viernes, 19 de noviembre de 2010

Ateos vs. Teístas.

Aleksandr Sulimov A Thousand Years of Solitude

“A veces me preguntaba por qué muchas personas cultas, entre ellas algunos de mis profesores, eran creyentes”. El enunciado anterior lo dijo alguien como importantemente emotivo para creer en la existencia de dios ¿?


También he visto muchas personas cultas, esto lo digo yo, que son alcohólicos o drogadictos, también he visto que son delincuentes o malos padres de familia. Esto, como lo anterior, lo que demuestra es que lo que llamamos cultura no tiene nada que ver con algunas creencias.

Creen en dios porque de alguna manera eso le da tranquilidad como a otros se las da el alcohol o las drogas o un comportamiento atípico; como comer en abundancia o ir como locos a gritar a un estadio. El que exista gente así no significa que deba de existir algo como aquello que le llama dios.

La situación esa de que los científicos ateos descalifican a los teístas y viceversa, no es más que una deficiencia en su capacidad de entendimiento. Esos individuos no tienen la capacidad de entender que las cosas suceden como suceden porque así es el universo, es capaz de hacer todo eso incluso el de que nuestro cerebro intente explicarlo, tal vez en algún momento; si es que no nos autodestruimos primero, podamos entender todo lo que sucede. Lo que sí es necesario entender es que son muy complicados todos los fenómenos que se producen y todas las cosas que resultan de este misterioso, complejo y fantástico conjunto de materia y energía, pero no es correcto creer que algo especial las está haciendo o participó para que se hicieran, la idea de que todo tiene un inicio parte del conocimiento propiamente humano de nacer y morir pero el universo no necesariamente es así, este es infinito en todas sus expresiones, es la existencia de todo, si no existe, nada existe y la nada no existe lo que existe es el universo que lo es todo. Ahí ha estado y ahí seguirá aún después de que termine la expansión que sucede en estos momentos. Los científicos lo explicarán a su modo y los teístas al suyo pero la realidad es que está, y seguirá estando. Es más probable: que nosotros, con todo y nuestros dioses y ciencias, nos vayamos; que él.

La admirable formación de seres vivos con mecanismos inexplicables no son nada fantásticos simplemente demuestran la ignorancia humana, hace apenas unos años la partícula más pequeña que se conocía era el electrón, actualmente se sabe que existen otras más pequeñas que ni se puede decir donde están ni que hacen, su mismo comportamiento nos impide saber incluso algo más que no sea su existencia. Entonces como podemos decir como éstas y otras partículas que desconocemos actúan para la creación de toda esa vida de nuestro planeta, apenas hace unos años no sabíamos como funcionaba el ADN, ahora ya quieren utilizarlo algunos científicos para sentirse dioses; obviamente por dinero no por indulgencias.

Al final el pleito entre ateos y teístas es muy probable que lo ganen los teístas. Llevan más de dos mil años experimentando con argumentos que sirven para  engañar incautos; los otros, sólo algunas centenas. En ambos grupos existen individuos muy competentes: en esto de engañar incautos, lo que pronostica, aquí como en los deportes, un buen partido. Claro la creencia es lo de menos; ambas partes luchan por lo mismo: poder, control y riqueza.

Un último pensamiento: si Dios existe: los científicos y los teístas son el diablo; y Dios sigue perdiendo.

Pero la mera verdad con el dolor de todos los sentimientos, sólo existe materia y energía.
Bien, una disculpa, este anterior fue el último.

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