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viernes, 21 de agosto de 2026

La dignidad y la cultura.

 

La dignidad, la cultura y esos otros artificios con que los pueblos suelen adornarse salen a relucir, curiosamente, cuando la necesidad aprieta o la ambición se presenta con sombrero ajeno.

Originariamente, los pueblos originarios.

Hubo un tiempo en que el hombre se vestía con lo que tenía a la mano y, acaso por eso, tenía también a la mano su propia historia.

El calzón y el cotón, confeccionados en casa con manta de algodón, no eran solamente prendas: eran la continuación del campo sobre el cuerpo. El algodón, domesticado en estas tierras mucho antes de que alguien pensara en llamarlo industria, emprendió después la conquista silenciosa del mundo.

México es uno de los grandes centros de origen y domesticación del algodón, particularmente de Gossypium hirsutum, el llamado algodón mexicano de tierras altas. Fue domesticado por agricultores prehistóricos en el territorio de la península de Yucatán hace miles de años. La ironía es perfecta: aquella planta humilde, cultivada por manos antiguas, terminó vistiendo a buena parte del planeta.

Luego estaba el sombrero de palma, ese lujo democrático del campesino: barato, fresco y hecho de sol. Se recolectaba la palma, se dejaba secar, se cortaba en tiras y se trenzaba pacientemente con las manos. Entre las muchas palmas mexicanas, la Brahea dulcis —soyate, palma dulce, palma de monte o palma de sombrero— encontró en la Sierra de Guerrero su destino de sombra.

El morral de ixtle, hecho de lechuguilla o maguey, era una pequeña fortaleza vegetal. Se raspaban las pencas hasta arrancarles la fibra y con ella se fabricaba un recipiente capaz de llevar comida, herramientas y, si era necesario, las esperanzas del día.

El ixtle no llegó en barco. Nació aquí, con la palabra, con la planta y con las manos que aprendieron a convertirla en resistencia, miles de años antes de que aparecieran los conquistadores y sus novedades.

Y estaban los huaraches: cuero para la suela y las correas, curtido con cortezas de árboles locales, como el cascalote. Nada sobraba. Cada material tenía una procedencia y cada procedencia tenía memoria.

Pero llegó el presente.

Ahora llevamos gorra de fibra sintética, camisa de fibra sintética, pantalón de fibra sintética, zapatos de materiales sintéticos y bolsa de materiales sintéticos. Todo perfectamente manufacturado, empacado y transportado desde algún lugar que rara vez conocemos.

Antes, para vestirnos, bastaba con la tierra, el maguey, la palma, el algodón, el cuero y unas manos.

Ahora necesitamos una tarjeta, una etiqueta y un mapa para averiguar de dónde viene nuestra ropa.

Hemos progresado.

Sólo falta saber hacia dónde.

 

miércoles, 26 de julio de 2023

Una mirada a Chilpancingo.

 

 

