“Se sospechaba con anterioridad de que el mundo estaba enfermando; con el calentamiento global, no queda duda de que tiene fiebre, un síntoma más para el diagnóstico”
lunes, 18 de octubre de 2010
domingo, 26 de septiembre de 2010
Transgénicos.
Nunca le paran, me imagino que como siempre les volverá a funcionar. Los científicos ¿?, con respecto a los transgénicos, ya iniciaron a promover todas las virtudes que tendrán. Como lo hicieron recientemente con las perforaciones de petróleo en aguas profundas. ¿Que sucedió en relación a esto último? Pues bien, mejor dicho: mal, ahora ya están diciendo todo lo milagroso que resultará la manipulación genética del maíz. ¡Sí como no!, ¿quien podrá creerles: que todo es para el beneficio de la humanidad? Probablemente los mismos ingenuos que siempre les han creído.
Yo se, que como siempre, lo único que realmente les importa: es seguir enriqueciéndose a costa del sufrimiento de todos los que terminarán siendo afectados con el resultado de sus descubrimientos, una vez que los apliquen a los productos que comercializaran en todo el mundo. Adueñándose hasta de nuestro ADN. El que luego tendremos que usarlo como mercancía pirata, porque será tan caro que no podremos pagarlo.
Nuestro dinero y nuestro trabajo ya no les satisfacen; ahora quieren hasta nuestra genética.
Ya no existen científicos, ahora son conocedores de la ciencia en beneficio de la comercialización del desastre.
¿Ustedes creen que habrá mejoras en la calidad humana con los transgénicos?; poco ha hecho la ciencia para mejorar la condición humana, quizás ahora nos muramos de diferentes maneras: si antes nos despedazaban los depredadores, ahora lo hacen los autos y aviones; Si antes nos moríamos de peste bubónica, ahora lo hacemos de fugas radioactivas. Nada mejora: si antes sufríamos hambre, ahora sufrimos obesidad; si antes no teníamos como endulzar nuestros alimentos, ahora no tenemos como eliminar la azúcar que nos sobra en la sangre. Vivimos más años, sí, ¿pero para qué? para terminar en la ruina económica, pagando hospitales o seguros médicos o impuestos; con los que supuestamente nuestros gobernantes dan atención médica a la población comprando vacunas de dudosa calidad, sufriendo vejaciones, en clínicas y hospitales, equivalentes a torturas medievales con sondas metidas por todos los huecos del cuerpo, hasta por los más íntimos, orificios.
Pues bien llegaron los transgénico y lo sé, aunque no lo quiera, para quedarse. Representan millones para quienes los comercializarán, y poder para el país que los controle. Se adueñaron, como una propiedad privada, de todo el genoma de la naturaleza, a partir del momento en que se inicie su comercio pagaremos por todo lo que usemos que tenga vida o provenga de algo que tenga vida; no dude que cuando su mujer se embarace aparezca una factura digital en su correo electrónico para que la pague con una transferencia electrónica a los dueños del genoma mexicano.
Consíganse otro turno de trabajo o métase al sector delictivo, tan de moda ahora, para que le alcance para estos nuevos gastos. Suerte, ahorita ya es inevitable la imposición, nadie tiene la fuerza sobre quienes lo impondrán para echarlos atrás y muchos de los que se verán afectados están deseosos ya de ver la novedad, no se dan cuenta que les partirá el genoma materno.
lunes, 6 de septiembre de 2010
Ciencia por dinero.
Actualmente el científico dejó de ser aquel romántico sabio que se abandonaba a sus investigaciones sin importarle ni bienes materiales ni su salud aquel que todo lo hacia románticamente por el conocimiento. Ya no existen ésos; y si los hay, están perdidos en el anonimato. Cuando sus estudios o investigaciones no se dirigen hacia el aumento del capital de los grandes consorcios internacionales están condenados anticipadamente al descrédito. Así pues, esta situación, facilita a los dueños de los grandes capitales para manipular a los pobladores de este mermado mundo utilizando a la ciencia como vehículo de manipulación en su beneficio.
Ahora bien, el asunto que me llevó a escribir sobre esto fue la parte aquella de la manipulación. Comentaré como se mueven estos consorcios ayudados por los gobiernos de los países donde operan, que para el caso ambos son uno, dado que por observación analítica se puede deducir que los que gobiernan: o pertenecen al grupo de los del poder económico o trabajan para ellos.
