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jueves, 5 de febrero de 2026

Funcionamiento.

 

 


 

México, ya libre de la tutela española, nació como suelen nacer las criaturas de parto difícil: entre gritos, sangre y desorden. La guerra de Independencia, que nos dio patria pero no sosiego, dejó en los campos y caminos alrededor de seiscientas mil vidas, cifra respetable si se considera que el país apenas aprendía a llamarse nación. No bien se hubo apagado el humo de los cañones cuando surgió la inconformidad, ese deporte nacional que jamás ha pasado de moda, y con ella nuevas contiendas, pronunciamientos y guerras civiles.

Las llamadas Guerras de Reforma, que pretendían enderezar la República como quien acomoda un mueble cojo, costaron entre cien y doscientas mil muertes, sin que el mueble quedara del todo firme. El siglo XIX se fue así, entre ideales elevados y realidades torcidas, dejando pendiente la tarea elemental de hacer funcionar el país.

 Fue entonces cuando apareció el Porfiriato, largo paréntesis de paz vigilada, donde el país pareció funcionar al precio del silencio. Don Porfirio Díaz cambió la inestabilidad por disciplina, y la discusión por obediencia. Las huelgas se resolvían a tiros, los pueblos indígenas eran perseguidos o deportados, los yaquis enviados a trabajos forzados, y la disidencia aprendió a callar si quería sobrevivir. Ese orden, tan celebrado por algunos, dejó un saldo que rara vez se anota en los balances del progreso: entre treinta y cincuenta mil muertos, sin contar a los exiliados, encarcelados y a quienes murieron lentamente lejos de su tierra. La máquina, en apariencia bien aceitada, funcionaba; pero lo hacía apretando demasiado los tornillos

Entrado el siglo XX, cuando ya se suponía que la experiencia algo había enseñado, estalló la Revolución Mexicana, empresa tan romántica como devastadora, que cobró cerca de un millón de vidas. Se cambió el discurso, se cambiaron los hombres, se cambiaron los uniformes, pero el funcionamiento siguió siendo asunto aplazado. Para los creyentes —que también eran pueblo— el arreglo no llegó, y así surgió la Guerra Cristera, menos épica en los libros pero igual de sangrienta, con aproximadamente noventa mil muertos, entre combatientes y civiles.

Y aun así, el país no terminó de andar.

Ya hacia finales del siglo pasado se apostó por un sistema llamado “democrático”, con la esperanza de que las urnas lograran lo que las balas no habían conseguido. El resultado fue la llegada al poder de un gobernante feroz en sus decisiones, bajo cuyo mandato se desató una guerra interna que, sin declararse formalmente, dejó más de trescientas cincuenta mil víctimas entre muertos y desaparecidos. Fue una guerra sin partes oficiales, pero con cadáveres muy reales.

Luego llegó un hombre que se dijo inocente de la violencia y portador de un plan solemne, la Cuarta Transformación, prometiendo —y cumpliendo al menos en eso— no mover la maquinaria nacional a base de pólvora, sino de discursos y paciencia. Hoy, con su sucesora, se dice que ni con él ni con ella termina de funcionar el mecanismo.

Pero, visto con la serenidad que da la historia, hay que conceder algo: por primera vez no fue necesaria una guerra para intentarlo. Y en un país donde casi todo ha querido resolverse a balazos, eso ya es, cuando menos, una rareza digna de mención

lunes, 22 de diciembre de 2014

Cápsulas sobre Juan Escudero.





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De la pareja del Sr. Eduardo Antonio Reguera, de Ometepec y la Sra. Bárbara Alarcón, de Chilpancingo nacieron tres mujeres: Laura, Irene y Luz María. Una fuente testimonial confiable me dijo que se sospechaba que Irene sólo era hija de Eduardo; sin embargo fue criada por Bárbara. Pero aclaró que era rumor.

