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jueves, 31 de marzo de 2022

CHONITA.

 



Chonita nació en Chilpancingo, hija de una familia tradicional, desde pequeña sus padres le inculcaron la mecánica de subsistencia del lugar, así fue que desde niña empezó a conocer los métodos para sobrevivir en esta ciudad, desde que aprendió a caminar ya acompañaba a sus padres a todos los mítines políticos; donde comía el Lunch que les daban a todos los acarreados, además de que sus padres recibían algo de dinero por asistir. De esta manera, un político les consiguió un local en uno de los mercados nuevos, que era de donde, vendiendo comida, obtenían parte de su ingreso. Tenían una casita con techo de láminas de cartón acanalado, de esas negras enchapopotadas1, en un terrenito que obtuvieron gracias a que su mamá ayudo a invadir el terreno quedándose a dormir en él hasta que lo ganaron. Chonita estudió en escuelas públicas, y gracias a todos los beneficios que obtuvo debido a su carta de pobreza: el desayuno escolar, una beca de progresa, tarjeta Plan Joven y despensas para su casa, leche Liconsa, ropa para damnificados, etc., logró terminar la secundaria. Después, en la academia, de uno de los partidos políticos, terminó la carrera de cultora de belleza2. Actualmente efectúa trabajos, de su profesión, a domicilio; que es de lo que se mantiene, viviendo en un terreno invadido, donde ella se fue a plantar en una casa hecha de cartón.

La vi, apenas, en la Comercial Mexicana, vestía un pantalón deportivo color gris oscuro; con una blusa blanca, de punto, sin mangas; calzaba zapatos de ésos que regala el DIF; su pelo negro, recogido por atrás en una colita de caballo; en sus orejas, pendientes de perlas falsas. La vi, sin saber yo que era ella, porque me llamo la atención un aparato que traía, en la pierna izquierda, para caminar; posteriormente supe que se lo proporcionaron gratuitamente en el DIF; se estaba comiendo unas uvas; a continuación otras frutas, a sí se fue cambiando de un lugar a otro; después se fue al departamento de panadería, sin carro, lo que demostraba que no fue de compras; iba acompañada de otra mujer, que repetía lo mismo que hacia ella; en la sección de pan, ambas comían del que regularmente proporcionan gratuitamente en una charola, de donde ellas devoraron casi la mitad.

Después supe, que Chonita deliberadamente se lisió la pierna para poder obtener dinero, que el DIF proporciona a los discapacitados; que también se había embarazado, para obtener ayuda oficial como madre soltera; por otro lado me enteré, que acusó de violencia intra familiar a sus padres, cuando supo que, los jóvenes golpeados, eran ayudados por el gobierno; también me enteré, que ya es dueña del terreno que invadió, y que construyó una casa en él con ayuda del INVISUR, un crédito conseguido gracias a la esposa, a la que le arregla el pelo, del director de la institución, crédito que paga como va pudiendo, o no paga, ya que aprendió que el sistema así funciona; a ella le va mejor que a sus padres, ya que cuando hay elecciones, ahora, son más los partidos que pagan y dan cosas en los mítines; además le cobra a todos los candidatos para votar por ellos.

Sus papás, vendieron su local en el mercado; con el dinero compraron dos plazas de empleados del gobierno, no las trabajan; sino, que las subarriendan; también reciben pensión Guerrero.

¡Ahora comprendo!, —Chonita inicia su día almorzando en la Comer; como lo hacen muchos más; ¿aquellos que se alegraron cuando pusieron la tienda? —


Edgar Pavía Miller

Noviembre del 2006

1 Con cubierta de chapopote.

2 Personas que le arreglan a las mujeres: pelo, uñas y cara.

lunes, 28 de marzo de 2022

LUCIO.

 


Lucio nació en la capital del estado de Guerrero, en Chilpancingo, cuando aun era un pequeño poblado, como muchos de la república mexicana, nació en el hospital civil, y nunca fueron a recogerlo sus padres naturales; ya que su madre no tuvo para pagar la pequeña cuota que le pedían por gastos de recuperación del parto, el padre ni siquiera se presento a conocerlo. Para evitar el problema de conseguir el dinero, la madre, con el pretexto de ir al baño, se escapó del hospital.

Una enfermera se lo llevó a su casa, pero cuando Lucio cumplió cinco años se fue de la casa por que a su corta edad tenía más quehaceres domésticos que tiempo para jugar. La enfermera no hizo cosa alguna por buscarlo ya que nunca lo adoptó legalmente y pues tuvo miedo de que al reportarlo como perdido se descubriera el como se lo quedó y eso le ocasionara problemas legales.

Andando por la calle, Lucio, conoció a otros niños, igual que él, a los que se les unió; esto le sirvió, ya que de ellos aprendió hacerse de dinero pidiendo para su torta a las personas que veía en la calle, por las tardes se quedaban todos los chamacos a dormir en una casa abandonada en una colonia de la periferia de la ciudad.

A su escasa edad se dio cuenta que si juntaba dinero del que le daban para su torta, podía comprar una caja de chicles como lo hacían los niños más grandes, y de esta manera venderlos para sacar más dinero; eso, fue lo que hizo, por lo que se vio obligado a aprender hacer cuentas para que no lo engañaran los clientes o la mujer de la tienda que le vendía los chicles; esa advertencia fue la que le dijeron los demás niños con los que vivía: –cuídate de la vieja, que es bien tranza1.