Un caso que ilustra lo que digo es la relación automóvil-contaminación-cigarro-salud-ciencia.
Les iré soltando la sopa poco a poco. Para ver si logro que me entiendan, sobretodo aquellos a quienes los medio los tienen saturados con un montón de mentiras.
Así que iniciaré, primero con la siguiente pregunta: ¿Quién o a través de qué se contamina el aire que respiramos en una gran ciudad?, tienen diez, sí contestaron que el automóvil o los vehículos motorizados con ese gran invento que es el motor de gasolina. Ven aquí la primera relación automóvil - contaminación. Ahora díganme a quien le echan la culpa, los médicos, cuando un enfermo de las vías respiratorias cae en sus manos. Dirán que a la contaminación, cierto, pero cuando muere queda como estadística de que fue el cigarro quien lo mató; ya sea fumador activo o pasivo. Aquí está la relación cigarro - salud y además esta relación con la mencionada anteriormente automóvil - contaminación.
Se puede ir observando como las dos cosas que no parecían concatenadas están siéndolo: cigarro con automóvil. Casualmente en las décadas de los sesenta y setenta ambos artículos eran promocionados en la televisión de maneras similares, relacionándolos con el éxito. Pero resultaba más fácil ser fumador que automovilista, dificultad que con el pasar del tiempo se solvento gracias a los créditos, tornándose en posibilidad la de tener auto para un grupo mayor de individuos.
Hasta aquí no aparece claro aún el elemento manipulación por lo que iremos destapándola.
Cuando los autos comienzan a ser un mercado mayor considerando además que se fabrican en estados de primer mundo. Casualmente la fabricación de autos parece ser la etiqueta que indica quienes son del primer mundo, aunque no lo sea, ¿o lo es? Bueno pero sí estos países, principalmente los más poderosos y los otros anexándoseles, son quienes deciden donde y cuando se fabrican.
Ahora veremos que al aumentar el consumo de autos crece la contaminación, las deudas, el estrés y los infartos, también los problemas respiratorios, los cánceres de los habitantes donde circulan dichos vehículos; y, como consecuencia, los científicos. Ah y claro está los grandes pero muy grandes negocios, con un pero, que podría echarles a perder el negocio: la contaminación.
Que tendremos que hacer para quitar ese pero, preguntaría un gran y prominente hombre de negocios: fabricar un culpable respondería su asesor egresado de Harvard, Oxford o Yale.
Ahora para hacerla de emoción adivinen quien sería este hermoso y adecuado culpable, ¡claro! ¡el cigarro! Y ahora sí, aquí es donde entra la ciencia, sí mucha ciencia, para demostrar y desdemostrar lo que sea necesario para convertir, el aromático y agradable por cientos de años cigarro, en el enemigo número uno de la salud, claro está sin que desaparezca como negocio. Como el diablo de las religiones siempre presente y redundantemente satanizado para que esté ahí cuando haya que culpar a alguien convenientemente.
¿Que el cigarro mata? Claro, está comprobado “científicamente”, claro, está por los científicos que así lo dijeron porque les pagaron para eso, aquel que dijera lo contrario lo compaginarían ante una eminencia para callarlo y humillarlo. Todo perfecto en beneficio de la salud. ¿Será? Pues no, corregimos: todo perfecto a ciencia cierta pero en beneficio del establecimiento capitalista, quienes podrán hacer millones, culpando al cigarro de los males que el automóvil ocasiona con sus gases mortales y aprovechando las enfermedades para incrementar otro gran negocio que es el de la “medicina moderna”.
Los gases que emiten los autos son más malos y mayor el volumen que los del cigarro y además todos somos pasivos ante los humos del automóvil y activos enemigos de los del cigarro. Entre los gases que contiene el humo del automóvil está el venenoso monóxido de carbono que destruye las neuronas haciéndonos más brutos cada día y sin ser científico ustedes pueden demostrarlo con sólo ver a su alrededor sólo quedamos los mutantes adaptados o a lo mejor no y ya somos todos unos idiotas.
