martes, 2 de agosto de 2011

¿Educación?



Una verdad inducida  es aquella que dice: que para mejorar como civilización debemos  primero educar a la población, una idea que a muchos mercaderes les a caído pero como anillo al dedo, porque les permite enriquecerse con ella. Todo lo que se intente vender, con decir que educa facilita la venta.
Creo que antes de educar primero es necesario, que a la población a quien vaya dirigida esa educación, sea motivada en relación a que significa y para que es educar, motivarla, no manipularla para que adquiera la educación como una mercancía y después como cualquier mercancía valiosa, en manos de un avaro, la atesore y la guarde sin utilizarla, o peor tantito que ni siquiera sepa usarla.
Fíjense lo que ha ido sucediendo con las campañas oficiales para motivar y educar a la población:
Es verdad que la población mexicana está motivada, no parecería que hubiera duda al respecto, creo que la mayoría entiende que debe educarse. Incluso exigen, a veces, utilizando la coacción para ser educados. No existe duda de la motivación. La calidad de esta motivación puede estar en duda.
Por la otra parte, los gobiernos mexicanos que han sido parte de la formación del estado mexicano desde la Independencia, lentamente, quizás, pero constantemente han intentado llevar a la población a un nivel de preparación mejor al que tenía aquella población “ignorante” de la colonia.
Sin embargo miremos ahora a la población. La gran colectividad ha pasado por lo menos por una escuela primaria, donde la función primordial es enseñar a leer, escribir y realizar operaciones aritméticas esenciales. ¿Qué sucede?, Que aún en los mejores egresados no se da la lectura, ésta, no la utilizan ni para leer los instructivos de los aparatos que compran o de las mercancías que consumen, mucho menos diremos que escriben, ha veces ni siquiera para hacer un mensaje o una lista de compras o receta, con los mensajes de los celulares, garabatean. Todo lo dejan a la memoria, ya no digamos el hacer cuentas, salvo para los cambios del dinero, incluso algunos ni esto, por eso pagan siempre con billete grande, cualquier otra operación aritmética les parece molesta e inútil, prefieren que todo les llegue ya calculado y listo para el consumo. Así es que nuestra población más educada es más inútil que aquella "ignorante" de la Colonia, que producía sus propios alimentos, tejía sus vestimentas y construía sus casas.
Aquellos, que sí aprovechan la educación en todo el sentido que debe entenderse, son al final quienes mantienen, pagando los impuestos, una educación innecesaria y costosa, para una población que la desperdicia por el sólo hecho de no entender por qué la tiene; o no querer, por pereza, en el peor de los casos, utilizarla. La educación no es una alhaja para presumir o lucir la riqueza de quien la porta, es para usarla en beneficio de todos, no refiriéndome a que el educado trabaje para otro sin remuneración; no, simplemente que use aquello que se le obsequió para que sea mejor ciudadano.
El colmo es que exigen algo que no utilizarán, dejando a quienes si quieren utilizar, sin tenerla.
Leer y escribir es una de las herramientas más importante para ser mejores, quienes leen; como comen, o sea todos los días y varias veces, es quien va siendo mejor ciudadano, mejor aún si escribe sus vivencias para que los demás aprendan de ellas. Se aprende, quizás no lo crean, pero hasta de la vivencia más sencilla de algún individuo común.  ¿Cuantas recetas culinarias desaparecieron para siempre cuando aquella abuelita que cocinaba rico murió sin escribir sus secretos?, ¿cuantas yerbas curativas no las conocemos porque quienes las utilizaban no lo testimoniaron con un escrito?. Leer y escribir es parte de alfabetizarse científicamente.
Ya mejor ni hablo de lo inútil que resultan los cursos de ingles, en la secundaria y preparatoria, algunos desde el jardín de niño.

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