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miércoles, 18 de mayo de 2022

Cuento chino 3 Enseñando a pescar.

Y sucedió que un día, en que aquel que regalaba peces, para que quien pedía de comer comiera, les enseño a pescar, bueno no fue él quien lo hizo, pagó a otro para que lo hiciera.

Se dio cuenta que el método enseñado de pesca era único y lo patentó.

Así fue como inició esta historia.

Quienes aprendieron a pescar tuvieron que pescar más de lo necesario para comer, para pagar a quien le enseño, además las regalías por usar el método enseñado. Como con lo que ya pescaban no alcanzaba para todo. Ya que quien le enseño, más bien quien mandó a que le enseñara también era quien les compraba lo pescado, desde luego al precio que el puso, diciendo que era el precio de mercado.

Así que acudió a su patrocinador para que le aumentara el precio; obteniendo como respuesta y sugerencia, que aumentara sus horas de pesca y equipo para pescar. Amablemente él le ofreció un préstamo con el que podría realizase, y así se hizo.

Tuvo el pescador que aumentar el tiempo de pesca y adquirir más equipo para hacerlo. Aumentó con esto la cantidad de pescado en el mercado por lo que bajo su precio, debido a las libres fuerzas del mercado. Cosa que afectó al pescador nuevamente; ya que lo pescado con las horas extras, no alcanzará para pagar lo acordado y el crédito; que ya sumaba intereses.

El tiempo dedicado a la pesca no podía aumentar ya que solo le quedaban algunas horas para alimentarse y descansar.

Fue otra vez con su patrocinador a negociar, él amablemente le enseño que también podía invitar a su mujer a la pesca, pero que tendría que pagar el curso de enseñanza ya que él no tendría tiempo por estar ocupado pescando.

La deuda del pescador aumentó, pero como su mujer trabajaba también, entonces se relajó la deuda, hasta que debido al exceso de pescado en el mercado volvió a bajar el precio y a subir los intereses de la deuda. Las libres fuerzas del mercado otra vez.

Ahora también el pescador y su esposa tenían que pagar a quien les preparaba la comida y les cuidaban los niños. Por lo que tuvieron que aumentar las horas de trabajo de la mujer.

Pasó que no fue suficiente y les embargaron todo el equipo de pesca. Por lo que ya no tenían como pescar y sí una deuda que pagar.

Ahora pescador y mujer caminan por las calles pidiendo algo de comer para ellos y sus hijos.Ya no los invitan a aprender a pescar.

Mientras tanto el patrocinador ya tenía la importadora de pescado más grande del continente además de ser principal accionista de un banco y de la Universidad del Pescador.Además de ser considerado uno de los principales inversionistas en los países del tercer mundo.


martes, 10 de enero de 2017

Reconversión




a lo lejosIMG_5519byn.jpg
Foto de Edgar P. Miller


Vivimos en los tiempos de las teorías. Todos hablamos exponiendo nuestro entorno dinámico y  los que escribimos  también lo anotamos. Algunos se hacen llamar analistas, pero a fin de cuentas también son teorías lo que escriben, más cuando de economía y política se trata.


Pero enunciar  teorías no necesariamente es mentir, es una de  las manera de decir algo de lo que se sospecha puede ser  verdad pero no se tienen todas las evidencias o argumentos para confirmarlo.  Así pues que sí al final lo expresado resultó ser cierto se hizo un buen análisis; y sino, dependiendo de quien lo dijo será una aproximación o amarillismo.


Ahora, que ya medio aclaré o confundí más  esto de las teorías, quiero exponer una, que conste no lo hago de mala leche únicamente son observaciones de que el petate se mueve.


No tiene mucho que en un discurso el próximo presidente de los EUA dijo que su intención era que a como diera lugar regresarías a ese país a su etapa de oro. Para pocos es desconocido que la etapa de oro de EUA inicia con la popularidad del automóvil.
Hace apenas unos días también una empresa importante que fabrica autos canceló su proyecto de construir una planta en México para moverla a su país de origen; o sea EUA.
Para pocos también es desconocida la causa antropogénica del calentamiento global y también de como algunos lo niegan, incluido el futuro mandatario del norte.
Muchos sabemos, que si de algo se pueden ufanar los que gobiernan es de nunca hablar claro en cuanto a sus propósitos; siempre dicen verde cuando piensan rojo y viceversa.
¿Si saben cuantos pobladores tiene Estados Unidos? pues empiecen hacer cálculos ya que automóviles tiene casi la misma cantidad.