"Su ceguera es tal que el hombre se felicita de atentar en contra de su persona, de violar su naturaleza y de dar libre curso a sus impulsos más viles. Se crean industrias, se establecen negocios para sacar el máximo provecho de los vicios y de las inevitables degeneraciones que provocan. Se organiza la sórdida explotación de las debilidades humanas; una prensa venal prepara a los espíritus despertando la curiosidad por procedimientos carentes de escrúpulos; el silencio de los gobernantes, médicos, sociólogos y psicólogos se obtiene con dinero o apelando a falaces principios políticos o falsamente filosóficos."*
*Pierre P. Grassé
(el hombre ese dios en miniatura, pag.203;1985; ediciones orbis,s.a;isbn:84-7634-188-1)
Ahora bien, el asunto que me llevó a escribir sobre esto fue la parte aquella de la manipulación. Comentaré como se mueven estos consorcios ayudados por los gobiernos de los países donde operan, que para el caso ambos son uno, dado que por observación analítica se puede deducir que los que gobiernan: o pertenecen al grupo de los del poder económico o trabajan para ellos.
Un caso que ilustra lo que digo es la relación automóvil-contaminación-cigarro-salud-ciencia.
Les iré soltando la sopa poco a poco. Para ver si logro que me entiendan, sobretodo aquellos a quienes los medio los tienen saturados con un montón de mentiras.
Así que iniciaré, primero con la siguiente pregunta: ¿Quién o a través de qué se contamina el aire que respiramos en una gran ciudad?, tienen diez, sí contestaron que el automóvil o los vehículos motorizados con ese gran invento que es el motor de gasolina. Ven aquí la primera relación automóvil - contaminación. Ahora díganme a quien le echan la culpa, los médicos, cuando un enfermo de las vías respiratorias cae en sus manos. Dirán que a la contaminación, cierto, pero cuando muere queda como estadística de que fue el cigarro quien lo mató; ya sea fumador activo o pasivo. Aquí está la relación cigarro - salud y además esta relación con la mencionada anteriormente automóvil - contaminación.
Se puede ir observando como las dos cosas que no parecían concatenadas están siéndolo: cigarro con automóvil. Casualmente en las décadas de los sesenta y setenta ambos artículos eran promocionados en la televisión de maneras similares, relacionándolos con el éxito. Pero resultaba más fácil ser fumador que automovilista, dificultad que con el pasar del tiempo se solvento gracias a los créditos, tornándose en posibilidad la de tener auto para un grupo mayor de individuos.
Hasta aquí no aparece claro aún el elemento manipulación por lo que iremos destapándola.
Cuando los autos comienzan a ser un mercado mayor considerando además que se fabrican en estados de primer mundo. Casualmente la fabricación de autos parece ser la etiqueta que indica quienes son del primer mundo, aunque no lo sea, ¿o lo es? Bueno pero sí estos países, principalmente los más poderosos y los otros anexándoseles, son quienes deciden donde y cuando se fabrican.
Ahora veremos que al aumentar el consumo de autos crece la contaminación, las deudas, el estrés y los infartos, también los problemas respiratorios, los cánceres de los habitantes donde circulan dichos vehículos; y, como consecuencia, los científicos. Ah y claro está los grandes pero muy grandes negocios, con un pero, que podría echarles a perder el negocio: la contaminación.
Que tendremos que hacer para quitar ese pero, preguntaría un gran y prominente hombre de negocios: fabricar un culpable respondería su asesor egresado de Harvard, Oxford o Yale.
Ahora para hacerla de emoción adivinen quien sería este hermoso y adecuado culpable, ¡claro! ¡el cigarro! Y ahora sí, aquí es donde entra la ciencia, sí mucha ciencia, para demostrar y desdemostrar lo que sea necesario para convertir, el aromático y agradable por cientos de años cigarro, en el enemigo número uno de la salud, claro está sin que desaparezca como negocio. Como el diablo de las religiones siempre presente y redundantemente satanizado para que esté ahí cuando haya que culpar a alguien convenientemente.
¿Que el cigarro mata? Claro, está comprobado “científicamente”, claro, está por los científicos que así lo dijeron porque les pagaron para eso, aquel que dijera lo contrario lo compaginarían ante una eminencia para callarlo y humillarlo. Todo perfecto en beneficio de la salud. ¿Será? Pues no, corregimos: todo perfecto a ciencia cierta pero en beneficio del establecimiento capitalista, quienes podrán hacer millones, culpando al cigarro de los males que el automóvil ocasiona con sus gases mortales y aprovechando las enfermedades para incrementar otro gran negocio que es el de la “medicina moderna”.