Pues bien, Laura fue la madre de mi abuelo don Carlos Germán Miller Reguera y Guillermo Miller Reguera; Irene, de Juan R. Escudero Reguera el mártir de Acapulco y Luz María, de Francisco Reyna Reguera magistral violonchelista internacional. El padre de Juan fue Francisco Escudero y Espronceda, Español.

Un dato de la inverosímil historia mexicana: Entre 1920 y 1923, Acapulco todavía era una colonia española, tanto lo era que en los eventos oficiales se tocaba la Marcha Real Española en lugar del himno nacional, curiosamente el Honorable Ejercito Mexicano protegía de la disidencia a los empresarios españoles que controlaban todo el comercio de las costas, asesinando mexicanos. La Iglesia católica convencía a los pobladores de aceptar esta situación.

En 1922 Juan R. Escudero después de ganar las elecciones tomó posesión como presidente municipal, pareciera ser que nunca antes hubo una comuna ya que tuvo que iniciar de cero. Molestó a los gachupines el que hubiera un poder que no fuera el de ellos, el 11 de marzo el Mayor de Órdenes de la Plaza, a petición de los españoles, acudió al edificio del ayuntamiento; simulando una confrontación se metió hasta llegar a Juan para matarlo, le dio el tiro de gracia volándole parte de la materia encefálica. Sin embargo, para coraje de quienes lo intentaron, Juan no murió ni perdió su capacidad intelectual, aunque sí parte de sus habilidades físicas, por lo que siguió con su plan de poner orden al puerto.

Después del primer atentado Juan R. Escudero quedó inválido de la parte izquierda del cuerpo y perdido la mano derecha, también se le dificultaba el habla; así que dictaba los discursos y artículos para “El regeneración” a Alejandro Gómez Maganda para que los escribiera a máquina, quien también era el orador en los mítines. Fundó una escuela de mecanografía con la convicción de que enseñando a otros recuperaba el brazo amputado y el paralizado. Se enfocó en la lucha electoral, la organización que fundó participó en las siguientes elecciones, a pesar del clima de maniobras fraudulentas, muy parecido al de las elecciones de ahora, ganaron la diputación del primer distrito.

Juan sin importarle la parálisis provocada por el primer atentado, con la convicción de que era correcta su actitud; siguió con las acciones sociales en el puerto. La carretera que había promovido avanzaba hacia Acapulco, los gachupines estaban molestos y muy preocupados de poder perder su imperio, el pueblo a diferencia estaba animado porque habían logrado conquistas importantes. Mientras, en la república se estaban peleando Obregón y los delahuertistas. Obregón ordenó a los Escudero poner en pie de lucha al pueblo. Samano no estaba de acuerdo. Acapulco ardía.

Acapulco ya era un avispero, los pleitos en el centro de la república no eran los de este lugar; en el puerto, la lucha era de los escuderistas contra los gachupines, las órdenes de Obregón de darle armas a Escudero no fueron obedecidas por Samano, el militar fiel a los gachupines temía que se usaran en su contra para apoderarse del puerto. La negación fue un claro mensaje para Escudero de que su vida peligraba. Con el telégrafo bloqueado por los militares, él no podía saber los sucesos de afuera; ni mandar mensajes. Sin saberlo Juan, ya los españoles habían puesto el precio de diez mil pesos en oro por su cabeza. Juan R. Escudero habilitó su casa como fuerte y estaba pendiente a los sucesos. Se dio mañas para pedir refuerzos a sus amigos de los pueblos cercanos.

En los años que vivieron los hermanos Escudero las cosas no eran muy diferentes a las de ahora, la injusticia entonces se reflejaba más en el gobierno local que controlaba la plaza para su beneficio; al menos en Acapulco así sucedía; ahora, se mudó esa actitud a todo el país y es el gobierno de la nación el que tiene los defectos que se suscitaron entonces. El servilismo de las autoridades, ante los del poder económico, que reciben beneficios económicos a cambio de abrirles paso a las corporaciones, las que tratan a la población como individuos de otra categoría, se refleja con transparencia en los actos de gobierno de la actualidad. No sabemos si reciben dinero para matar disidentes, pero sí sabemos que aparecen todos los días muertos en las calles sin que sepamos porqué. También sabemos que corporaciones muy ricas y sin escrúpulos están operando en México y que no quieren retardos en obtener ganancias, ni les preocupa que sea a costa de la vida y esclavitud de los mexicanos.

