lunes, 16 de enero de 2012

¡Guerra!¡Guerra!



Durante ya mucho tiempo  tenía la certeza de que en aquellas guerras donde los Estados Unidos participaba, él era un provocador; ya sea directa o indirectamente. Me encontré un documento bien referenciado donde hablan del asunto, dando una relación de guerras en las que participó y cómo se las arregló, el gobierno de ese país, para meterse en ellas. Además de convencer a su población para el sacrificio. (Ahí está la guerra México-Americana.)
Esto de las guerras, de ese país bélico, lo menciono porque no tiene mucho que terminaron de “liberar” a Libia, con argucias de sobra conocidas. Pues ahora quieren seguirse con Irán; de cuya sospecha conseguí otro documento que habla descriptivamente de cómo Estados Unidos se está posicionado para lograr el conflicto. Muchos datos bien documentados, pero yo tengo algunas dudas con respecto al motivo. Hablan que la razón principal es el petróleo, desde luego que lo quieren, de eso no hay ninguna duda, pero no creo que sea la razón principal, más bien pienso que este país vive de la guerra y la hace por el puro placer de hacerla, desde luego siempre lo hace de manera que sea otro quien pague los gastos. O sea, que Estados Unidos es como aquel borrachín que se adhieren a los que están tomando para gorrear la copa y festejar la borrachera como si él la hubiese pagado.
Parece, según el documento, ésta será la guerra que ya deseaban los gringos para definirse nuevamente como los más poderosos, a ellos les gusta sentirse invencibles, la poca cultura que tienen está basada en destruir a otros para parecer grandes, habrá quienes los consideren así, para mi siempre serán como aquellos que viven su vida buscando el dorado y mueren sin encontrarlo; eso sí, matando y destruyendo todo a su paso. Estados Unidos es un país sin grandeza nada es de ellos, todo lo que tienen lo han robado, su historia es una bitácora de explotaciones e invasiones traicioneras. Está gobernado por explotadores y habitado por esclavos.
Quizás esa población esclava empiece abrir los ojos y derroque a quienes los esclavizan; logrando la realidad que merecen y no el sueño americano que han tenido.

domingo, 15 de enero de 2012

Profecía Maya.



Acabo de encontrar un jeroglifo Maya[1] donde existe una predicción de nuestra época.
Aquí se los pongo y después les explico:



Si se fijan detalladamente en el círculo D, verán la fecha:


Es el año 5.0.12, en números Mayas, éstos se leen de arriba hacia abajo, las barras representan 5 y los puntos 1. El símbolo es un caracol y representa el cero.
El año, debido a que la notación es vigesimal, es el año quinientos doce, convertido a decimal sería el 2012 o sea el que estamos viviendo.
Si lo interpretamos veremos que la imagen “A” es Chávez, donde se mira que continuará enfermo, con su tumor canceroso, el cual le cuelga a un lado de su brazo, los jeroglifos dicen que mantendrá, con su actitud, de cabeza a Obama, circulo “B”. Este último, seguirá en su ruta para su segundo periodo de cuatro años de gobierno, como pueden ver tiene cuatro puntos en los pies que representan los que ya está gobernando, de esa manera: con los pies. En las manos tiene los otro cuatro que cree él ya los tiene cogidos.
En la tercer figura, la “C”, nos dicen los jeroglifos, que es Calderón donde explica que seguirá creyéndose el Dios de la guerra por el resto del año, los números superiores indican los muertos que seguirán cayendo con ella. Debido a que la figura está cayendo, al igual que a quien representa, los números se deben leer de izquierda a derecha, están en el mismo sistema vigesimal. Esta cifra, si les interesa, pueden calcularla ustedes.



[1] Códice Dresden. La referencia la pongo para mi gran amigo Jaime, a quien le interesa seguir investigando.

sábado, 14 de enero de 2012

Manifestarse.