Los gases que emiten los autos son más malos y mayor el volumen que los del cigarro y además todos somos pasivos ante los humos del automóvil y activos enemigos de los del cigarro. Entre los gases que contiene el humo del automóvil está el venenoso monóxido de carbono que destruye las neuronas haciéndonos más brutos cada día y sin ser científico ustedes pueden demostrarlo con sólo ver a su alrededor sólo quedamos los mutantes adaptados o a lo mejor no y ya somos todos unos idiotas.
"Su ceguera es tal que el hombre se felicita de atentar en contra de su persona, de violar su naturaleza y de dar libre curso a sus impulsos más viles. Se crean industrias, se establecen negocios para sacar el máximo provecho de los vicios y de las inevitables degeneraciones que provocan. Se organiza la sórdida explotación de las debilidades humanas; una prensa venal prepara a los espíritus despertando la curiosidad por procedimientos carentes de escrúpulos; el silencio de los gobernantes, médicos, sociólogos y psicólogos se obtiene con dinero o apelando a falaces principios políticos o falsamente filosóficos."*
*Pierre P. Grassé
(el hombre ese dios en miniatura, pag.203;1985; ediciones orbis,s.a;isbn:84-7634-188-1)
viernes, 20 de agosto de 2010
Comida Chatarra ¿insana?
Ya tienen muchos días que se anda con el gusanito de prohibir la comida chatarra en las escuelas.
Pues me parece muy tibio nuestro gobierno guerrero.
Veamos algunas consideraciones:
Se supone por los comentarios en los medios que la comida a la que se refieren es aquella que daña a la salud. ¿O no? Bueno por mientras responden, si es que existe alguien que lo haga, yo me contesto, y la respuesta es: claro que sí.
Lo digo no porque lo quiera así, ya que por ahí alguien dijo que la obesidad; en la que nos estamos volviendo los mexicanos campeones del mundo; ¿no que no?, es causada por el consumo de estos no alimento mas si comida. Entonces continuamos diciendo que como dañan a la salud pues son productos que atentan contra ella; y quienes la vendan y la consumen por igual. ¿Qué, no se parece a algo ya prohibido, perseguido y que incluso se le está haciendo una guerra? Pues ahí está la segunda guerra contra aquellos que atentan contra la salud, ésta contra aquellos que fabrican la comida chatarra, la expenden, la menudean y la consumen.
Felices los constructores y quienes no tienen trabajo, pues una vez que el eficientísimo gobierno guerrero empiece su segunda guerra habrá que construir muchísimas prisiones de alta seguridad y como consecuencia se abrirán los millones de empleos que hacen falta en México, ya que se necesitarán celadores, administradores, visitadores de los derechos humanos, muchos más soldados y policías, y ni que decir de todos los administrativos para registrar, controlar y archivar tanta averiguación previa, aumentarán los ministerios, ¡una viva para los licenciados!, jueces y leguleyos, para defender de oficio y sin oficios a tanto implicado en estos crímenes de la salud. Pues ¡salud!
¿Qué con que dinero?
No creo que se nieguen a darles a las eficientísimas empresas extranjeras, ahora que lo han demostrado con creces, la concesión para que perforen nuestros profundos mares y saquen, derramándolo a chorros, nuestro petróleo; que gracias a él acabaremos con esta lacra de comida chatarra.
Veamos algunas consideraciones:
Se supone por los comentarios en los medios que la comida a la que se refieren es aquella que daña a la salud. ¿O no? Bueno por mientras responden, si es que existe alguien que lo haga, yo me contesto, y la respuesta es: claro que sí.
Lo digo no porque lo quiera así, ya que por ahí alguien dijo que la obesidad; en la que nos estamos volviendo los mexicanos campeones del mundo; ¿no que no?, es causada por el consumo de estos no alimento mas si comida. Entonces continuamos diciendo que como dañan a la salud pues son productos que atentan contra ella; y quienes la vendan y la consumen por igual. ¿Qué, no se parece a algo ya prohibido, perseguido y que incluso se le está haciendo una guerra? Pues ahí está la segunda guerra contra aquellos que atentan contra la salud, ésta contra aquellos que fabrican la comida chatarra, la expenden, la menudean y la consumen.