Fueron algunos años, de los que vivió de la venta de los chicles, y fue de ese modo que cuando pasó un día por una escuela pública en donde había una inmensa cola, aprovechando la aglomeración se quedo un rato vendiendo; sin aguantarse la curiosidad, de saber para que era la cola: preguntó. A estas alturas ya Lucio tenía ocho años y nunca había asistido a una escuela, cuando una de las personas que le compró chicles le dijo, respondiendo a la pregunta de Lucio, que la cola era para los que querían estudiar. Inmediatamente, sin más ni más, se formó al final de la cola con el rostro iluminado de felicidad, desde su posición siguió vendiendo chicles.

Después de una noche entera y con una hambre terrible por ahí de las doce del día siguiente le tocó su turno para inscribirse, le pidieron sus documentos los cuales era obvio que no los llevaba, sin embargo tuvo la suerte de que la maestra, a la que le llamaban Juana, que lo atendió le tuviera consideración y le dijo:

Mira, dame tu nombre y antes del primero de septiembre que inician las clases me traes tus papeles–.

¿Ahora dime como te llamas?

me llamo Lucio

¿Lucio qué?

¡Lucio!

¿Y tu mamá?

No tengo

¿Y tu papá?

No tengo

Bien, te voy a poner Lucio Juárez Sánchez, ¡qué no se te olvide! Vienes el martes a las dos para que me acompañes al ayuntamiento a conseguirte un acta de nacimiento.

El martes a las dos en punto, Lucio, fue con la maestra al ayuntamiento donde la profesora conocía al presidente municipal quien amablemente ordenó, en el registro civil, a una persona que le hicieran el acta a Lucio, esta persona sacó un libro empolvado de un anaquel de madera asegurándose antes que fuera de por ahí de la fecha aproximada del Nacimiento de Lucio, para esto: sacó el libro, le quitó el polvo del lomo y leyó la fecha escrita: año del 1958. Luego, sobre una hoja cancelada, borrando lo anulado, escribieron el acta de nacimiento de Lucio, con todos los datos falsos de sus ancestros, utilizando tinta de la misma con la que ya tenía escrito otras actas el libro. Posteriormente le imprimieron cinco copias en papel que con anterioridad el mismo Lucio fue a pagar a la tesorería, le aconsejaron que cinco porque de esa manera ya no tendría que regresar a sacar otra, de esa manera se evitaría problemas futuros. La maestra, a partir de ese momento fue su tutor y ella misma le guardaba todos sus documentos escolares.

La profesora Juana era una mujer de edad madura que por azares del destino había quedado soltera, a pesar de no ser una mujer fea nunca se le conoció novio ni marido y tampoco tuvo hijos; sin embargo era muy querida por los pobladores porque se distinguía por el cariño y dedicación con que enseñaba a los niños, aún aquellos a los que les costaba trabajo aprender.

Gracias a la profesora Juana, Lucio entró a estudiar a la primaria en donde con la ayuda de la venta de chicles consiguió terminar, incluso con promedio de ocho, sus seis años de primaria.

Conocí a Lucio precisamente cuando estudiaba la primaria, a de haber tenido uno diez años cuando se me acercó; vestía con ropa algo sucia y rota; toda su apariencia era desaliñada y relativamente sucia aunque lo sucio se parecía a la suciedad de las personas de las películas o sea una suciedad sobre lo limpio, ofreciéndome chicles con una sonrisa agradable, tierna y con una expresión en su cara que aún a la persona más suspicaz convencía, era de tez blanca, traía su pelo despeinado pero a pesar de las manchas de suciedad en la cara se veía limpio, le compré varias cajitas y le pagué deliberadamente con un billete de baja denominación, me asombró la facilidad con que hacia las cuentas, mi hijo era de la misma edad y se le dificultaba saber dar o recibir cambios, le pregunté sí iba a la escuela; ya que el encuentro fue durante las horas de clases; me contestó que iba a la primaria de la tarde, luego le pregunté que sí tenía papá, me contesto que no, le pregunté por la mamá; entonces me dijo que ella se quedaba en su casa vendiendo a su hermana mientras él vendía los chicles, me dio mucho coraje, pensando sinceramente que era verdad, sin darme cuenta que ya a esa edad aprenden a decir las mentiras necesarias para lograr hacer de las suyas.

Cuando Lucio terminó la primaria él había conseguido que un diario local le permitiera vender sus periódicos; así que vendiendo el “Diario” y limpiando parabrisas en la esquina ya se mantenía sus estudios de secundaria, la cual terminó en una de las públicas con promedio de nueve, un maestro que lo admiraba le consiguió una beca y con la beca, vendiendo periódicos y limpiando parabrisas se metió a una de las preparatorias públicas de la ciudad.

En la preparatoria conoció a otros jóvenes, diferentes con aquellos de los que vivían en la calle, ellos lo invitaron para afiliarse al partido político más importante en ese momento, a él le pareció interesante la propuesta y junto con los jóvenes a quienes ya incluso les decía amigos se afilió. El haberse allegado al partido le permitió conseguirse una chambita en una de tantas oficinas de gobierno, lo que le facilitó terminar con éxito sus estudios de preparatoria con excelentes calificaciones. Para entonces, Lucio, ya ganaba lo suficiente para rentar un pequeño cuartito y a pesar de que trabajaba en el gobierno él seguía con la venta de periódico.

Una vez que terminó la preparatoria todos los allegados a él lo animaron a seguir sus estudios en la universidad, además el estar en el partido político lo motivó, porque se entusiasmó con la posibilidad de seguir una carrera política, por lo cual sin dudarlo mucho se inscribió a la facultad de leyes.