 
Chilpancingo es un poblado pequeño al que le dieron la asignación de ciudad, más por que es la capital del estado de Guerrero ; qué, porque realmente lo sea. Esta ciudad está poblada básicamente por inmigrantes, principalmente de todas las poblaciones que se encuentran a sus alrededores, también los hay de las restante poblaciones del estado, igualmente hay gente que a llegado a residir aquí desde los demás estados de la república debido al trabajo que realizan en los gobiernos estatal y federal; por último, existen vecinos de otros países que llegaron como catedráticos o investigadores de la Universidad de Guerrero, así como otros extranjeros que llegaron como empleados de organizaciones internacionales: de las que supuestamente ayudan a las clases desprotegidas y otras que combaten delitos contra la salud. Y, porqué no decirlo también, algunos llegaron del extranjero a cometer los delitos contra la salud.
Como pueden ver, Chilpancingo es una pequeña ciudad cosmopolita, hay incluso algunos que insisten; de que en Chilpancingo existen ciertos habitantes que no son de este planeta; como en ocasiones lo dicen cuando se refieren a mí.
La importancia de Chilpancingo es básicamente por su condición política de capital; porque, aunque existe una universidad en su territorio, ésta es de tan poca calidad académica5 que no le da ningún prestigio al poblado, existen egresados, desde luego notables, pero poco tuvo que ver la universidad en su formación; sin embargo, sí le da empleos y muchos problemas a la población. No existe ninguna industria, aunque algunos representantes del gobierno podrían argumentar que existen: herrerías, molinos y otros pequeños talleres: algunos de carpintería o automotrices. No faltará quien diga que existe una gran industria de la construcción o como pomposamente le dicen al turismo industria sin chimeneas; aquí, sería pues ¿?, por los hoteles, pero son relativamente pequeños y básicamente sólo emplean a dos o tres personas y preferentemente son familiares. Cuando yo me refiero que no existen industrias importantes es al hecho de que no se fabrica algo que sea de utilidad para la comunidad, ni para el resto del mundo; ya que básicamente aquí sólo se producen algunos alimentos que son consumidos por la misma población ; incluso, no se elaboran ni siquiera artesanías. En algunos comentarios sarcásticos que en ocasiones hago, defino a la ciudad como aquella: que podrían desaparecer de la faz de la tierra y que nadie en el mundo lo notaría, esto, por la nula importancia que tiene para el resto del mundo. Últimamente por su crecimiento y la globalización posiblemente interesen, los habitantes, al mundo capitalista como consumidores.
Existen aquí en Guerrero poblaciones mucho más pequeñas y mucho más importantes, algunas lo son por la calidad de sus artesanías, otras por su historial indígena, y otras por sus lenguas diferentes con culturas arcaicas que interesan algunos antropólogos, probablemente también les interesan a otros profesionistas, otras porque fabrican el exquisito mezcal.
Chilpancingo, aunque fue protagonista de la independencia de México, debido a que en éste lugar se proclamaron “Los Sentimientos De La Nación” por José Maria Morelos y Pavón(realmente fueron los individuos cultos que andaban con él los que elaboraron dicho documento), a pocos les interesa; incluso muchos de sus pobladores no lo saben, ya que ellos llegaron aquí por dinero no por que buscaban cultura; también debido a la poca independencia económica de ellos; que por lo mismo, no entienden que es eso de la independencia; salvo porque disfrutan de una fiesta la noche del 15 de septiembre, en la cual uno finge que se es muy mexicano. El día 14 del mismo mes, es el Congreso del Estado, el único que recuerda, Los Sentimientos de la Nación, haciendo un homenaje muy privado, al que asisten los congresistas y algunos invitados del resto del país y en algunas ocasiones algunos extranjeros prestigiados a quienes se les otorga una presea que le llaman “Sentimientos de la Nación”.
La economía de mi ciudad está fastidiada: ¡todos dependemos del gobierno!; en cuestión de ingresos. Ya sea porque el gobierno nos dé empleo, nos contrate para que se le realicen obras o que nos compre las mercancías que consume. Los que no entramos en esa cadena, realmente, estamos en desventaja, ya que terminamos siendo a quienes más persigue el gobierno a través de todas sus regulaciones y los que menos ingresos tenemos.
Por otra parte, a pesar de la pobreza económica, industrial, cultural e histórica de Chilpancingo , su población original, y aquellos que se han hecho residentes por gusto son muy interesantes, además les gusta que sus hijos se eduquen adecuadamente; al grado tal que gran parte de sus ingresos los dedican a la educación de sus hijos; por esto, sí se puede decir que existen chilpancinguenses en todas las latitudes del mundo, gracias a su preparación. Desgraciadamente todos se van de Chilpancingo y se puede decir que de los preparados no queda ninguno y los que se quedan como sí no lo hicieran ya que nadie de los que podrían contratarlos lo quiere hacer por miedo a que les coman el mandado. Cuando alguno logra ser empleado todos a su alrededor se encargan de hacerlo ver mal por envidia o para sacarle alguna ventaja económica.
Chilpancingo está ubicado en un lugar muy hermoso; seguro de no equivocarme, debió ser más hermoso cuando llegaron aquí sus primeros pobladores. A pesar de toda la devastación que han hecho los que por aquí han pasado durante ese tiempo, desde los primeros pobladores hasta los actuales, la naturaleza insiste en mantener hermoso el lugar como pidiéndole a todos que dejen de maltratarlo, esperemos que pronto escuchen su reclamo y pueda este lugar tener su esplendor inicial. El lugar es una larga y plana cuenca tectónica y pluvial , en la cual corre un río principal, el cual se llama Huacapa, al que se le unen muchos pequeños afluentes. El rió nace en una cueva que se encuentra cerca del poblado de Amojileca , que está en la parte alta de las montañas al poniente de la ciudad. En esas montañas todavía se logra ver un bosque de ocotes ; árboles muy abundantes en otra época que ahora se encuentran sólo en algunos pocos lugares.