La muerte de Juan Ranulfo Escudero Reguera cerró una etapa de la historia de México que de una u otra manera se esconde. Los historiadores, articulista y escritores en general, culpan de la muerte de este ejemplar mexicano a varias personas o grupos de personas. Se acusa a su madre por detenerlo cuando se decía que era preferible esconderse, a los españoles ricos de Acapulco por pagar para que lo asesinaran, a los militares del lugar por aceptar pagos para efectuar el crimen, a los representantes religiosos por convencer a la madre de detenerlo. Así sucede cuando se quiere ocultar al principal culpable. Es indiscutible, que el verdadero culpable es aquel que tenía la obligación de evitar que lo que estaba pasando en Acapulco sucediera, en esa ocasión toca la culpa al gobierno naciente de la revolución mexicana quien omitió vigilar y proteger a la población de ese lugar. Ese gobierno es el mismo del que surgen quienes ahora nos gobiernan y que desdichadamente se comportan de la misma manera, incluso también apoyando a empresarios Españoles, antes se podría justificar porque era un gobierno naciente e inexperto ¿pero ahora?.

Nunca jamás miraremos al puerto de Acapulco como lo miró Juan R Escudero ese 21 de diciembre, esa belleza quedó aniquilada, pero quizás sí podremos mirar algún día la realización de los ideales por los que luchó si nos unimos al reclamo de justicia.

Mientras su madre pensó que si lo entregaba lo salvaría de una muerte segura; Juan conociendo la perversidad de sus contrincantes, sabía que tendría que huir para regresar ordenado a luchar. La madre amenazó con tirarse al pozo de cabeza si no se entregaba, lo cual hizo Juan conociendo la determinación de su madre. Estuvo un tiempo en prisión, pero después lo llevaron a un solar para fusilarlo junto con sus hermanos. Cuando lo encontraron vivía a pesar de que recibió siete balazos en el cuerpo y uno en la nariz como tiro de gracia. Sus últimas palabras solamente fueron para pedir que siguieran la lucha para que su sacrificio no fuera en vano. Pues bien, queda en la conciencia de todos nosotros: olvidar o seguir la lucha. Mientras piensan disfruten el pendón.

Como sucedió en el asesinato de Escudero, la Iglesia católica se inmiscuyó convenciendo a la madre de Juan, a través del prelado en Acapulco, para detenerlo y facilitar el crimen; Ahora el Vaticano manda todo el poder eclesiástico a Ayotzinapa de seguro con el mismo fin de apaciguar el reclamo de justicia, claro esperen la muerte que en la otra vida tendrán su paraíso.

Lo más relevante de Juan R. Escudero, desde mi punto de vista, es el hecho de que a pesar de ser hijo de uno de los millonarios de Acapulco, que bien pudo ignorar su entorno y vivir como lo rico que era, siguió la voz de su conciencia y actuó correctamente. Existen personas como él, y qué bueno, que al ver su entorno, sobretodo el abuso que le hacen a sus semejantes (digo semejantes porque este tipo de personas así los consideran; y no como otros potentados) no viven tranquilos y optan por dar o proclamar justicia.




Apoyo bibliográfico y enlaces de Internet:


Las dos muertes de Juan R. Escudero; Paco Ignacio Taibo II y Rogelio Vizcaíno: Cuadernos de Joaquín Mortiz.