Cuando la población se trastoca, resulta decepcionante vivir entre ellos.
Me entró lo filosófico y quiero divagar sobre algunas cosas que suceden en mi pueblo-ciudad.
Ya tiene al menos cuarenta años que en México se le permite votar a quienes tienen 18 años o más. Se dice fácil, pero estamos diciendo que un individuo con 18 años de experiencia en cuestiones de la vida pueda decidir quien es aquel que deba gobernarlo.
Aclaremos qué quien gobierna es quien decide cuantos impuestos cobrará y que destino dará a ellos, también es quien define que planes de estudios deberán tener las escuelas públicas, además que son quienes cuidarán de nuestras propiedades. No solamente las individuales sino que las de la nación. Para no hacer un libro diré que son personajes importantes para la vida de los individuos sobre aquellos de quienes gobiernan.
Sin aceptar, si es o no correcto, que esos jóvenes voten; lo tienen como derecho y debe haberse pensado, antes de aprobarlo, que estaban capacitados para eso, en tan pocos años, por cierto fui de la primera generación de 18 años; voté entonces por mi amigo Javier para presidente; perdió.
Ahora bien si esos muchachos reniegan de sus educandos se les argumenta que no tienen ninguna capacidad para hacerlo, se preguntaría uno; bueno yo me hice la pregunta: ¿acaso aquel que me debe educar es más complicado escogerlo, que aquel que me debe gobernar? Sigo sin encontrarle respuesta. Sin embargo, ahora aquí en mi pueblo, parecen ser que algunos de la población consideran positiva la respuesta.
Un punto para la educación, ya que esos que piensan así le dan una preponderancia a educar que a gobernar.
Manifestarse también es un derecho, pero cómo consecuencia también es una incomodidad, ya que no siempre somos todos quienes nos manifestamos a la vez; pero, sí lo hacemos de vez en cuando.
Daré algunos ejemplos, para hacer el arte de escribir más clarividente.
Miren, aquí en Chilpancingo, es despreciado aquel que se manifiesta para exigir algo que las mayorías ya tienen, o que las minorías acomodadas ya tienen. Curiosamente hasta por algunos que no lo tienen.
Sin embargo los que profesan una religión se manifiestan sin tapujos, considerando, quizás, que Dios se los autoriza, sobre la incomodidad que ocasionen aquellos agnósticos. Así el día de la Lupe hace multitud de manifestaciones, incluso con ruido todo el día pensando que son benditos. Pero esos mismos que se purifican con Lupe no permitirían ni cinco minutos de bloqueó en una avenida por algunos harapientos, con todo el respeto y dignidad que se merecen, solicitando agua en su colonia.
Por hoy, creo que le paro.
Todavía tenemos más de 300 días para seguirle, según los pronósticos de los apocalípticos.

viernes, 6 de enero de 2012

Los Reyes Vagos.


Para muchos niños mexicanos, el día de reyes es un día de ilusión, para otros muchos más es un día como todos, con la excepción de que verán a los demás niños con juguetes impactantes; mientras, ellos, tendrán que seguir dando bola, vendiendo chicles o ser mercancía en el tráfico sexual de niños.
Estas cosas realmente son inusuales que se mencionen en estos días de alegría capitalista, son días en donde muchas empresas resuelven sus finanzas, la venta de mercancías les refrescan sus cuentas bancarias. Hablar de cosas incomodas no es correcto, es estar out.
Los miserables, solamente los conocen, aquellos empresarios que leen (¿habrá alguno?) a través de los miserables de Victor Hugo. Sus mansiones y oficinas quedan demasiado retiradas de los lugares donde existe la miseria, la prostitución y el crimen. Aquí en Guerrero, algunos niños ya son sicarios, aquellos juguetes bélicos, que no conocieron para que los niños no fueran violentos, ahora los usan ellos; no para jugar, ya que no son juguetes, sino que resulta la versión real del modelo para niños; con los que matan y son liquidados.
Mientras en el mundo los reyes vagos: Carlos Gustavo, Harald y Juan Carlos, disfrutan su vida rosa, sin dificultades económicas, aunque si se las ocasionan a otros.
La Distribución de la riqueza en el mundo es curiosa, quedó mal repartida porque se hizo el reparto cuando los países pobres, eran aún niños y se les olvidó escribir su carta a los Santos Reyes. Quizás no fue así; sino que entonces, los reyes no traían regalos a los países niños, sino que les quitaban sus riquezas.

miércoles, 4 de enero de 2012

Belleza femenina.