Aunque los cerros que rodean la ciudad de Chilpancingo no tienen bosques; en época de lluvias se ponen verdes gracias a la magia de la naturaleza que los cubre de hierbas de todo tipo; incluso algunas que dan unas flores amarillas 13, otras pequeñas blancas parecidas a la manzanilla que favorecen la belleza del paisaje. Las lomas más cercanas todavía se utilizan para cultivos; sin embargo, las más han sido poco a poco pobladas y en ellas se miran algunos árboles entre las viviendas recién construidas y en otras ya de tiempo construidas pero nunca terminadas.
Con respecto a las construcciones de Chilpancingo, entre mis hijos y yo siempre hemos dicho que el estilo arquitectónico de Chilpancingo es el de la fachada de ladrillos con las varillas de acero sin colar en la azotea donde siempre lucen los castillos saliendo de la estructura, algunos colocan botellas en las varillas para que no les valla a caer un rayo, según dicen por ahí¿?, las formas de las montañas, la magnitud y la gama de tonos coloridos en ellas; muestran un paisaje digno de admirar; que cambia con la luz del día, con el clima y también está cambiando por la acción del hombre que poco a poco va destruyendo su entorno. Sin embargo, necia la naturaleza, entre las construcciones e incluso sobre ellas uno ve como milagrosamente brotan plantas, unas son solo hierbas y arbustos pero otras son árboles, que incluso se sabe que crecen enormes como los laureles y los amates, algunos son frutales regionales; uno de ellos el guamúchil, que la población con desaire lo tala sin misericordia como algo detestable a pesar de que produce frutos exquisitos; además que produce una madera preciosa que termina pudriéndose sin ser utilizada , muchos ni siquiera llegan a dar frutos ni madera debido a que son talados cuando aun son muy jóvenes; también los guayabos nacen y son tratados de la manera ya mencionada. Con respecto a los guayabos quiero aquí platicar una pequeña anécdota: Resulta que sobre la techumbre de la entrada del garaje de la casa de una profesora de biología muy conocida nació un guayabo, sobre el cemento cubierto por unas tejas de cerámica, creció raquíticamente durante por lo menos diez años y que como saben los que saben ya era un pequeño bonsái con sus ramas retorcidas y hojas pequeñas, formando el triangulo tradicional con el follaje, hermoso, también llegó a dar frutos, todos los días que pasaba me quedaba viéndolo con envidia, incluso llegó a mi mente decirle a la profesora me permitiera quitarlo para trasplantarlo a una maceta adecuada y tenerlo en mi casa, no lo hice porque luego acarició a mi mente que ella siendo una persona culta, al fin una profesora de biología; lo dejó ahí por su amor a la naturaleza, mi deleite del diario terminó un día que pasé y vi, con tristeza que casi me hace llorar, que el pequeño sobreviviente había sido talado, sí talado de tajo por su tallo dejando sólo el pequeño tocón pegado a la techumbre.
Las cañadas que en otros tiempos contenían manantiales y eran abasto de agua para la incipiente población, con el crecimiento se convirtieron en basureros, en donde se pueden encontrar todas las basuras producidas por este mundo consumista y moderno. Cuando se miran, a distancia, la multitud de colores resalta; colores que produce el mundo moderno, poniéndolos en los estampados de los envases de las mercancías populares; sociedad que todo envuelve, que, por lo mismo, esas envolturas terminan en las cañadas, que posteriormente las lluvias limpian, llevándose toda esa porquería por el cause de los ríos rumbo al Océano Pacifico. La basura obliga a la naturaleza a defenderse por lo cual estos tiraderos se llenan de animales invertebrados: las cucarachas y cochinillas; gusanos que posteriormente se convertirán en el primer animal doméstico: la mosca. También abundan animales vertebrados: los ratones y ratas, gracias a estos roedores la basura no se acumula a niveles problemáticos sobre todo la orgánica, los perros llegan al festín y probablemente algún otro animal silvestre, de los que aún existen por aquí, acude a estos lugares. Los excrementos de todos estos animales enriquecen la tierra de la ribera, despreciada por el humano que sólo la ocupa de tiradero.
En las montañas, se pueden ver caminos, veredas y carreteras que llevan a colonias, poblados y rancherías. Éstas se ven como líneas blancas dibujadas sobre el verde de la vegetación lo blanco se debe al suelo calcáreo, que se formó en el fondo del mar con esqueletos de pequeños organismos, que ahora forman las montañas. Cuando el aire transporta humedad del Océano Pacífico, en las mañanas, los cerros, principalmente el culebreado, se visten con nubes blancas que se deslizan por las cañadas como ríos de aguas espumosas dejando ver un paisaje aún más hermoso. En ocasiones estas nubes bajan hasta la ciudad en forma de neblina dándole a la población un aspecto alpino y fresco, haciendo que olvidemos los gases de efecto invernadero producidos por el constante aumento de los automóviles.
Aunque a simple vista la ciudad se ve como un poblado que creció a lo largo de la carretera México-Acapulco, esta apreciación es engañosa y verdaderamente ha crecido como una estrella hacia todos los caminos y veredas que salen del centro a diferentes lugares del estado. Si se aplanara el terreno, bien se vería lo que digo, sin embargo, como lo plano se alarga de noreste a suroeste, que es por donde pasa la autopista principal, es como se mira lo alargado de la ciudad, aunque es probable que sea más larga que ancha, si no fuera por los cerros que la obligan a crecer hacia arriba los lados del plano se vería casi igual de larga que de ancha. Lo que si es una realidad incuestionable es que las mejores vialidades están en la dirección de la carretera.

