuerdo como él nos explicaba cada una de nuestras garantías; con detalle, para que entendiéramos los conceptos y las razones de las mismas. A mí me molestaba estudiarla, sobre todo memorizarlas, pero me fascinaban las explicaciones que nos daba él.
Ya pasó mucho tiempo de lo que les cuento, cuarenta y cinco años para ser preciso, entonces también tuvimos materias como trigonometría y química, ¿Pero quieren saber algo? La química y trigonometría que estudiamos siguen siendo iguales, la diferencia es quizás que para los problemas de trigonometría ahora se utilizan herramientas electrónicas y antes usábamos tablas escritas en papel, en cuanto a la química existen también algunas herramientas electrónicas para determinar lo que son las sustancias y los elementos y sus valores.
 Salvo el uso de herramientas de punta: la teoría de la trigonometría y la química sigue siendo la misma, ahora probablemente conocemos más de la química pero sobre las mismas bases. Por otro lado, no sucede lo mismo en cuanto a las garantías individuales, ya que desde el punto de vista químico, éstas,  los políticos modernos las convirtieron en heces, aplicándole modificaciones ácidas, sin catalizar para evitar denigrar a la sociedad. Desde el punto de vista trigonométrico le sacaron la cuadratura a las garantías individuales para que beneficiaran al círculo en el poder.
Curiosamente, parece ser que solamente a los políticos y abogados les interesan las leyes mexicanas; y su modificación por mandato, desde luego de los poderosos. Al grueso de la población no. Creo entender que esto sucede, porque existe la creencia popular que el desconocerlas los eximen de cumplirlas; aunque esto último no es cierto. Es por eso que todas las leyes mexicanas se violan y los  violadores se preocupan solamente cuando resultan afectados.
Regresando a la trigonometría y la química, aquí, no tenemos de que preocuparnos dado que sus leyes son inviolables.