El movimiento escuderista de Acapulco; Mario Gill; Ediciones México libre; 1956.


http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_R._Escudero


http://www.aleph.org.mx/jspui/bitstream/56789/24786/1/03-010-1953-0291.pdf
Cartas a Margarita: 1921-1949; By José Clemente Orozco, Tatiana Herrero Orozco


https://www.uv.mx/universo/141/arte/arte04.htm


http://www.enciclopediagro.org/index.php/indices/indice-de-municipios/1169-ometepec?showall=&start=2

Aquí un video sobre el mismo personaje. :
 https://www.youtube.com/watch?v=Abl8TsqC7Gk&feature=youtu.be
 https://youtu.be/hwDTMmxDrns




jueves, 18 de diciembre de 2014

Comentario (Victor Castañon)

LOS DESCAMISADOS COSTEÑOS EN LA REVOLUCION.jpg
Los descamisados costeños.

En este diciembre del 2014 estuve subiendo notas sobre el movimiento escuderista de Acapulco en mi muro del facebook, mi amigo Víctor Castañón subió como comentario las fotos que aparecen aquí y también el comentario que deseo compartir por la riqueza de costumbres de la época de la que habla. Sabemos que de la revolución mexicana los historiadores siguen debatiendo entre la posición oficial y las diferentes corrientes de investigación y también existen posturas diferentes entre los ciudadanos mexicanos actuales. Pero lo que debe quedar claro es que estos movimientos suceden en el mundo cuando un grupo de individuos abusa de los demás. No quiere decir que siempre quienes gobiernan son los abusivos, a veces las cosas resultan del sentido contrario y quienes lo hacen afectan de igual manera a la demás población, provocando un conflicto que como veremos en el comentario algunas personas que se podrían considerar ajenas al problema resultan afectadas. En aquellas épocas al inicio del siglo XX  las noticias tardaban en llegar a los rincones del mundo; ahora no, así que les sugiero a la población lectora que siempre esté atenta a los sucesos, No ignore el abuso, proteste inmediatamente, porque si se acusa el abuso desde el principio, si detestamos el abuso en lugar de solaparlo o ignorarlo, es menos posible que terminemos como daño colateral.
Aquí el comentario.
Victor Castanon dice: Te pido disculpas por utilizar tu espacio Edgar, es que en realidad yo tengo sentimientos en contra de la revolución y esta es la razón por la que me metí a investigar un poco sobre este suceso(el movimiento escuderista) y dar mi opinión. Pues cuando estaba pequeño mi abuelita materna me contó sobre su vida en la sierra en general (primero Coacuyulillo y después en Tlalistatipan). Sus relatos eran acerca de la forma de vida de estos lugares. Ella decía que su papá y su tío tenían haciendas por este lugar;  mencionaba “La Dicha”, Rincón de Alcaparrosa y otros lugares de por allí. Me contaba algunas cosas que me daban la idea de lo grande y bonito que era eso. Los plantíos que había, lo que fabricaban para su subsistencia, el fuerte trabajo que tenían que realizar todos los de la familia y lo que ella y demás mujeres les tocaba. La cantidad de animales que manejaban, la forma en que sembraban la caña y cuantas veces cosechaban, que eran tres: zoca, rezoca y caña. El sembrado de maíz, de calabaza, chile, etc. Propiamente todas las verduras. También mi abuelita conocía todos los trabajos que se hacían en la mina de la Dicha (mas no se si ellos fueron propietarios o accionistas). Lo digo porque su familia procedía de los Ruiz de Alarcón, mineros fundadores de Taxco, de Zumpango del Rio y quizá de la Dicha y Chilpancingo.  Conocían todo el movimiento de éstas. Dónde estaban los tiros, cómo se hacían los ademes, cómo se hacía la refinación, etc. Me contó cómo tuvo su final esa mina (que no es la historia oficial). Resulta que ella presenció junto con su familia la ocasión en que llegó a visitarlos el entonces presidente Porfirio Díaz (quien tenía ya proyectado que el ferrocarril, que entonces llegó a iguala, se prolongará hasta el balsas, llegará a Chilpancingo siguiera a la dicha, se fuera hacia Atoyac, a Pie de la cuesta, Acapulco y por último a Puerto Marquez) pero el día que llegó a La Dicha vio que salía una carga de burros y mulas con destino a acapulco y las acemillas se iban pandeando  de lo pesado que estaban. Ordenó partir los lingotes, que decían eran de cobre y resultaron de oro. Como consecuencia de eso ordenó que se dinamitaran todas las entradas a la mina, terminando así todos los proyectos.
El final de las haciendas fue después, entre 1911 y 1913, cuando comenzó la revolución. Ella me contaba como manejaban a los trabajadores. A los que les daban su sueldo (no tenían tienda de raya) les daban alojamiento, les daban los alimentos; que las mujeres de la familia preparaban totalmente y se los llevaban hasta el sembradío. A mi abuelita le tocaban las tortillas y llevar cargando éstas y los alimentos, quizás con la ayuda de alguna de sus hermanas y primas.  Al finalizar la cosecha también se les compartía algo a los trabajadores, claro, de lo que podían llevar. El producto de la venta  es de suponer que era para la familia y en esa época se manejaban pesos oro. Claro que no había caja fuerte ni nada de esas cosas, sino que debía tenerse en las casas de la misma hacienda. Pero comenzó la revolución donde las fuerzas de Leovigildo y Jesús Salgado ( fuerzas que se decían maderistas por haberse asociado con los figueroa quienes a su vez se asociaron con zapata) tomaron rumbo hacia Tierra Caliente y después, al tomar fuerza, hacia Chilpancingo y Acapulco (por eso se ven fuerzas de maderistas entrando a Acapulco), pero fueron arrasando con todas las haciendas que pudieron encontrar, en las que se surtían de animales, dinero y hasta mujeres; a tal grado, que mi abuelita decía que las pertenencias y las mujeres las tenían que emparedar para que no las encontraran. Pero al final todo desapareció o lo destrozaron, esto no sólo lo hicieron los revolucionarios, pues decía mi abuelita que también los pelones que los andaban persiguiendo. Lo de tierra y libertad bajo la que se escudaron es muy buena idea, pero en el estado de Guerrero no fue ni ha sido una realidad, aunque sí hizo reaccionar a muchos idealistas y pienso que eso sucedió en varias ciudades como fue Acapulco. Los corridos lo consignaron, cómo el de lucio blanco que eran gentes inconformes contra los poderes dominantes y gubernamentales.