Combinaba su estudios, con el trabajo, y aun así se daba tiempo para asistir a las asambleas del partido. También se aficionó a la lectura así fue que cuando leyendo a Aristóteles:


El Gobierno es el supremo poder del Estado, y éste debe constar o bien de un solo gobernante, o de unos pocos, o de la masa de los ciudadanos en los casos en que el gobernante, los pocos que gobiernan o los muchos lo hagan con miras puesta en los intereses comunes; estas constituciones deben necesariamente ser justas, mientras aquellas que orienten su administración con la mira puesta en el interés privado de uno, de pocos o de muchos son desviaciones.2


Y luego comparando lo leído con lo que escuchaba en el partido empezó a dudar del instituto. Sin embargo no se arrepintió de seguir estudiando y leyendo, pero desde ese momento se fue interesando más por lo que los que gobiernan hacen y comparando con lo que leía. Siguió, junto con los libros escolares, leyendo a otros como fue Santo Tomás de Aquino que dijo:


Pero para que las leyes humanas sean justas, les son indispensables tres condiciones: que sean dadas en vista del bien común; que no excedan la autoridad del legislador; que repartan las cargas entre los sujetos, proporcionalmente a las fuerzas de cada uno, y a las exigencias del interés general.3


Vio que estas personas reconocidas como sabias decían cosas que no cuadraba con la realidad; mas aún cuando sus compañeros de partido hablaban de democracia; pero a la vez en temporada de elecciones, cuando Lucio se unía a las brigadas, se daba cuenta que lo que realmente se hacia con ellas era comprar los votos, en esos momentos el seguía recordando a Santo Tomás de Aquino:


A un pueblo equilibrado, serio, que se preocupa por el bienestar público, puede convenirle una ley que le permita elegir por sí mismo sus magistrados; pero si ese mismo pueblo se corrompe poco a poco, trafica con los sufragios, alza al poder sujetos degenerados y criminales, será entonces muy legitimo privarle de ese poder del cual abusa, y confiarlo a algunas gentes de bien.4


En el ambiente del poblado donde vivía Lucio, el que alguien del pueblo fuera condescendiente con las personas en las buenas o en las malas eran casos excepcionales siempre se hablaba mal del que triunfaba y peor del que no lo hacía. Haciendo un recuento de lo que había vivido en el poblado hasta ese momento recordó lo que en uno de sus diálogos dijo Platón:


Creo yo pues que cuando uno cualquiera de los ciudadanos experimente algo bueno o algo malo, la ciudad que establecimos hará suya esa circunstancia y toda ella se regocijará o sufrirá con él.5


Este tipo de comparaciones fueron parte de su formación profesional y de su ideología política durante el tiempo que duraron sus estudios sobre todo pensamientos como el de Cicerón:


Recordemos que también debe observarse la justicia para con los últimos de los hombres. Y la última condición y la más baja fortuna es la de los esclavos, a propósito de los cuales no enseñan mal quienes prescriben que hay que servirse de ellos como mercenarios: exigir el trabajo y pagar lo justo.6


Sobre todo que en este lugar donde vive Lucio existen individuos que son tratados peor que como Cicerón proponía para los esclavos.

Lucio, terminó su licenciatura titulándose inmediatamente y a través de sus enlaces en el partido logró un mejor trabajo que le permitió dedicarse más a la política, dejando por fin la venta de periódicos.

A estas alturas ya había leído a la mayoría de los pensadores importantes que habían existido en el mundo dándose cuenta que en la política se seguía aplicando a pie juntillas los pensamientos de Nicolás Maquiavelo:


Un príncipe no tiene, pues, más que vencer, y mantener su Estado; los medios de los cuales se servirá se encontrarán siempre honestos y loables, pues el vulgar se queda siempre en la apariencias y no juzga más que por el éxito; el mundo es todo vulgo, y el pequeño número no muestra más que cuando la multitud no sabe sobre quién apoyarse7.


Por estos tiempos falleció la profesora Juana, él asistió a sus funerales donde como era costumbre, aquí en el pueblo, la acompañaron profesores y alumnos de la escuela primaria, sin embargo él mismo escuchaba en el velorio como las personas cuchicheaban chismes relacionados con ella. Para él fue un golpe duro debido al cariño que le había adquirido; sin embargo una vez que fue enterrada él dejo de frecuentar la casa de la profesora Juana. Fue para recoger tan solo los documentos de su propiedad, que la profesora le tenía guardados, y nunca mas regresó a visitar a los familiares ya que ellos eran los que más rumoraban con respecto a ella, incluso un romance con Lucio, que obviamente nunca existió.

Pasando el tiempo, Lucio, empezó a dedicarse a defender en los jugados a personas que estaban endeudadas y que debido a los intereses no podían pagar, el trabajo le creció considerablemente cuando por un error presidencial todos aquellos que tenían préstamos contratados con los bancos se encontraron con esta situación, Lucio en todos sus casos siempre sacaba a relucir lo que uno de los iniciadores del capitalismo “Juan Calvino” decía:

Que no se exija el interés a las personas necesitadas, pues no es justo obligar a pagar intereses a un hombre en miseria; y quien recibe un préstamo a interés debería a lo menos producir tanto para sí mismo por su trabajo, cuanto da a quien le presta.8


Resolvió muchos casos a favor de los deudores, sin embargo siempre se enfrentó a lo corrupto de los jueces y agentes de los ministerios públicos.

Como por acto de magia, Lucio, desapareció del poblado, que ya para estas alturas era considerada ciudad, nadie supo que sucedió con él, algunos de sus amigos decían, que él algunas veces había comentado que sería bueno irse a otro país, organizarse y regresar, para derrocar a los que gobiernan, que decía: –que todos los partidos políticos son lo mismo; que todos funcionan como uno solo; junto, con todos los institutos que los regulan; y que todo esto se hace sólo para proteger interese ajenos a los mexicanos–. No se volvió a saber de él sin embargo muchos de aquí, que platicaban y convivían con él, piensan que pronto podría regresar: hacer realidad aquello que en algún lugar platicó.