viernes, 16 de junio de 2023

Huacalapa.

 


 

Cuando regresé de los Estados Unidos en 1965; donde estuve tres años, ingresé a la Secundaria Diurna número 1; ahora Raymundo Abarca Alarcón. Entre las materias que se impartían hubo una, de la que hablaré ahora por ser parte del comentario, que correspondía a la de Educación físicas: excursionismo.  El instructor era un personaje que durante buen tiempo fue mi amigo Mario Peralta, al parecer murió víctima del Covid-19 o de la iatrogénesis[1] médica.

No puedo negar que llegué a excursionismo por la moda en aquel momento y por la influencia de los amigos de entonces que me empujaron a anotarme con Mario; y que bueno, porque precisamente de esa experiencia sensacional escribiré.

Resulta que se organizó una excursión a Huacalapa[2] para visitar una gruta que existe allá con el mismo nombre. Son aproximadamente 25.6 k calculados por el camino que existe ahora a ese lugar. Hubo buen cuórum para asistir, recuerdo que fue la única que se hizo en el curso.

Tal vez se efectuó entre septiembre y octubre; serían tres días con dos noches como aquellos famosos viajes TDP de los setenta. Así pues, que el día indicado en la madrugada ahí estábamos en el punto de reunión los que iríamos. Va a parecer chiste, pero no recuerdo el lugar de reunión. La memoria tiene sus misterios, recordamos cosas que otros ni de chiste recuerdan y olvidamos algunas que para otros son esenciales. Tal vez la escuela, la plaza central o la Alameda, puntos de reunión acostumbrados entonces.

Entre los que asistieron, estaban Tomás Adame y su sobrino Arturo, Mario, yo y otros cuyos nombres he olvidado, pero no de sus acciones interesantes.

Como buenos excursionistas todos llevábamos comida, agua y cobija. Tal vez fue lo sugerido por Mario. Yo no sé para que, pero incluso pedí dinero a mis padres y los puse en mi secreta. Mario ya nos había enjaretado un cinturón militar[3] con cantimplora y botiquín(el botiquín llevaba pastillas de cloro para purificar agua); de esos que en aquellos tiempos todo buen soldado portaba. Esto de enjaretar, era y sigue siendo muy de los profesores de la región, son sus negocitos para completar el gasto dicen. Hacen su luchita pues. Como dato complementario diré que el maestro de carpintería me cambió sin consentimiento mis tablas de cedro por unas de pino, tal vez pensó que no me daría cuenta. Lo bueno que las usó para la mesa de la sierra eléctrica de la escuela.

Pues bien, ya puestísimos todos se inició la caminata, aclaro que la ida se haría caminando; como lo hace cualquier excursionista que se digne llamar así.

Entonces existía un camino ancho desde Chilpancingo hasta Huacalapa, me platicó el señor Iturbe que él lo hizo para bajar el trozo desde ese lugar hasta Chilpancingo, magnífica madera (cedro, oyamel, ayacahuite y pino) que entonces toda se embarcaba; ya beneficiada aquí, para su destino EUA.