Felices los constructores y quienes no tienen trabajo, pues una vez que el eficientísimo gobierno guerrero empiece su segunda guerra habrá que construir muchísimas prisiones de alta seguridad y como consecuencia se abrirán los millones de empleos que hacen falta en México, ya que se necesitarán celadores, administradores, visitadores de los derechos humanos, muchos más soldados y policías, y ni que decir de todos los administrativos para registrar, controlar y archivar tanta averiguación previa, aumentarán los ministerios, ¡una viva para los licenciados!, jueces y leguleyos, para defender de oficio y sin oficios a tanto implicado en estos crímenes de la salud. Pues ¡salud!
¿Qué con que dinero?
No creo que se nieguen a darles a las eficientísimas empresas extranjeras, ahora que lo han demostrado con creces, la concesión para que perforen nuestros profundos mares y saquen, derramándolo a chorros, nuestro petróleo; que gracias a él acabaremos con esta lacra de comida chatarra.
viernes, 13 de agosto de 2010
Para terminar la guerra...
Este blog es para nuestro presidente, que está deseoso de soluciones para su guerra.
Ya lo dijo él: la culpa de las muertes es de los criminales no del gobierno.
Ahora la pregunta, antes de la respuesta, sería definir ¿Quiénes son los criminales?, de gobierno, ya sabemos que es lo que él se apañó.Luego ¿Qué definición? La del presidente o la de los psicólogos o la popular; la última debe ser la utilizada por este señor ya que su discurso lo dio a través de los medios audiovisuales que ve la gente común, por lo que es de suponer fue a quienes se dirigía.
Pues bien consideraremos por un rato el termino criminal para aquellas personas que la gente cree son criminales, sucede que serían aquellas que violan la ley, entonces quedaríamos, según el “presidente”, que todos los mexicanos somos culpables de las muertes que suceden o hacen que sucedan en nuestro país del alma. ¿Qué de donde saco que todos somos criminales? Pues del hecho que todos de una u otra manera violamos la ley. ¿Ya pagó la tenencia?, ¿Dio su aviso de cambio de domicilio a la SEDENA? Mínimo: ¿se dio de alta en el ayuntamiento indicando su actividad u profesión? Pues bien somos unos criminales y le estamos dando en la madre a muchos mexicanos.
Ahora bien, tal vez como en las elecciones pasadas para presidente, donde los magistrados o el magistrado dijo: que había irregularidades pero que eran pequeñas, entonces serán los criminales sólo aquellos que violan la ley en mayoría. En que pedo me metí; ahora necesitaré una tabla de conversiones o una constante de criminalidad. Pediré la venia de mis posibles lectores y diré que los criminales son: aquellos que matan; por ejemplo. ¿Sí?, Claro, genio, que verdad dijo el “presidente”; no se le secaría el ceso, no lo creo; científicos de todo el mundo estudian la manera de saber sí tiene. Pero eso sí, que se le de el mérito por ser el primer presidente, aunque no legítimo, de decir una verdad. Viva él.
Ahora continuaremos con las siguientes posibilidades, no se sienta mal jovencito gobernante, todo lo que hemos hecho hasta ahora es tratar de entender lo que dijo usted; y, como con el origen de la vida, no he hecho otra cosa que dar teorías mientras se encuentra la verdadera razón.
En la psicología también está tipificado el criminal como un individuo con desordenes mentales, o sea: un enfermo mental. Diablos, ahora qué. Si son enfermos mentales a quienes se les está haciendo una guerra ya estuvo que no se ve fácil ni necesaria por lo que a un enfermo no se le guerrea; se le cura. Al menos que quien los guerreé esté en las mismas condiciones. Y aquí la solución es sencilla que lo internen para su cura que vendría ser más fácil: uno; que más. Nos la pasamos sin presidente de aquí a las elecciones, que para el caso es lo mismo. No lo mismo más bien mejor, ahorrándonos sueldos de todo el gabinete, quedándose solamente el personal operativo; que a fin de cuentas son los que siempre terminan sacando el trabajo.
Saludos al jefe máximo de las fuerzas armadas de la República de los Estados Unidos Mexicanos.
Quería soluciones ésta es una. Y fácil.
Ya lo dijo él: la culpa de las muertes es de los criminales no del gobierno.
Ahora la pregunta, antes de la respuesta, sería definir ¿Quiénes son los criminales?, de gobierno, ya sabemos que es lo que él se apañó.Luego ¿Qué definición? La del presidente o la de los psicólogos o la popular; la última debe ser la utilizada por este señor ya que su discurso lo dio a través de los medios audiovisuales que ve la gente común, por lo que es de suponer fue a quienes se dirigía.