Edgar Pavía Miller / junio del 2006

1 Así le dicen aquí en Chilpancingo a los tramposos y ladrones.

2 (Pol., III, 5.) Obtenido de “introducción a la filosofía del hombre y de la sociedad”; Fernando Torre L y Miguel Ángel Zarco N.;Editorial Esfinge, S. A.;México

3 Misma obra ref.1.

4 Misma obra ref.1.

5 (república, V, 10.) Obtenido de “introducción a la filosofía del hombre y de la sociedad”; Fernando Torre L y Miguel Ángel Zarco N.;Editorial Esfinge, S. A.;México.

6 Misma obra ref.1.

7 Misma obra ref.1.

8 Misma obra ref.1.

viernes, 24 de abril de 2020

"Inconscientes"



¿Acaso son inconscientes esas personas que no guardan la cuarentena?

Les explicaré como llega ese bocado de alimento a su boca, pero no todo el bocado solamente la tortilla.

Primeramente en alguna parte del mundo existe un almacén donde se guardó semilla de maíz que se utilizará para producir más semilla, ahí hay estibadores, cargadores, choferes, almacenista y administrador.

Esa semilla se lleva al campo donde se sembrará para producir la semilla que después se utilizará para sembrar el maíz con que se harán las tortillas. En el campo hay operadores, jornaleros, fumigadores, técnicos para hibridar, etc.

Esa semilla al cosecharse se transporta a los almacenes para distribuir a las empresas que se las venderán a los agricultores. Ahí hay secretarias, empleados de limpieza; estos casi en todos los pasos de la cadena, choferes, contador, vendedores.

Para que llegue a las tiendas existe un sistema de correo o paquetería que tiene repartidores, empleados que documentan, choferes.

Una vez que llega a las tiendas que las venderán, en esa tienda hay empleadas de mostrador, cajeros y gerente, desde luego ahí llegan los empleados de los agricultores o los mismos agricultores a comprarla.

Estos agricultores. Para transportarse a la ciudad desde el campo requieren transporte público que utiliza choferes, empleadas de taquilla y cargador.

Cuando se cosecha el maíz se necesitan operadores, recolectores, choferes, peones, jornaleros.

El maíz se vende a negocios, molinos e industria en general.

En todos ellos existen personas: secretarias, vendedores de mostrador, operadores.

Para convertir el maíz en tortilla alguien lo nixtamaliza, lo muele. Ya preparada la masa en la tortillería existe al menos un empleado que se encarga de cobrar, operar la máquina o hacer las tortillas, que para cocinarlas requiere que alguien le entregue el gas además atender al cliente.

A toda esa gente agrégale aquella que despacha la gasolina para que camine el transporte, los que reparan y dan mantenimiento a esos transportes y maquinarias. Los que están a cargo de que la energía eléctrica llegue a todos esos lugares para que se pueda cumplir su función. Los que proporcionan el servicio telefónico, etc.

Así pues cuando te entre ese sentimiento de molestia porque ves gente que andan en la calle arriesgando sus vidas, recuerda que tu tortilla requiere de todos ellos. Ya ni decir el chile, jitomate cebolla y carne. Deberías estar contento de generar tantos empleos indirectos.

Lo mismo para los que cómodamente reciben su despensa, a ella no la aparece el genio de la lámpara y te la lleva a tu casa; no, requiere un proceso igual o más complicado como el desglosado antes; y en todo él existen esos “inconscientes” para que llegue a tu boca un bocado.

Provecho.



jueves, 23 de abril de 2020

Virus insospechado.

Sería perverso pensar y más perverso que fuera intencional la contaminación con el COVID_19. Pero la aparición, la contaminación y la expansión del mismo virus se convirtió en un experimento social inesperado.

Explico: la falta de influencia de los gobernantes sobre su población quedó al descubierto. Algunos incluso tuvieron que usar la fuerza.[1]

Para evitar que el mal se expanda, el gobernante, invita a la población a realizar individualmente ciertas acciones sanitarias básicas para una epidemia. La respuesta depende de que el individuo acepte la sugerencias de  su gobierno; que considere como correcto; una verdad lo que le proponen. También se espera que el gobierno privilegie la vida de sus ciudadanos sobre los intereses políticos y otros intereses del mismo gobernante y sus aliados.

Así pues, en estados como Vietnam[2] la contención del mal no tuvo mayores problemas y resultó con pocas muertes debido a la gran confianza de la población a sus gobernantes, no sucedió lo mismo con estados como Italia[3] y España[4] donde otros intereses son prioritarios al de la salud de su población.

México no fue la excepción en este experimento y su caso quedará en los anales de la historia sanitaria para siempre; al menos en la de México. Aquí el problema sanitario se asoció con otros dos grandes problemas que ya existían antes de la llegada del mal.

1.- La economía estaba en un proceso de recuperación en tiempos donde una recesión mundial era lo más probable[5].

2.- La discordia política, debido a la contundente derrota que sufrió la oposición del actual gobernante, ocasionó una ríspida relación política entre el gobernante y los derrotados, la democracia en México apenas nace, vivirá creciendo sí la calma de los involucrados sucede, pero por el momento los deseosos de gobernar prefieren golpear al que ganó.

Así pues, que el gobernante que tenía la prueba contundente en la preferencias de los ciudadanos se enfrenta, porque aún estamos en el asunto, a un gran reto.