La caminata se puede describir como un ascenso de 1000 metros, imagínense ustedes subir una escalera de esa altura. Desde luego está tendida 25k. lo que la hace algo ligera, pero aún así la caminata duró 12 horas. Por un camino de terracería rodeado en la mayor parte por bosques fluviales[4] y de coníferas[5].  Salimos a las 6 de la mañana y llegamos a las seis de la tarde aproximado estos datos. El camino fue toda una tertulia, con bromas y anécdotas.  Arturo era el menor del grupo, le decían el nene en su casa; considero que Tomás hizo mal en mencionarlo, en el grupo íbamos desde los de primero de secundaria hasta el tercero. Poco más allá de medio camino Arturo ya se estaba rajando, así que no se hizo esperar la burla que le hicieron al nene cuando le reclamaba a su tío haberlo llevado, entonces fue mi primer contacto con él, después fuimos amigos porque él se casó con la amiga, casi hermana, de mi esposa. Pues bien, Arturo tuvo que apechugar, no se si eso fue causal de sus adicciones en el futuro o fue esto último por cuestiones lúdicas. El caso que vivió una buena vida y mi estimado amigo ya murió. Como en todas las muertes aquí en mi Chilpancingo, morimos según las masas por causa de nuestros vicios. Hasta las rezanderas.

Recuerdo que en el camino nos encontramos a Pedro Reza originario de Huacalapa y hermano de mi compañera Marinela; no se si de ida o vuelta, pero él era muy bueno para utilizar atajos; así que nos dijo que ya faltaba poco, je, je  cuando todavía caminamos unas seis horas.

Así que entre el cansancio las burlas y bromas sobre chaneques, creo que incluso a uno se le puso ese apodo, la carencia de agua debido a no estar acostumbrados a racionarnos llegamos a Huacalapa ¡Wow!:

  Un paisaje ensoñador, entonces Huacalapa era un pequeño valle rodeado de tupidos bosques, en la planicie del valle tal vez cinco viviendas, una de ellas de la familia de Mario donde entonces vivía su cuñada. Y que fue donde acampamos. Antes de acomodarnos en el lugar permitido dejamos todas las mochilas en el patio junto a un árbol, después de un descanso y con el sol ya tendido por ser tarde sugirió Mario ir de casería. Algunos ya rajados por la caminata desistieron, pero yo y otros acompañamos a Mario. Fue una ligera caminata subiendo un bosque de ocotes en dirección de San Vicente dijo Mario. No se cazó nada y como ya el sol se metía regresamos al campamento.

Cual no sería nuestra sorpresa que en la hora u hora y media que nos fuimos llegó un grupo de amigos o enemigos de Mario, jóvenes mayores que nosotros incluso conocidos algunos por mañosos. Se dieron el gran banquete de su vida con las viandas que llevamos; o sea, nos dejaron sin víveres. Todavía quedaba el resto de ese día, otro completo y el regreso.

Pero la diversión, los paisajes, la aventura hacían que el hambre pasara a segundo término, al fin todos de familias de media clase bien alimentados soportamos eso y más.

Así que inició la oscuridad en un lugar donde la CFE aún no llegaba, pero mi amigo Tulio Estrada hacía todo lo que podía, entonces, para electrificar Guerrero. Nos empezamos a acomodar en una galera de la casa, que nos prestaron para pasar la noche, en Huacalapa hace un frío invernal aun en el otoño, Mario tenía la fama de que no era binario, dicen,  recuerden que en Chilpancingo el chisme quema inocentes, así que ese chisme hacía que ninguno quisiera dormir junto a Mario. Por el otro lado él nos invitaba a dormir juntos; que por sabiduría del excursionismo es como se puede uno mantener tibio. Todos tendidos en el suelo para dormir y también sabiendo que en la madrugada se presentaría el famoso cometa Ikeya Seki[6] ; los excursionistas deben estar al tanto de los fenómenos cósmicos. Por ahí se oyó el grito de uno, amigo desde luego, aunque no recuerdo su nombre, que quería cagar y preguntaba por el escusado, le dijeron que no era hotel, que no había, que se fuera abonar la milpa, así que fue y lo acompañó su amigo inseparable; ya estando en el asunto, el amigo notó un bulto detrás de su cuate y le gritó: -- ¡el chaneque! -- Acto seguido el otro se levanta el pantalón con las consecuencias previstas y corrieron ambos al refugio, al saberlo los demás se volvió un chiste toda la noche.

Entre los que fueron había algunos temerosos a la oscuridad acostumbrados a dormir con luz, la galera parecía boca de lobo entonces, uno de ellos para calmar su miedo la pasó toda la noche gritando: --- ¡el cometa!

No amanecía todavía así que optamos, ya que no se podía dormir, salir al campo abierto en donde prendimos una fogata; alrededor de ella inició la tertulia, las bromas y los chistes, sobre de ella una olla que recuerdo prestó la cuñada y dentro de ella el agua y toronjil. Así pues, sentados mirando el oriente, tomando toronjil y acogidos por el fuego estuvimos esperando el cometa. Después de un agradable y divertido momento inició su salida, sobre las montañas, la cola del cometa Ikeya Seki.