Las fotos:


COYOTE ES EL QUE ESTA SENTADO ENMEDIO DE A FOTO CON SUS ALLEGADOS..jpg
El coyote y sus compañeros..
CORONELES DE SALGADO AL RENDIRSE.jpg
AMELI ROBLES AVILA CORONELA.jpg
AMELI ROBLES AVILA  CORONELA
AMELIA ROBLES AVILA.jpg
AMELI ROBLES AVILA CORONELA
MELIA ROBLES (TAMBIEN SE HACIA LLAMAR CARMEN) Y SU NOMBRE REAL MARGARITA NERI VESTIDA DE HOMBRE.jpg
AMELI ROBLES AVILA CORONELA
LOS DESCAMISADOS COSTEÑOS EN LA REVOLUCION.jpg
LOS DESCAMISADOS COSTEÑOS
JESUS H. SALGADO ESTA RECHAZANDO EL OFRECIMIENTO DE UN DISQUE MILITAR DEL GOBIERNO PARA QUE DEJE A LUCHA,.jpg
JESúS H. SALGADO ESTA RECHAZANDO EL OFRECIMIENTO DE UN DISQUE MILITAR DEL GOBIERNO
NUMERO 1 A LEOVIGILDO SALGADO QUIEN SE VE CON ESPADA (LO MARCA CON UNA FLECHA) COMO COMANDANTE Y A SU LADO SE VE A JESUS H. SALGADO COMO SU SEGUNDO CON EL NUMERO 2. ESTE LEOVIGILDO.jpg
A LEOVIGILDO SALGADO QUIEN SE VE CON ESPADA COMO COMANDANTE  SU LADO SE VE A JESUS H. SALGADO COMO SU SEGUNDO.
SON DE ACAPULCO, ENTIENDO QUE LAS TROPAS DE TELOLOAPAN QUE EN UN PRINCIPIO ESTABAN DIRIGIDAS POR LEOVIGILDO ALVARES (O AVILA ) Y DESPUES POR JESUS R. SALGADO (LO PONEN SIEMPRE COMO JESUS H.).jpgFELIX P ALVARES Y SILVESTRE MARISCAL EN COSTA GRANDE..jpgCORONEL EMILIO GALLARDO Y LOS GOBIERNISTAS QUE SE ENCONTRABAN EN EL FUERTE DE SAN DIEGO ACAPULCO..jpg10846357_10203091996691951_4758432418280246709_n.jpgARMADOS LOBATOS.jpg