El primer problema mencionado ya lo paliaba, aunque no de la manera acostumbrada, aquí en el país, por gobiernos anteriores; que solo lograban endeudar más al país; haciendo obra, sí, pero quedándose con el grueso del costo para el grupo en el poder. Las acciones que emprendió afectan a los miembros de los gobiernos anteriores lo que ocasionó un efecto avispero en la oposición, incluyendo a los ex-presidentes.

Así pues que la confianza que existía después de las elecciones se pone en duda debido a la contra fuerza de la oposición que sólo busca el poder sin importarle el problema actual de salud. La verdad no es parte de su estrategia de moverse a conseguir el poder. Incluso ahora que no es campaña aún.

Dentro de este experimento surge otro mal,  que igual deben estudiarse, ya que produce desconfianza en la población hacia  los expertos,  esto se debe a la gran proliferación de mentiras tanto en los medios tradicionales como en las redes.

El problema en esta proliferación de falsedades, es que la publicidad correcta; o sea, la orientación adecuada con respecto al mal, se hace a un lado por el grueso de la población, privilegiando a la mentira.

Sin embargo se han mantenido dentro del marco seguro las acciones de control del mal, debido a la sorprendente aparición de un personaje con características inmejorables para trata el asunto, el subsecretario de salud.

Pero México solo es uno de tantos países donde el contagio hace el experimento, así iremos viendo como sistemas que nos decían eran mejores, mostraron que no lo eran para su población y viceversas.

Bienvenido COVID_19. Destapaste la cañería.

Solo espero que te escondas pronto, por que ya algunos estados malvados planean liquidarte. No te desean más aquí; no porque les preocupe la salud de su población, sino que están desesperados por intereses menos nobles.





sábado, 22 de febrero de 2020

Feminicidio.



Foto #edgarp.miller

 
En mis investigaciones he notado que cuando un crimen genera una estela de beneficios económicos lo más probable es que pocos estén interesados en terminar con él; y si muchos interesados en que continúe, ya que indirectamente son beneficiados.

El asunto empieza a mirarse así desde el momento en que se inicia a juntar el material para la investigación. Aquella información que no generan ganancias inmediatamente los encuentra uno como información gratuita y muy disponible; a diferencia de cuando el problema se convierte en comercio, entonces lo investigado, sobretodo lo que uno recibe como recomendación para el estudio del tema, cuesta y caro.

Así pues que ahora me dio por saber a consciencia sobre el feminicidio, con tristeza me encuentro que este grave problema ya se hizo negocio. Lo peor es que quienes escriben sobre el tema y venden su investigación son mujeres, las probables víctimas del mal.

Las mujeres entre los 15 y los 44 años tienen una mayor probabilidad de ser mutiladas o asesinadas por hombres que de morir de cáncer, malaria, accidentes de tráfico o guerra combinados.34

De acuerdo al Centro de Ginebra para el Control Democrático de las Fuerzas Armadas (DCAF) entre 113 y 200 millones de mujeres desaparecen demográficamente.34

Aunque el estudio y los movimientos en contra del feminicidio surgen a partir de la década de los noventa con las muertas de Juárez, la acción sucede desde mucho antes en el mundo. Se puede afirmar que existe desde que nació el patriarcado. [1]

La Organización de naciones Unidas lo tomó en consideración hasta el 2015.

Desde la antigüedad existen homicidios de mujeres encubiertos por maneras diferentes de decir lo que ahora es un feminicidio. Un caso es el crimen de honor[2], que aún en algunos países musulmanes se sigue aplicando. Aunque lo cubren con la etiqueta de crimen de honor, básicamente son mujeres las muertas y por causas de querer ellas ser libres como los hombres. Durante la edad media matar mujeres acusadas de brujas fue una práctica común; claro, entonces fue por cuestiones religiosas y en nombre de Dios, pero las víctimas principalmente eran mujeres, Aún sucede en Tanzania en la actualidad. [3]

Aquí una definición de ese tipo de crimen:

Femicidio y feminicidio. Aunque muchos utilizan ambas palabras para lo mismo estrictamente hablando no lo son.

Femicidio es una connotación como parricidio, suicidio, homicidio, etc. O sea, que para determinar que la asesinada fue mujer sería femicidio, padres con parricidio, a uno mismo con suicidio y a un humano con homicidio.

Feminicidio sin embargo se utiliza para determinar que las asesinadas además de ser mujeres, el acto se hizo por odio al género, por un hombre y que al estado no le importa ni le preocupa el problema. La legislación de cada país agrega o quita elementos para tipificar el delito.

¿Dónde surge el mal? ¿Por qué el odio?

Los humanos a diferencia de las demás especies del planeta tienen pensamientos complejos, abandonaron su cualidad de animales y en su comportamiento la cultura influyen de gran manera[4]; o sea, los conocimientos adquiridos durante la existencia del homo sapiens[5].

Así pues que si se le tratara como un simple animal de reproducción sexual se podría llegar a la conclusión que el sometimiento femenino y el dominio masculino son tendencias necesarias para la reproducción y la permanecía de la especie en el planeta. Pero suena mal, ya que estamos influenciados por nuestros razonamientos y la influencia del comportamiento humano en la historia del mismo. Sin considerar aún la multitud de conclusiones filosóficas que existen a la relación de pareja y de genero.

Así que al parecer los humanos están encajonados en un caos intelectual, existencial, donde cada quien busca su beneficio, sin mirar a los demás ni mucho menos considerar que es un ente social que debe su existencia al grupo. Se crean normas, leyes o regulaciones en función de deseos de poder o de ambición donde no les importa que les suceda a los demás. Y en todo este caos la peor parte la llevan las mujeres.