¡Espectacular!, fue la primera vez en mi vida que miré un cometa. Cuando la cola llegaba casi a la mitad de la cúpula del cielo salió la cabeza del cometa, una estrella brillante como sirio; la luz de la aurora también iniciaba su plan de iluminarlo todo.

Mario llamó para hacer revista, bueno no tanto, solo para organizarnos para ir a la gruta; así con el puro té de toronjil, sin endulzar, en la panza.

La gruta queda a escasos dos kilómetros incluyendo el recorrido interior, todos a pesar de la panza vacía íbamos felices, tal vez seríamos unos diez, no recuerdo realmente cuantos, pero alrededor de diez suena bien, un pelotón digamos.

Llegamos a la gruta se inicia con un descenso sobre una cantidad de enormes rocas hasta una gran caverna llena de murciélagos, por lo mismo el suelo lleno de guano y por supuesto su hedor; ahí, antes de que iniciara la oscuridad, se prendieron las lámparas de gasolina y se repartieron entre el grupo luego continuamos, ya saben a esa edad todo es un desmadre y el instructor solo el espantapájaros, así que todo el camino hacia dentro eso fue, que el paso del jabonero, que esto, que aquello al final una pequeña posa cristalina con agua y galerías por todas parte; el suelo, un barro pegajoso con el que se podían hacer bolas y moldear con ella, no se quien dio la idea y como fue permitido por el líder, pero sonaba chingón hacer una guerra en ese amplio lugar apagando las linternas, madres nunca había estado en un lugar tan oscuro, ahora se lo que ven los ciegos me dije, se da el grito de inicio de hostilidades. Yo aún con los ojos bien abiertos queriendo ver el espacio donde me movería, cuando de repente siento un madrazo en el ojo, ya no recuerdo cual; el caso es que con el ojo madreado o sin ello no veía ni madres grité lo que me sucedió y pararon de tirar, prendieron una linterna sorda y después las de gasolina. Pues bien fui el aguafiestas del momento y hay vamos de regreso a la salida, yo con un ojo lleno de lodo no veía con él y el mismo dolor no me permitía abrir el otro, así que ciego salí de la gruta, esto gracias a un amigo, amigo de verdad (pena me da no recordar su nombre) que me llevó siendo mi lazarillo hasta el campamento. Ahí Mario me limpió el ojo, y desde luego fui yo ahora el objeto del choteo y burlas, Mario inicio diciendo tan bonito ojo verde y perderlo en una pendejada. ¡cuídale la mano Edgar! Gritaron por ahí.

No se quien ni como llegó una botella de mezcal al campamento, el caso es que algunos iniciamos a tomarlo, yo recuerdo que con uno de los compañeros caminamos, ya algo tomados, hasta una pequeña loma que se encuentra a la mitad del valle y subimos a ella, ahí nos quedamos dormidos hasta tarde bajo la sombra de un árbol. El mezcal curó el hambre, el cansancio y el malestar del ojo. Curiosamente recuerdo poco de la segunda noche, pero sí recuerdo que la cuñada, cobrándonos algunos pesos, que por suerte algunos traíamos, nos hizo un rico elopozole, sin carne; puro elote y con algunas otras hortalizas tal vez calabaza y ejotes. También nos preparó unas tortillas con una bolsa que tenía de harina Minsa, las que comimos con sal y chile. Tal vez la noche la volvimos a pasar frente a la fogata tomando toronjil.

Temprano al día siguiente salimos rumbo a Chilpancingo, sin orden todos desbalagados, la autoridad de Mario se rompió, no recuerdo porque, pero casi se puede decir que regresamos como pudimos, Vale saber que ya algunos habían hecho el recorrido y básicamente ellos guiaron, sin embargo en el grupo que yo iba uno de ellos nos dijo que por una brecha se cortaba camino y fuimos a parar a un aserradero abandonado sobre una montaña que daba a un acantilado donde se veía cerquita Chilpancingo, pero muy al fondo de un barranco que requería alas para librarlo, así que a caminar de regreso buscando el camino ancho. Lo encontramos y lo seguimos el hambre empezó hacer mella en las tripas, se aguanta sin moverse, pero al caminar se van perdiendo energías y el cuerpo manda sus mensajes de abasto.

