Los
incendios forestales tal vez existen desde que hay bosques. Sus causas
son variadas. Algunas incluso misteriosas.
Así pues, que me pareció importante el
tema para hacer una disertación sobre ellos.
Me
di cuenta que aquí en Chilpancingo les preocupan los incendios forestales, hasta que el humo
llega al lugar donde viven, porque les molesta. Mientras esto no sucede, muchos
ni siquiera saben que bastantes de las cosas cotidianas que utilizan provienen
de la explotación forestal. No es por hablar mal de mis paisanos, posiblemente
en otras partes del mundo la población sea igual.
Tan
sólo, en cómo usar o no el bosque para aplicaciones humanas, se ha vuelto una
discusión áspera en estos tiempos. Parte por el desconocimiento del tema y otra
por el abuso de las grandes corporaciones; quienes cooperan para polarizar el problema; como
siempre.
Pero
si los incendios forestales acabaran con los bosques, no sería nada más el
dinero de las materias útiles para comercializar y tener más millones de los
que ya tienen esas corporaciones lo que se perdería, sino que afecta el ciclo
de agua y el aire. Viviríamos o probablemente ya no, en un mundo complicado
para los humanos.
Tengo
setenta años y desde que era niño, (yo vivo en medio de la Sierra Madre del Sur),
he visto incendios forestales. Recuerdo entonces, cuando de niño veíamos uno,
como los adultos culpaban a los pequeños agricultores que sembraban con
una técnica llamada tlacolol, esta consiste en desmontar a machete un trozo
de terreno serrano y después quemaban lo cortado argumentando que las cenizas
fertilizaban el suelo obteniendo una cosecha regular. (Por cierto, en el
documento referenciado el autor lo considera diferente y el que hace lo que
digo es el sistema de roza, tumba y quema.)
Como
pueden ver, ya se nota como se confunden las cosas, pues así se culpaban a los
tlacololes de los incendios forestales, causados por el otro sistema. Y a pesar
que este último sistema está prohibido; y que pocos se atreven a violar la ley;
a ellos les siguen culpando.
No
hablaré de los incendios forestales de todo el mundo ni de la multitud de
causas que debe haber en otras partes, me concentrare en el área alrededor de
Chilpancingo.
Los
incendios forestales en esta área se ocasionan básicamente por la explotación
sin control de las maderas. Esta explotación se lleva bajo un alto grado de
corrupción, por lo cual quienes hacen esta tala no tienen la menor preocupación
de realizarlo correctamente, ellos tan sólo miran cuanta pueden sacar y lo valoran
según el dinero que obtendrán con su venta, todo lo demás relacionado con esa
explotación les viene sin cuidado. Debido a esta tala descuidada en los lugares
donde se hace queda mucho material combustible, parte que se pudre, fenómeno
que produce gases inflamables, y otra que es muy buen combustible para el
fuego, que con una pequeña chispa inician el incendio.

El
crecimiento de las poblaciones, aunado al alto consumo que ellas realizan de
productos envasados, originan una gran cantidad de basura, la misma que es un
problema para los ayuntamientos carentes de vocación de servicio. lo anterior
obliga, dada a su baja civilidad, a la población que utilice el campo como
basureros, apoyado al aumento de caminos ramales; que cruzan bosques; y la
popularización del automóvil que ayuda a realizar estas acciones. Algunas
personas para disminuir la basura, donde la tiran la queman.
Sí
a lo dicho en los dos párrafos anteriores agregamos que el crecimiento de los
poblados y el encarecimiento de terrenos propios para casa habitación cerca del
centro son caros. La necesidad de vivienda, de la población que busca las
ciudades para salir de su miseria. Cosa que permite invasiones de terrenos
rurales y fraccionamientos ilegales, donde los propietarios para evitar
solicitar permisos costosos o por simple omisión, otros por ignorancia, talan
árboles o simplemente le echan fuego al predio para matar hierba, árboles y
alimañas; que por su ignorancia consideran así terminaran con ellas. Estas
quemas se extienden gracias a los ventarrones que en otros tiempos daban un
clima agradable, pero ahora también produce polvaredas y es un buen comburente
para los incendios.
El
bosque es un sistema complicado donde conviven en armonía multitud de vida de
diferentes especies, cada una con una función vital para que el sistema se
perpetué y se mantenga sano, y que al extinguirse alguna el mismo sistema se
adapta, esto si esas extinciones no son muchas y constantes como sucede en
nuestros bosques.
Como
la madera es el principal tesoro que importa para muchos; para proteger los árboles, según
anuncian, en ocasiones, talan a los enfermos y fumigan a los
demás, matando con las fumigaciones aquellas especies que se encargan de
convertir en suelo la materia orgánica muerta y dejar una superficie poco
combustible. Y mejor retenedora de humedad; la cual evita la combustión. Este fenómeno sucede igual cuando se
reduce demasiado las especies mayores como los siervos y felinos, Ya que unos
se alimentan de residuos orgánicos y los otros de los siervos. Así entre los
mamíferos, reptiles, batracios e insectos se hace una cadena indispensable para
la conservación del bosque que a la vez evita los incendios o al menos estos
son leves. Un bosque sano hace que su estrato conserve durante más tiempo
humedad, humedad que ayuda a extinguir los incendios.
Llega
el humo a sus casas, entonces la población sí quiere ayudar a controlar el
incendio, pero el resto del año produce basura, no le importa ni le preocupa
que se hace con ella, le interesa las carreteras y su automóvil; su consumo
desmedido y nunca se unen a un grupo ecologista para salvaguardar los bosques,
mucho menos oponerse a un gobierno corrupto que permite la destrucción de los
entornos ecológicos que se deterioran y por lo mismo se ocasiona grandes
incendios. Ni siquiera protestan para evitar la tala de un árbol dentro de la
ciudad, asumen que es correcto.
Si
a lo anterior le agregamos que algunos incendios son a propósito, solo por
odio. El que ustedes quieran imaginar, pero existe.
No
culpen a los pequeños agricultores del daño que ustedes hacen y del que siempre
se han hecho omisos.Ya quedan pocos de esos agricultores y ya son de la tercera edad.