Y como es la mujer quien finalmente muere en el feminicidio, después de sufrir; y es a consecuencia de un hombre; o como algunas autoras también argumentan, es un hombre quien hace victima a otro género. Puede mirarse al hombre como la causa del problema. Pero sería simplista la conclusión y la solución; sería autodestructiva, ya que para terminar con los feminicidios eliminarlos del contexto humano sería la solución. Pero es obvio que no se desea eso. Y espero que no sea condición natural que el hombre sea feminicida por nacimiento, que tenga una bomba de tiempo dentro y que bajo ciertas circunstancias se dispare el mal[6]. Esto último sería terrible. Aquí quedaría investigar si todos tienen el gen y que lo dispara. Y si se puede inhibir el disparo. [7]

La mujer tiene un papel importante en el asunto, aparte de ser una de las víctimas. Si tomáramos en cuenta que la culpa del comportamiento criminal del hombre es aprendido[8]; entonces la madre, como principal instructora de él, debería ser culpable del resultado. Pero debe ser muy bien estudiada esta parte. Porque podría suceder que en la mente de una madre esté un feminicida, al parecer ella mujer podría no serlo, sino que realmente podría ser un hombre en cuerpo de mujer. Lo que complica más el problema, en cuanto a resolver la influencia de la educación en el acto criminal. Igual la condición socioeconómica de la madre podría afectar en la educación de sus hijos.

Si el feminicida se hace de acuerdo a la influencia de su educación ya sea propiciada en casa, escuela, medios o relaciones sociales, el problema es mucho más complicado. Se tendría que crear un tipo de educación; que sin cuartar las libertades, evitara la influencia negativa a las personas. Quisiera verlo.

En gran parte, la sociedad y el sistema económico tiene la principal responsabilidad, ya que el mal se inicia por cuestiones económicas como mencioné en un principio. El control del poder, la prostitución y todo negocio donde conviene someter a la mujer como mercancía para obtener dinero, donde en ocasiones ella misma acepta ser victima por necesidad.

Si a la economía directa generada por la explotación de la mujer le agregamos aquella generada por las políticas de género, por las que se crean especialidades, obligando a las universidades ofrecer estudios del problema, cobrando por enseñar carreras y postgrados. Los libros sobre el asunto, las instituciones para ese fin que contratan gente para ello, entonces el asunto se convierte en un gran negocio en donde los beneficiados no desean que el problema termine. Incluso se hace cabildeo para generar reglamentos que obligan a particulares empleadores a tener especialistas en sus empresas para controlar el problema en su base trabajadora.

Uno de los grandes problemas del feminicidio es que se utiliza el término odio para definirlo, el odio es algo intangible. No tiene una explicación científica. Se explica a partir de la filosofía y de la psicología y se sabe que quien odia muestra alteraciones neurológicas. Incluso se utiliza en cuestiones jurídicas para tipificar un delito: “crimen de odio”. ¿Así pues como curarlo? Hay quienes incluso aseguran que es parte natural de nuestro arsenal defensivo.

Dicen que odio es lo contrario del amor, pues entonces AMLO va por buen camino porque dice que su política es dar amor[9]. Pero no sabemos a ciencia cierta si es el camino correcto.





[1] The politics of women killing; Jill Radford and  Diana E.H. Russell
[2]  http://www.gloobal.net/iepala/gloobal/fichas/ficha.php?entidad=Textos&id=439
[3]  https://elpais.com/elpais/2017/10/19/planeta_futuro/1508428553_320831.html
[4]  Los conjuntos de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver necesidades de todo tipo.
[5]  https://es.wikipedia.org/wiki/Homo_sapiens
[8]  Probar o dar referencia.

sábado, 23 de noviembre de 2019

Inseguridad y el tejido social.

Foto #edgarpmiller

La inseguridad en México y posiblemente en otros países parecidos al nuestro se debe principalmente a la desintegración social, no es difícil llegar a esta conclusión si uno es miembro activo en la sociedad.

De los años setenta a la fecha en las poblaciones de más de cincuenta mil habitantes, incluso en otras menores, inicio un desgaste social en busca del capital. Ninguna actividad importaba más que aquella que no fuera para posicionarse económicamente como individuo en un escalón superior al que en ese momento estaba su familia, la educación oficial incluso se orientaba de esa manera, estudiar para salir de la “miseria” en que se encontraban los habitantes. Entonces, aunque no era cien por ciento seguro, para nada existían los crímenes horrendos de ahora.

Puse miseria entre comillas, porque tener poco capital, pero sí una vida tranquila y segura con los suficiente para lo básico; resultado del propio esfuerzo, no es ser miserable es simplemente una manera diferente de vivir.

Pero la sociedad optó por lo sugerido; y corrió rumbo al progreso, todos quisieron título universitario, todos los géneros querían ser participes del capital producto del trabajo, se abandonaron las relaciones sociales se desconfiguró la relación familiar y social; ahora a pesar de ser vecinos, amigos y familiares nos convertimos en verdaderos desconocidos entre nosotros mismos. Eso y los intereses económicos a nivel mundial hacen un fértil espacio para el crimen organizado, como nadie confía en alguien porque se desconocen aun siendo “conocido”. Los criminales se mueven entre nosotros seguros de no ser ni descubiertos ni detenidos, impunes del mal que hacen.