Llegamos a una cuadrilla, tal vez Ixtemalco, donde nos sedujo el olor a comida, vimos donde estaba el humo y caminamos hacia allá.  Era una señora que tenía su casa en una pequeña loma, no era una mansión una pequeña choza de bajareque con techo de palma, estaba cocinando frijoles en una olla de barro rojo, sobre el anafre caliente con carbón, entonces en estos lugares hacían carbón, también hacía tortillas en el comal de barro. Le sugerimos, casi babeando del antojo: —que nos vendiera algo de comida, contestó que solo tenía frijoles con tortillas, que si estaba bien pues sí nos lo vendía. Pues que más... a entrarle, nos supo al mejor manjar de la vida. Poco después nos encontramos al señor Iturbe, buen amigo de mi padre que circulaba por el camino en su Jeep guinda rumbo a Chilpancingo, nos dio un aventón. Ya lo decía mi amigo Romeo preferible tener amigos con carro que carro. Aquí acabó nuestro orgullo de excursionista pedestre. Al menos por este día.  Este señor llegó justo en el mejor instante. Platico las anécdotas porque al final de cuenta son las que le dejan a uno los recuerdos de que vivimos entre personas que de una u otra manera se preocupan por uno e igual uno por ellos.  Y sabemos que, aunque no nos frecuentemos cuando nos volvemos a ver se nos aviva el corazón. Espero que, si alguien llega a leerlo y fue conmigo, que me diga nombres de quienes fuimos. El mismo que me ayudó cuando el ojo fue quien regresó conmigo y me ayudo con la mochila, esta persona después tuvo una historia triste, se hizo amigo del hijo del dueño de la concesionaria Ford, un día se fueron de juerga con unas chicas en un auto al parecer rumbo a Zumpango y se accidentaron, murió una chica, iba manejando el hijo del dueño de la concesionaria, pero fue mi amigo quien se  hecho la culpa.

jueves, 13 de abril de 2023

EL CLAVADO.

 



No recuerdo el porqué, ni la hora, ni de donde veníamos; porque siempre andábamos juntos, éramos: Juan, Jaime y yo. Lo que recuerdo es que llegamos a la alberca del casino de la Universidad Autónoma de Guerrero: aquella alberca que se encontraba en la avenida Juárez, a un lado de las canchas de básquetbol de la Universidad y que en un tiempo se llamo Apolonio Castillo, en honor aquel celebre nadador Mexicano; desde luego guerrerense. La alberca se encontraba entre las canchas, como dije, separada por una barda de celosía de cemento y del otro lado se encontraba un edificio que primero fue casino y restaurante, después comedor universitario y ahora no se. En esa época era un tipo de fuente de soda, donde había sinfonola con música moderna y servían refrescos y bocadillos. La construcción era de un piso, en la planta baja se encontraban los vestidores y las regaderas y en el primer piso la fuente de sodas. En la azotea del lado que da a la alberca se podía ver una construcción donde reposaba el enorme tinaco que abastecía de agua los baños.

Una vez desnudos con nuestro short, ya que traje de baño era mucho pedir debido a la época en la que todo era informal, nos metimos a la alberca a nadar, luego de un rato, no recuerdo a quien se le ocurrió el reto de aventarnos desde la azotea a la alberca. Dado que éramos jóvenes, entre quince y diecisiete años, nos pareció chingón. Para arriba nos fuimos, ya en la azotea, al primero en aventarse se le ocurrió, para mayor reto, hacerlo desde el tinaco o sea un poco más alto como dos metros más, aun esto era posible por que el tinaco estaba del lado hondo de la alberca, debo aclarar que el edificio estaba separado de la orilla de la alberca por lo menos unos dos metros y que el tinaco al menos unos cincuenta centímetros más. Con toda esta dificultad, sube Jaime al tinaco y dando un brinco se avienta, pies primero, a la alberca donde cae unos segundos después al agua; hecho esto, ya ninguno de los otros dos que quedábamos podíamos rajarnos, por lo que sube Juan imitando a Jaime y con el mismo estilo va para abajo con éxito, a rajarse a su tierra como decía mi suegra, y ahí voy para arriba del tinaco, ya estando yo arriba mirando el agua de la alberca juntito al edifico, escuchando a Jim Morrison,1 tocando “Light My Fire2 en la sinfonola; además, yo queriendo ser más cabrón, me dejo caer de cabeza sólo que al ir cayendo cada vez veía el agua más lejos y más cerca la banqueta, no se sí sirvió de algo, o fue el aire o fue justo el impulso pero me moví como queriendo volar hacia el agua logrando entrar justo por la orilla de la alberca. Aun recuerdo el roce de la pared con mi abdomen al ir entrando al agua; pínches locos “come on baby ligth my fire”, que bueno que podemos contarlo.