Cuando salgo a la calle, no puede dejar de mirar a quienes rondan a mi alrededor, entre ellos deambulan multitud de mujeres que en porcentaje no son beldades sino que simples y comunes mujeres con sus diferentes atractivos.
Aunque existen esteriotipo de belleza, también tenemos parámetros para definir algo, a lo que yo le llamo belleza artística, que cómo en la música y la pintura, creo que es aquello que te hace querer oír y mirar muchas veces al sujeto o no dejar de hacerlo; así pues, con las mujeres en la esfera de tu visión, la insistencia en mirarlas no siempre tiene cuestiones sexuales; más bien es una cuestión de apreciación artística.
En el aspecto sexual, resulta curioso; para aquello que llamamos sexy, no siempre está relacionado con la belleza artística a la que hice referencia. Incluso algunas que dentro del gusto popular podrían no ser bellas, ni arte para el artista; sí serían sexy para varios.
Regresando a la primera belleza. Gracias a los dispositivos modernos, primero la fotografía, luego el cine, sin dejar atrás los antiguos modos de expresión: la pintura y escultura antigua, ahora nuestros ojos tienen el deleite de más mujeres que nunca. El Internet nos permite casi al instante estar con mujeres bellas de nuestra generación y de generaciones recientes. También podemos irnos a los inicios de la historia con aquellas bellezas congeladas en pinturas y esculturas o modeladas en arcilla. Caramba que triste habrán sido aquellas tribus de algunas decenas de homidios, con tan poca diversidad femenina. No cabe duda que al menos en esto somos privilegiados; quizás entonces gracias a los paisajes naturales, la limpieza del planeta en ese momento ver mujeres resultaba aburrido, las frutas en los árboles, las flores de muchos colores y variadas formas, los animales en libertad, la multitud de aves en su vuelo; cumplían el mismo objetivo que ahora los ojos, labios, orejas, pelo y el resto de cuerpos femeninos lo cumplen de maravilla.

lunes, 2 de enero de 2012

Nota Roja



Anoche, por ahí de las dos de la madrugada, frente a mi casa aquí en el centro de Ciudad Bravos, regresó la violencia. Ni la policía federal, ni el plan de seguridad tan mencionado y promocionado, pudo evitar los hechos sangrientos suscitados justo enfrente de mi domicilio. Ahora, no fue un empaquetado desconocido a quien ejecutaron, si no que a alguien más conocido y familiar.
No tenía ni un instante que me había metido a la cama. Como acostumbro me puse mis audífonos del ipod que me obsequió uno de mis hijos, para escuchar la música que me gusta, en eso estaba; está vez oyendo música de blues, precisamente en ese momento: they call it stormy Monday; con Eric Clapton, cuando entre la penumbra sentí el movimiento nervioso de mi esposa junto a la ventana. No queriéndome perder ni un minuto de la melodía no puse mucha atención y sencillamente continué disfrutando la rola, siguieron otras melodías hasta que después me di cuenta que mi mujer regresó a la cama. Algo adormilado ya, decidí dejar los audífonos y me dormí.
Al día siguiente me enteré, que la agitación de mi esposa fue por qué un grupo de vándalos atrapó al novio de Gárgola y entre los tres los zarandearon como trapo viejo hasta dejarlo muerto, el pobre por su sobrepeso no logró escaparse de estos criminales, que sin miedo ni respeto a nadie cometen sus crímenes de manera impune y cotidiana, pobre gordo; quien habría de imaginar que un gato tan pacífico, con un parecido increíble a Garfiel, habría  de terminar destrozado en las mandíbulas de tres canes criminales. Tuve mucho sentimiento, me dolió su pérdida, pero en estas épocas de guerra contra el crimen, aquí en México, se ven las peores atrocidades. Mis dos perros no pudieron hacer nada debido a que no han aprendido abrir el portón, por lo que no les quedó más remedio, cómo a mí, que consolar a la gárgola, mi gatita negra, le diré afromexicana, para que no se moleste. El cuerpo del gordo no lo hemos encontrado por lo que suponemos que después aparecerá, en alguna de las calles principales, desmembrado; con un narcomensaje.