jueves, 20 de enero de 2011

Gobierno virtual.



No cabe duda que esto de las facturas virtuales  me dio urticaria. Quien iba a decir que aquello que yo acaricié en pañales cuando era joven, o sea el inicio de las computadoras, ahora a mis sesenta años resultaría algo tan adulto y real.
Hace treinta años me hubiera emocionado de  verdad saber que la facturación de todas las empresas tendría que elaborarse por computadora y entregarse sin la utilización del papel. Ahora no. Y les diré por qué.
La facturación virtual debió ser casi el último paso de la digitalización de los documentos, pero ¿Qué le pasó a nuestro gobierno? ¿Por qué las facturas y no las licencias de conducir, las actas de nacimiento, todos los documentos oficiales incluyendo título y cedula profesional, la credencial del IFE y el CURP? ¿Por qué toda esa documentación aún la requieren, ellos mismos, en original y copia? ¿Qué podemos pensar?
Fastidiemos aquellos que no creen en mí, para que vean quien es papi. Es la sentencia que escucho al querer comprender esta decisión de virtualizar las facturas.  Yo creo que nadie se ha dado cuenta de la magnitud de la estupidez de hacer esto sin lo previo, ni aquellos legisladores que entupidamente lo aprobaron, ¿algún beneficio habrán sacado? No crean que por que se da computación en las escuelas oficiales es una realidad el que la población lo sepa. Esto es como el idioma ingles que se enseña en las escuelas. Llevan años haciéndolo pero sin embargo nadie lo aprende ahí.  
¿Por qué tan poca información?  De cómo se va a efectuar este movimiento; que no es cambiarse los calcetines, significa entrar de sopetón a la informática o quedar a expensas de las garras de comerciantes sin escrúpulos que ya estaban preparados para el momento, durante diciembre recibí al menos un correo electrónico diario proponiéndome un sistema para la facturación virtual con costo de más de dos mil pesos ¿? Yo mandaba imprimir las facturas que ocupaba por ochocientos pesos cada dos años. Además ahora necesito computadora para que este dichoso sistema emita las facturas. ¿Como supieron mi correo?, ¿quien les dijo las características específicas para poder hacer los sistemas de cómputo?, ¿por qué fue tan pusilánime la información a los causantes? Para cualquier elección se informa más y solamente le importa  a los contendientes, yo me enteré de casualidad. Claro que debe de haber un gran negocio detrás de todo esto pero de seguro no es para mexicanos sino que a costilla de los mexicanos.
Por ahí alguien, desde luego debió ser palero, decía que todo era sencillo porque con cuatro mil pesos uno ya estaba del otro lado con la disposición y que como era para negocios que vendían más de cuatro millones al mes. Que no eran significativos los cuatro mil pesos, pues en mi casa con cuatro mil pesos comemos todos en el mes.
¿Por qué esta sarta de mentiras? cuando cualquier comerciante al que le pidan factura tiene la obligación de darla y ahora debe ser virtual. Yo no vendo cuatro millones al año pero si quisiera venderlos y ahora menos podré porque no tengo para gastar tanto dinero para esto de la facturación digital. Aquellos que requieran comprobar necesitarán que les emitamos las facturas virtuales. ¿Como le haremos para no perder la venta?, ¿acaso esa fue la intención de la medida?
Está bien, algunos se fueron por la rendija, aquella de que podrán seguir utilizando las facturas impresas antes del 2011, inclusos algunos optaron por imprimir más cuando acababa el año 2010, en el afán de ignorar la disposición.
Que estupidez, sólo son útiles un año más, está bien si creen eso de que el mundo se acaba en el 2012, está bien ya la hicieron. Pero la verdad es una actitud estúpida, es hacerle al tonto. La ley ya está en vigor. Y tenemos un gobierno necio y posiblemente idiota. Lo que significa que debe uno, si quiere facturar, tener las virtuales lo más pronto posible, la encrucijada está en que  no es posible dado lo absurdo de la disposición.     

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