La solución tiene que ver más con reactivar a la sociedad como sociedad y no como materia prima del capital, vivir para convivir entre todos, conocernos sobretodo lo más profundo posible; y una vez logrado, ayudarnos mutuamente ante el ataque de quienes sean enemigos de la sociedad. Solo así podremos matar de raíz el crimen. Algunos le llaman reestructurar el tejido social; pero se corrompió tanto esta frase en función de capitalizarla; usándola para: construir obras suntuosas, gastar en fiestas, etc., que ahora usarla suena mal.

jueves, 21 de noviembre de 2019

La atención.



Foto Damian.
 


Una de las muestras más contundente, de cómo es que a las corporaciones no le interesa la sociedad; salvo para esquilmarla, es la atención a clientes en los bancos.

En el Chilpancingo de los cincuenta existía un solo banco, el Banco Nacional de México, entonces era una edificación de un solo piso con una puerta grande por donde los clientes entraban a una sala que formaba un círculo en cuyo perímetro existían alrededor de seis ventanillas que atendían a los posibles clientes. Entonces Chilpancingo contaba con una población de no más de quince mil habitantes. En ese tiempo aún no se utilizaban sistemas digitales para atender los asuntos bancarios. Ni siquiera había teléfonos en la capital. Todo era a través de personas y algunas maquinas manuales. Ya entonces se tenía que hacer cola para ser atendido. Entonces a los mejores clientes les daban atención personalizada.

Ahora Chilpancingo ha crecido y el número de bancos también. Es probable que en Chilpancingo exista al menos una sucursal de cada banco que opera en México, La población ya rebasa los doscientos mil habitantes. Ahora existen sistemas digitales sofisticados para que los bancos operen. Aquí se puede decir con seguridad que todas las cuentas habientes tienen créditos con los bancos. Las colas de clientes en ellos siguen siendo iguales o mayores que en los años cincuenta. La población sigue sufriendo la mala atención en ellos, al parecer ya no hay clientes privilegiados porque en la ciudad todos son pobres. Los ostentados son de otras partes del mundo o del país, y si esos en algún momento tienen que acudir al banco, los que sufren las vejaciones son sus empleados. Por otra parte, los bancos cada vez son más grandes y ricos.

Conclusión, toda la tecnología e inversión en los bancos se destina a aumentar las utilidades disminuyendo los costos; bajo la ley que ellos mismos sugieren a los gobernantes, para despojar del producto de su trabajo esforzado al resto de la población; sin proporcionales algo mejor que no sean ilusiones, toda una religión.


miércoles, 28 de agosto de 2019

¿Pobreza o estigma de la sociedad y de los prejuicios humanos?

Foto de @edgarpmiller
La pobreza, ¿estigma de la sociedad o de los prejuicios humanos?.

Que difícil es definir la pobreza y sin embargo todos hablan de ella como si la conocieran.

¿Quién es más pobre: aquel que tiene que trabajar todo el día, comiendo miserablemente para poder pagar lo que debe; o aquel que trabaja arduamente para que le alcance para comer?

Una dama, cuando arrecia el temporal soltando sus masas de lluvia, dice: “pobres” pájaros ¿qué será de ellos, cómo se guarecerán?

Los gobernantes guiados por su ambición han proveído de servicios a los pobres, artimañas que ni les quitan a estos lo pobre ni les dan servicios. Y muchas veces ni se sabe si es para los pobres, por lo mismo de la dificultad para saber quienes lo son.

De mi dicen que soy rico y conozco “pobres” que tienen mejores ingresos que yo. Así que la apariencia lleva a una mentira también.

Por otra parte: ¿quién es más pobre el que tiene para que le roben o el que roba para tener? Casualmente entre esos dos deciden quien es pobre, en beneficio de ellos.

Así pues, que hacer programas para darle insumos a los pobres; diciendo, que porque ya tienen piso firme o estufa de gas; aunque no tengan ingresos, deja de ser pobre, realmente es una vacilada, como lo es irles a dar de comer hasta su pueblo.


Dónde hay manera de obtener un ingreso lícito, pero sobretodo suficiente, con la seguridad de no ser atracado por delincuentes; tanto del sector oficial como del privado, y me refiero a todas la variedad de atracos maquinadas por corporaciones, gobiernos y mafias, ahí probablemente sea donde la pobreza desaparezca. Y defino aquí como pobre, aquel que no tiene lo anterior dicho.

jueves, 20 de junio de 2019

Con cuidado.


Foto de @Edgar p. Miller
Es impresionante la manera de comportarse de los padres actuales; influenciados, desde luego, por gobiernos manipuladores e incompetentes para servir a la sociedad. Nada que comparar con aquellos con quienes estuvimos a cargo los que ahora en el 2019 somos mayores de sesenta años.

¿Nos prevenían de peligros?: sí; como el de no jugar con fuego, fijarse de ambos sentidos al cruzar la calle y tener mucho cuidado al utilizar objetos con filo. Entonces era común que en la casa hubiera armas de fuego por lo mismo nos enseñaban lo peligrosas que eran sino las manipulamos con precaución.

Pero fuera de eso, nosotros salíamos solos a la calle; con los demás niños de la colonia organizábamos juegos, nos íbamos caminando a la escuela mientras nuestros padres atendían sus actividades de adultos. Cuando inició en el pueblo el uso del teléfono los niños contestábamos y dábamos razón a los adultos de quien llamaba. Tener nuestro nombre en el directorio telefónico era importante; no había de que temer por el contrario era de presumir; igual éramos los niños quienes acudimos a la puerta a mirar quien tocaba.

Cuando fuimos adolescentes salíamos a todas partes con los cuates sin que los padres tuvieran que llevarnos. Bailábamos en las fiestas con las chicas pero nunca nos saludamos de beso, cuando más de mano y sin quedarse cogidos demasiado tiempo; salvo aquellos que eran novios oficiales, quienes siempre andaban de manita sudada, oficiales les decían a la pareja que ya tenían en conocimiento de la relación a los padres.