Pues bien consideraremos por un rato el termino criminal para aquellas personas que la gente cree son criminales, sucede que serían aquellas que violan la ley, entonces quedaríamos, según el “presidente”, que todos los mexicanos somos culpables de las muertes que suceden o hacen que sucedan en nuestro país del alma. ¿Qué de donde saco que todos somos criminales? Pues del hecho que todos de una u otra manera violamos la ley. ¿Ya pagó la tenencia?, ¿Dio su aviso de cambio de domicilio a la SEDENA? Mínimo: ¿se dio de alta en el ayuntamiento indicando su actividad u profesión? Pues bien somos unos criminales y le estamos dando en la madre a muchos mexicanos.
Ahora bien, tal vez como en las elecciones pasadas para presidente, donde los magistrados o el magistrado dijo: que había irregularidades pero que eran pequeñas, entonces serán los criminales sólo aquellos que violan la ley en mayoría. En que pedo me metí; ahora necesitaré una tabla de conversiones o una constante de criminalidad. Pediré la venia de mis posibles lectores y diré que los criminales son: aquellos que matan; por ejemplo. ¿Sí?, Claro, genio, que verdad dijo el “presidente”; no se le secaría el ceso, no lo creo; científicos de todo el mundo estudian la manera de saber sí tiene. Pero eso sí, que se le de el mérito por ser el primer presidente, aunque no legítimo, de decir una verdad. Viva él.
Ahora continuaremos con las siguientes posibilidades, no se sienta mal jovencito gobernante, todo lo que hemos hecho hasta ahora es tratar de entender lo que dijo usted; y, como con el origen de la vida, no he hecho otra cosa que dar teorías mientras se encuentra la verdadera razón.
En la psicología también está tipificado el criminal como un individuo con desordenes mentales, o sea: un enfermo mental. Diablos, ahora qué. Si son enfermos mentales a quienes se les está haciendo una guerra ya estuvo que no se ve fácil ni necesaria por lo que a un enfermo no se le guerrea; se le cura. Al menos que quien los guerreé esté en las mismas condiciones. Y aquí la solución es sencilla que lo internen para su cura que vendría ser más fácil: uno; que más. Nos la pasamos sin presidente de aquí a las elecciones, que para el caso es lo mismo. No lo mismo más bien mejor, ahorrándonos sueldos de todo el gabinete, quedándose solamente el personal operativo; que a fin de cuentas son los que siempre terminan sacando el trabajo.
Saludos al jefe máximo de las fuerzas armadas de la República de los Estados Unidos Mexicanos.
Quería soluciones ésta es una. Y fácil.
martes, 10 de agosto de 2010
Seguridad insegura.
No es nuevo esto de utilizar la palabra seguridad para someter a los individuos. Desde mucho tiempo atrás se ha acudido a ella para engañar, controlar, extorsionar, apresar, multar, etc.; a la población temerosa del mundo.
No se le hacen conocidas frases como las siguientes:
Seguridad social. ¿?
Tenemos que asegurar sus almas; evangelizándolos.
Deben utilizar el cinturón para su seguridad.
Tener un seguro de vida asegura económicamente a sus deudos.
Atacaremos Afganistán para destruir al terrorismo internacional para la seguridad del mundo.
Haga ejercicio y asegure su salud.
Asegure el bienestar de sus hijos con un seguro médico.
Con el desodorante x se sentirá más seguro.
Con viagra parada segura.
Use el condón para su seguridad contra el sida.
Cambiamos la impresión de su chequera para su seguridad.
El nuevo holograma de su tarjeta la hará más segura..
Asegure su información con un antivirus.
Etc. Etc. Etc.
Muchas veces nos dicen que lo que hacen lo hacen para nuestra seguridad y lo que tenemos que hacer que nos dicen que hagamos también es para nuestra seguridad.
Pero ¿como estamos? desde la perspectiva de nosotros. ¡Inseguros! Yo creo que en ninguna otra época en los últimos cincuenta años nos hemos sentido tan inseguros. Pero también nunca había sido tan buen negocio ofrecer seguridad.