Unos meses después, otro quiso hacer lo mismo, pero no con tanta suerte ya que quedo embarrado en la banqueta... En Paz descanse. No recuerdo su nombre, pero se que era alguien conocido por todos nosotros.

1  Morrison, Jim (1943-1971), poeta, actor y cantante estadounidense. La muerte de Morrison, objeto de controversias sin fin, acaece según dictamina el acto oficial de fallecimiento, un 3 de julio de 1971, cuando su cuerpo es hallado sin vida en la bañera de su apartamento parisino. No obstante, existen testimonios que afirman que llevaba muerto varios días, y no faltan tampoco las declaraciones que, recalcando el descuido con que las autoridades cumplimentaron los trámites legales, aseguran que el fallecido no era Morrison y, por tanto, el poeta vive aún. Enciclopedia Microsoft® Encarta® 98 © 1993-1997 Microsoft Corporation. Reservados todos los derechos.

2 'Light My Fire' se sitúan en el número uno en las listas de melodías comerciales en 1967 cantada con “The doors”.

sábado, 1 de abril de 2023

Nebulizaciones.

 


Es una necedad criminal el que sigan aplicando plaguicidas con el pretexto de atacar el vector de las enfermedades causadas por los virus DENV-1, DENV-2DENV-3, DENV-4 o por el Alphavirus, Plasmodium y Flavivirus.

Si consideramos que tal acción está más que demostrada de ser inútil; pero igual no pasaría a mayores, salvo el gasto en realizarla, sino fuera altamente peligrosa para las personas expuestas a los químicos que se utilizan. Esta semana me tocó observar a dos personas que hacían la mencionada acción, ambos sin la protección debida, pero lo peor es que lo estaban haciendo sin notificar a los vecinos de su acción quienes probablemente dormidos en sus cuartos recibirían su ración de plaguicida. La nebulización llega de la manera más peligrosa a quienes tienen contacto con ella. Agrego como complemento al comentario algunos datos del equipo que utilizan y de la protección que deben tener y carecen. Además, los enlaces a las disposiciones oficiales.

Podría uno pensar que los responsables ignoran todo esto, pero conociendo la historia de la burocracia local, seguro lo hacen porque en ello llevan una ganancia y lo que menos les importa es la salud de la población. Los operarios por la necesidad de un ingreso se vuelven cómplices de un genocidio silencioso.

Nebulización

Es uno de los métodos más efectivos por su gran capacidad de fumigación, su gran alcance y efectividad.  Se conoce también como ULV (ultra low volumen, por sus siglas en inglés) y consiste en crear una niebla fina con ayuda de nebulizadores industriales, lo que se obtiene mediante la mezcla de aire comprimido e insecticida en el equipo. De esta manera, disminuye al máximo el tamaño de las gotas de plaguicida, lo que permite que se mantenga en el ambiente durante más tiempo.

La nebulización se recomienda para aplicar en grandes hectáreas de cultivo o para grandes invernaderos, además los nebulizadores pueden aprovecharse para fumigar grandes espacios cerrados, como plantas de tratamiento, almacenes y bodegas, sitios con techos altos, entre otros. Se recomienda para combatir insectos rastreros, plagas en productos almacenados, insectos voladores, entre otros.[1]

Se requiere equipo protector para quienes aplican la nebulización, lo indica la misma SSA. [2] Sin excepción todo el personal de base y/o contrato deberá contar con el equipo de protección personal: guantes, cubre boca, faja lumbar, gorra o casco, protectores auditivos y overol, dos prendas mínimo (para consultar las características técnicas del equipo de protección www.cenaprece.salud.gob.mx/ ) tabla, formato y croquis de plataforma, lápiz, o lapicero, Uniforme (Camisola, Pantalón, Botas, Chaleco, Cinturón), o casaca y portar gafete vigente que les acredite como trabajadores de salud

Por cierto, quitaron el destino de la liga que aparece en el documento oficial.[3]


[1] https://humidificadores.mx/noticias/nebulizadores-y-otros-metodos-para-aplicar-plaguicidas/

[2] http://www.cenaprece.salud.gob.mx/programas/interior/vectores/descargas/pdf/guia_nebulizacion_espacial.pdf

[3] https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/354680/Guia_Metodologica_para_la_Nebulizacion_Termica.pdf