miércoles, 23 de enero de 2013

El huevo de la serpiente.

Salma Abu Azoum


Pues ya sucedió, las poblaciones de Guerrero empiezan a levantarse en armas, al parecer no es en contra del gobierno, o mejor dicho de quienes representan al poder público.
Tenemos al menos unos veinte años con la zozobra delictiva en el estado: secuestros, asaltos, robos, violaciones, asesinatos, extorsiones; ahora los cobros de pisos y las amenazas a quien no paga, como consecuencia suicidios; o sea, asesinatos indirectos.
Con esos antecedentes del terror urbano y rural, agregándole la displicencia y el olvido de quienes gobiernan, quienes se justifican poniendo de parapeto la corrupción de sus elementos policíacos y comandantes de los mismos, algunas comunidades decidieron tomar el toro por los cuernos y domarlo.
Curioso es que algunas autoridades, las: de los derechos humanos y de la procuraduría están muy preocupadas por las personas que han sido apresadas; ahora, incluso, asesinadas. Pareciera ser, que estas instancias inconformes estuvieran del lado de los criminales, pero su preocupación es correcta desde el punto de vista de la ley, hasta cierta parte es justificada por eso. Además ¿Qué tal si los detenidos son inocentes?
El beneficio de la duda es la debilidad de los individuos civilizados; pero es mejor ser civilizados. Para evitar ser víctimas, los métodos y formas judiciales deben ser inteligentes; o sea, bien pensados, sin rendijas. De modo que el criminal reciba su castigo, adaptación o perdón.
Consideremos por un momento, que quienes se levantaron para dar seguridad a sus comunidades lo hicieron correctamente; atrapando verdaderos criminales, de esos que casi son Barba Azul, aquel terrible criminal del cuento clásico. ¿Qué podríamos argumentar en contra de que castiguen a esos malvados?: Nada.
Pero pongámonos un momento en el caso de que la población siga sometida. Que utilizando esta argucia de policía comunitaria, los cárteles de criminales quedan ahora apoderados de los pueblos. De esta manera dejan de ser preocupación de la opinión pública mundial, pensando aquella que esos pueblos solucionaron su problema. Solamente las víctimas del lugar sabrán este terrible hecho. Ya ha sucedido en ciudades, donde a los policías que la comuna paga para mantener protegida a la población se encargaron de proteger a los criminales. ¿Por qué no hacerlo de otra manera más astuta?; dirían los capos. Lo que caracteriza al criminal es precisamente su astucia.
El gobernador y algunos presidente municipales, consideran que la policía comunitaria está funcionando mejor, ¡eh, eh, eh! Para ellos. ¿Qué no también se han descubierto en la historia presidentes municipales y gobernadores criminales?; entonces, que ellos avalen lo que sucede no le da cariz de seguridad. Si a lo anterior le agregamos, que una vez que la policía sea comunitaria legalmente, todos los abusos que cometa ella corresponde a ella misma, por lo cual los gobernantes se lavaran las manos, además no tendrán que pagarles nada y cuando mucho de vez en cuando les darán caridad; que es algo, para lo que nuestro gobernador se las gasta solo.
Parece ser que la población está bien enterada de cómo se mueve el crimen en el estado, es clarísimo que existe alguien interesado de que así sea, más aún de que actué para protegerse, el que suceda espontáneamente y en un lapso breve de tiempo en diferentes lugares, muestra que la comunicación a favor de los levantamientos está funcionando. Eso me parece sospechoso. Alguna vez oí decir por ahí: que en algunos casos, a veces sospechar es lo más inteligente.
El legislativo debe trabajar haciendo leyes para que no permita al ejecutivo evadir la responsabilidad de dar seguridad, ni que el judicial permita a los criminales salir inmunes, además darle fuerza a la población para destituir al negligente y poner al que funcione. Por otra parte el pueblo debe se cáustico con sus gobernantes para que cumplan con sus obligaciones sobre todo que quienes llegan al legislativo sean personas íntegras y capaces.
La anarquía es una solución a largo plazo pero definitivamente en ella las bandas delictivas terminarían linchadas, siempre es más poderosa las masas que los grupos criminales. Lo único que impide a las masas actuar es precisamente la ley.