Ya no nos cuiden tanto, no sea que se cumpla el refrán aquel, de que: Tanto quería el diablo a sus hijos, que les sacó los ojos; o aquel de: cuidados ajenos matan al asno.
lunes, 9 de agosto de 2010
Drogas legales y letales
No cabe duda que vivimos en un país curiosito. Les mostraré algo de lo que sucede. Ya desde hace algún tiempo, entre los políticos, se venía moviendo una corriente a favor de la legalización de las drogas. Una reacción lógica dado que casi siempre a quienes detenían y metían a prisión eran pequeños consumidores atrapados con droga en sus bolsillos. La cantidad no era problema, por lo cual una vez que los atrapaban infraganti nuestra preparada y experta policía se encargaba de los detalles para que el susodicho llegara a prisión. Lo anterior sin embargo poco sucede con los grandes traficantes de la droga; que como todos sabemos, ya que es una secreto a voces, tienen suficiente recursos para comprar a quienes ellos crean conveniente para la promoción y venta de sus artículos, como lo hace cualquier gran empresario en México; además como los grandes empresarios, de este país, tampoco pagan impuesto.
Pues bien como ven la legalización de las drogas más bien ayuda a los pequeños consumidores ya que quedan fuera de las garras de nuestra santa y bien entrenada policía; que también ahora quieren que sea única. Yo creo que única ya es desde hace mucho tiempo; por que no creo que exista otra que actué de la misma manera en el mundo, por lo tanto no tiene igual y es única.
Pero regresando con las drogas. Mientras unos quieren legalizarlas, otros más astutos ya ilegalizaron unas que ya eran legales; utilizando la vacilada de la reglamentación, pues, en este mes empezarán a ser prohibidas: los antibióticos, algunos analgésicos y tranquilizantes, y otras drogas que se vendían libre y legalmente con el nombre disfraz de medicinas; cuando a los grandes laboratorios farmacéuticos así les convenía. Que fue por mucho tiempo y gracias a esta libertad hicieron grandes capitales. Habrá que hurgar que intereses los hizo ceder a esta reglamentación; que conociéndolos, no creo que sea de oquis y que detrás de la misma esté un súper millonario negocito.
El argumento mediático, a favor de esta reglamentación, es aquel de que lo hacen para la seguridad de la población, siempre es así; maldita seguridad, cuantos muertos ya lleva, el que lo dude que le pregunte al cinturón de seguridad. Bien, decía, la seguridad para evitar los terribles males ocasionados por la automedicación y así evitar muertes por esa terrible causa. Claro que no dicen que hay otros que evitan la muerte automedicándose por tener el conocimiento de cómo hacerlo y no tener los grandes capitales que se requieren para contratar el cada vez más oneroso servicio “profesional” de los médicos. Algunos, muchos más chambones que aquellos que se automedican, claro que aquellos profesionales están más cerca de quienes gobiernan y tienen el privilegio de regir en la reglamentación y tapar sus fallas criminales en el ejercicio de sus facultades némesisticas.
El saber no debe ser algo privado debe ser para todos. Las licencias de las profesiones no quita el derecho de saber sobre algo, a quienes lo quieren, sin acudir a una universidad. Existen muchas personas que tienen la preparación profesional para conocer el procedimiento y uso de algunos medicamentos como son los antibióticos y no considero que se tenga que acudir, pagando una fortuna con un médico para obtener una receta de algo que él sabe le van a recetar.
Es clarísimo que existen enfermedades complicadas que requieren estudios especiales para curarlas, pero incluso los especialistas, en estos casos, fallan y medican mal, pensando en que lo hacen bien. Si quieren hablar de estadísticas, en México los médicos, en su mayoría, ni siquiera llevan el historial clínico de los pacientes. Para ellos son sólo clientes quienes les proporcionan el flujo de capital para sustentar su vida de lujos, tener datos de ellos podría complicarles el pago de impuestos, y no estrenar carro cada año.
La automedicación es sólo una muestra más de la poca importancia que tienen las autoridades mexicanas para dar a todos los mexicanos servicios médicos. Claro si la complica a lo mejor desaparece; si no, la convierte en algo ilegal y será un tráfico de drogas para auto medicarse algo más caro que ahora pero más barato que el servicio médico existente. He aquí el nuevo narcotráfico.
Como pueden ustedes imaginárselo, si me quieren creer, sino tómelo como sociología ficción y haga gimnasia mental un rato con estos comentarios.
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