Ya mayores todos deseábamos tener tarjeta de presentación para darnos a conocer a todo el mundo, nuestros padres se sentían orgullosos de sus logros y los ostentaban sin temor. Muchos de ellos incluso ponían un letrero por fuera de la casa para indicar quienes la habitaban. Las puertas de las casas solo se cerraban cuando salía toda la familia de ella.

En los periódicos había una sección de sociales donde aparecer era importante, cualquiera hubiera querido ir a la radio y platicar sobre su vida; ya ni decir lo interesante que era hacer eso en la televisión.

En nuestro triste mundo de ahora, la siguiente recomendación son unas de tantas que circulan en la red:

*Consejos de seguridad*

• Piensa antes de publicar o dar información personal ya sea de forma física, telefónica o por internet.

• Limitar el número de documentos personales que cargas contigo.

• Mantener seguros tus documentos personales en casa cuando viajes.

• Elimina documentos personales cuando dejen de ser necesarios.

• Investiga si recibes tarjetas bancarias o servicios no solicitados”

Ahora pregunto:

¿En qué momento se decidió que se tenía que vivir de incógnito?

¿Cuándo decidió el gobierno que la inseguridad es una norma?

¿Cuándo dejamos de ser sociedad ?

¿Cuándo el crimen se volvió base del comportamiento?


De pronto perdimos la cualidad principal para vivir en sociedad: el cuidarnos y defendernos unos a otros.

miércoles, 9 de mayo de 2018

Ser mujer en un espacio violento.


Todas las fotos de #EdgarP.Miller

Aclaro antes de seguir que no soy una mujer. Pero me siento bastante preocupado por las condiciones en las que se desenvuelven las mujeres, hablaré de este género indispensable de la especie. La especie humana bien podría haber seguido en su evolución un camino distinto. De acuerdo a los especialistas es el hombre, hablando para el futuro, que constituye en un género superfluo o sea el macho de la especie.(1) Además no existe una posibilidad distinta, en donde solo el hombre existiera, pero sin embargo donde sólo estuvieran mujeres es una posibilidad real. De haber sido nuestra reproducción no sexual la mujer sería la que existiría en la tierra sin nosotros. Así pues que nuestra especie debe a ellas nuestra permanencia en el mundo.


Entiendan hombres, no somos necesarios solo fuimos una casualidad de la evolución. Pero para no complicar esto con cuestiones científicas regresaré a lo que me preocupa.






Todos los días salgo hacer una caminata matutina con mi perro, pero también todos los días existen noticias temibles en cuanto a lo que sucede en nuestro entorno, muchos hemos sido víctimas de esta situación, pero poco se comparan las posibles afrentas que puedan tener los hombre; a aquellas con las que se enfrentan las mujeres; ahí afuera, en ese espacio a donde ellas tienen que salir y en donde deben realizar sus actividades de mujeres civilizadas. Ese espacio es una jungla de sucesos salvajes.
Donde ellas tienen que llegar al extremo de evitar mirar a un hombre a los ojos para evitar ser acosadas. Ya desde niñas están en la mira de hombres bestias.

Un lugar gobernado por hombres, pero unos a los que poco podemos defender de ser condescendientes con las mujeres. Estos desde hace muchos años, a través de argucias, han permitido el abuso a ellas engañandolas de que ellos las protegen y de que ellos son quienes luchan por una equidad de género. Un discurso que cualquiera que tenga cuatro dedos de frente se dará cuenta que solo es para seguirlas explotando. Pero explotar a una mujer no es el principal problema, también se explota a un hombre, el problema no reside en esa parte; la cruda verdad reside en el trato general que se da a la mujer dentro de una sociedad de hombres que buscan en ellas saciar su apetito carnal o utilizar esa actitud incontenible de algunos  hombre para comercializar a la mujer como una cosa. Una que no siente, que no vive que solo la miran como objeto. Que incluso se asesina por el solo hecho de ser mujer.
Pero no se ofendan, ni se les ocurra decir que yo no soy hombre, no pierdan el tiempo en conjeturas, la verdad está en ese comportamiento compulsivo de ir en busca del sexo por el único motivo de saciar un instinto animal. Y lo peor, comportarse como tal sin la mínima actitud condescendiente con la mujer, sin importarle los deseos de ella, planes o propósitos de vida. Se veja a tal grado que logran que mujeres se presten a vejar mujeres lo que resulta más despreciable para nosotros los hombres, al menos los que sienten conmiseración por sus semejantes.

Así pues camino en las mañanas y miro como en un lugar donde yo temo, ella hacen su vida cotidiana: caminando; porque aunque algunos piensan que ir en auto es más seguro, igual pierden la vida por el crimen dentro de  ellos, viviendo, trabajando, vistiendo a su manera porque tienen ese derecho; deben temer horrores porque no ignoran lo que ya han sufrido otras de sus compañeras, amigas, hijas, madres. Ellas, fuertes, andan el camino y saben que son la parte importante de la especie y saben que de ellas depende la permanencia de la misma en este mundo, así las ves movilizándose; con miedo, pero seguras de saber su importancia en el mundo al acompañar a sus hijos a sus actividades.


Los hombres; esos que abusan de ellas, que se creen con poder o que el poder que tienen les da ese derecho, realmente sobran. Las golpean, violan, humillan, acosan y asesinan. No se vislumbra que tengan remedio, hay algunos que hasta consideran que sus acciones en contra de ella son correctas.










  1. Los sexos; Donald E. Carr.