domingo, 18 de diciembre de 2011

"El Coyote", Vigente.


  
Casualmente, este año salió una edición nueva de un libro clásico guerrerense, “EL Coyote”, de Celedonio Serrano Martínez; egresado de la normal de Ayotzinapa, curiosamente el libro fue patrocinado por el gobierno del estado de Guerrero.
Aquí pongo unos versos del libro del Corrido de la Revolución en Tierra Caliente:

Vamos a luchar, hermanos,
porque nuestros hijos tengan
tierra para los elotes
y escuelas para que aprendan
el culto a la libertad,
y sus derechos defiendan.[1]

Sería interesante conocer, que intención tuvieron al patrocinar un libro disidente, ajeno al pensamiento global de nuestros gobiernos.
Tal vez piensan que el corrido es fantástico, una leyenda de pistoleros del oeste, justicieros de televisión. O quizás, como nuestro actual gobernador era del partido revolucionario, piense que los revolucionarios son los miembros de ese partido, de ahí que se andan diciendo que ellos, probablemente, fueron los que ocasionaron el inconveniente del día 12.
El libro escrito en verso, habla de la vida de un personaje de la revolución mexicana, aprovechando eso; también plantea pensamientos disidentes relacionados con la vejación que sufrían en aquella época algunos mexicanos, tal como sucede en la actualidad.
El verso que osé publicar sin permiso, esperando no se ofenda el autor, muestra una pequeña parte de esas injusticias y la propuesta del autor para acabar con ellas. Hace cien años quisieron lograrlo, algo se obtuvo aparte de los muertos, que algunos, ahora, quieren adjudicárselos a la influenza, pero el cosquilleo sigue, y también continua quienes no lo quieren permitir masacrando a quienes lo intentan. Probablemente la PGR termine estigmatizando a las víctimas como terroristas y fallecidos debidamente por su policía unificada. No se si también tengan la mala leche para decir que fue daño colateral. En la razia para atrapar a un capo de mala muerte.

“En esta vida pintada,
comprendo que así es.
no es bueno engreírse con nada,
olvidar lo que ayer fue;
al fin que yo no soy nada,
nada soy, nada seré”[2].

Como la publicación se hizo con el dinero del erario y yo pago impuesto,  también adquirí derechos, además no estoy haciendo uso comercial del material. ¿O no? Por lo que sea, gracias anticipadas por el permiso a Cile, Que es como él dice que le llaman los niños, como yo para él eso sería así le diré.






[1] El Coyote”; Celedonio Serrano Martínez; Gobierno del Estado de Guerrero.
[2] Ibíd.