Ahora imagínense, si es que su cerebro alcanza para esos números, cuánto dinero se necesita para cambiar la planta de vehículos de ese país del norte por autos ecológicos. Y quién quiere esa lana. Sabemos que la mayoría los compra a crédito, ahora piensen con mucho cuidado ¿quienes dan el crédito?.
Les doy una seña, les guiño el ojo, la empresa que se va ha ir a producir autos allá y que no quiso acá; tiene proyectado que esa planta produzca autos eléctricos. Así que no está tan lejos pensar que esto también implique convertir la planta vehicular de aquí; donde no se cantan mal las rancheras con respecto a tener auto. ¿Qué no por eso nos mandaron al agente de negocios a la Secretaría de relaciones exteriores y conexas?


Mientras, aquí en el pueblo pozolero siguen matando, ahora impunemente a familias enteras, mientras las mayorías luchan en contra del gasolinazo.




sábado, 17 de noviembre de 2012

Buen Fin.



Foto de André Duhme, modificada como pintura.
Sentí que la luz de la mañana empezaba a colarse a través de las persianas, extendí mi brazo para mirar mi reloj: sí, ya eran las siete de la mañana. Me estiré y me dirigí al baño para asearme; después, vestido ya, me fui rumbo a la computadora para revisar el saldo de mi cuenta del banco y ver si ya me habían depositado el dinero prometido para el “buen fin”, me sorprendí de haber recibido tanto, considerando que solamente era una parte del aguinaldo, contento con el monto, fui a despertar a mi señora, pero ella ya tenía rato que se había levantado, ya me esperaba ansiosa en el garaje, cuando me vio y la vi, me pregunta: ¿que tanto haces, no quedamos en ir temprano al almacén para comprar?, sí, disculpa, avancemos, así es que salimos sin almorzar, tomando un taxi, dirigiéndonos a uno de tantos centros comerciales que existen ahora aquí en Chilpancingo, antes pasamos a la concesionaria de autos y compramos una camioneta Escape, después con el vehículo nuevo nos fuimos a la plaza comercial donde iniciamos las compras: ¡mira!, la tele Smart tv que querías, está rebajada de nueve mil novecientos; a quince mil doscientos, vamos a llevárnosla antes de que se acaben además está a doce meses sin intereses si pagas con la tarjeta, así fue que iniciamos con lo más necesario, primero el enganche del auto a doce meses sin intereses; y, a pagar las mensualidades en diez años. Ahora con una tele de tecnología de punta para seguir viendo esos interesantísimos programas de Televisa, seguimos y también nos llevamos un Blu ray y diez películas originales de esas que filman en Hollywood, porque no existe duda de que son las mejores. Pasamos por donde exhiben los libros; estaban a tres por uno, pero dije: ¿quien lee libros ahora habiendo tele?, yo no tengo tiempo de leer. Así es que fuimos a comprar ropa a Liverpool, ahí me compré un traje, zapatos, tenis, ropa deportiva; mi esposa pidió un vestido, unos hermosos zapatos italianos, ropa interior Victoria Secret y un sombrero de vestir. Después continuamos viendo cosas en este lugar donde adquirí una playera original del equipo América, mientras mi esposa compraba una plancha de vapor de cinco mil pesos descontada a seis mil trescientos. Fuimos a otro centro comercial, dirigiéndonos directamente a la sección de alimentos: llenamos el carrito con embutidos, refrescos y cereales; después a la caja. Al querer pagar, rechazaron mi tarjeta por sobregiro, dando un mensaje, de que si quería aumentarlo podría hablar al teléfono tal,  saqué mi Iphone hablé al número indicado y en unos segundos ya tenía más crédito, regresé a la caja para decirle a la empleada que intentara de nuevo, resuelto, paso la cuenta.
Salimos rumbo a la camioneta, un chico nos ayudó con el carrito, pero ¡oh¡ sorpresa la camioneta se la habían robado, con toda la compra anterior, cuando me voltee para ver a mi esposa, ya el chico del carrito le había quitado su bolsa y arrancado sus aretes de oro con perlas,  junto con otros chamacos, se llevaban la mercancía del carrito, quise correr para alcanzarlos y mis piernas no respondían, lo intentaba pero al parecer alguien las apresaba, desesperado y sudando desperté; todo había sido un sueño.
Sonreí, luego me dije: aquí está tu “buen fin”, ni siquiera tienes empleo para recibir aguinaldo; ni te beneficia como comerciante, porque tu negocio no vende lo que compra la gente cuando es motivada por estas argucias comerciales, incluso, esos días ni vendes.
¡Una playera del América!, ja, ja, ja… y original, me voy a orinar.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Crédito y descrédito.



Vivimos en un mundo donde hablar de crédito es cosa común. Pero como en casi todos los inventos modernos, la población se avienta a usarlos sin saber nada de ellos. Así notamos que todos utilizan el crédito, pero realmente no saben, probablemente ni les interesa saber que sucede cuando lo hacen. Como casi todo lo que el hombre inventa, parten de una necesidad o para resolver una dificultad momentánea, sin recapacitar las consecuencias, dirán: “no seas pesimista”. 
Realmente el crédito es un mecanismo muy útil en la actividad comercial, ya lo era en la antigüedad y se utilizaba cotidianamente. Pero siempre existen perversos que le encuentran usos malos a los instrumentos buenos, y así, como aquel que se dio cuenta: que el cuchillo que le permitía desollar su pieza de caza, también le podría servir para desollar a su vecino ventajosamente.
Pues bien, con esto del crédito pasa algo similar, alguien se le ocurrió extender el crédito para cuestiones diferentes a la actividad comercial, bueno también es comercial pero voy aclarar diferencias. El crédito funciona entre proveedor y comerciante, el proveedor le envía las mercancías a crédito al comerciante; ya que las vende, este se las paga al proveedor o fabricante, ¡perfecto!, el beneficio para ambas parte, dado que el comerciante teniendo plaza donde venderlas se la facilita aquel que tiene las mercancías pero no la plaza. Ven, una mecánica funcional, siempre y cuando se esté haciendo tratos con individuos que entienden y respetan este mecanismo.
Ahora sí, vayámonos a la perversión del asunto. Resulta que a un individuo se le ocurrió la tarjeta de crédito, un mecanismo donde cualquiera que tenga esta tarjeta podría comprar en aquellos lugares donde la aceptaran. Ya en este momento y con esos datos se ve parte de las mañas que implicaba el uso de tarjeta, ¿quienes la aceptarían?, por supuesto que aquellos que estuvieran relacionados de x forma con el emisor de la tarjeta, claro que en un principio dieron tarjetas a aquellos individuos que tenían respaldo monetario con el emisor para pagar después la cuenta. Nótese aquí que el crédito no funciona como antes mencioné, ya que aquí quien lo recibe comprará lo que desee y pagará no importando el destino de las mercancías, incluso con las tarjetas se podría pagar servicios.
Una ves que este mecanismo empezó a funcionar, quienes emitían las tarjetas empezaron a darse cuenta que ellos podrían dirigir el flujo de dinero a donde mejor les conviniera, cosa que les redituaba grandes ingresos, pero que también empezó a fastidiar las economías.  Para que una economía funcione, el dinero debe regarse no dirigirse. Como con el agua a las plantas, si usted tira un chorro a un solo lugar lo más seguro es que forme una poza con la fuerza del agua y después un río donde escurrirá sin regar ninguna planta. Caso contrario utilizando un aspersor y con múltiples mini gotas se manda el agua sobre toda la superficie.
Pero aún ya fastidiada la economía se dieron cuenta que podrían esclavizar en su beneficio a todos los empleados del planeta, por lo que decidieron darle créditos a través de tarjetas de débito a todos los empleados. Ahora la mayoría de ellos ya se gastaron lo que ganarán, si vivieran como Matusalén, en cientos de años. Pero al prestamista esto es lo que quiere, que estos inocentes vivan lo que sea para pagar los intereses; o sea, que trabajarán, hasta morir, para mantener al prestamista.
Pero la contraparte no es estúpida del todo y hace su parte defensiva, decide no pagar. Cuando es uno; matan de carcajadas a los que prestan, quienes los embargan inmediatamente; pero no sucede lo mismo cuando son muchos, entonces les da diarrea a los que manejan las finanzas de los países afectados.
Lo curioso y despreciable en este asunto es que quienes más perjudicados salen son aquellos que ni siquiera son parte de mecanismo del crédito.
¿Qué porqué? Pues porque cuando pierda liquides el banco, entrará el gobierno al rescate, y aquellos que pagamos impuestos seremos quienes se fleten con el gasto.
Así resultan estas cosas en el mundo actual, luego se quejan los “gobernantes” de que existen evasores.  ¿Qué, no tienen otros p…?